sábado, 30 de mayo de 2009

Los conflictos y la violencia política

Alberto Careaga Tapia
albertocareagatapia@ymail.com

Los conflictos, para comprender se requieren de un estudio y analizar las causas y orígenes. Sociales y políticos, la importancia de estos factores para el estallido de un conflicto social. Es amplio por la importancia tocaremos algunas variables primordiales:

1) la frustración: no hay protesta si no hay bronca. Esto se origina. Utilizando el marco explicativo de la teoría de la privación relativa, como la brecha que existe entre las expectativas y las capacidades reales para cumplirlas que tienen los ciudadano

2) los recursos: no hay protesta si esta no se organiza si no exista la capacidad el tiempo y la habilidad para llevar a cabo

3) el involucramiento colectivo: para ello hay que vencer muchos obstáculos para la acción colectiva, se reconozca y se sienta comprometido con la causa que considere, que su participación si hace el cambio, importa que tenga intereses e incentivos para movilizarse

4) la oportunidad: existe un momento en que el sistema o el enemigo es sencillamente fácil de vencer, particularmente débil, ya sea por factores de contexto o flaquezas internas , ese es el momento de la protesta para consumar su éxito.

5) la forma: se requiere un discurso. Un antecedente que justifique que simplifique la información de las causas y las motivaciones, y las ponga en lenguaje simple de injusticia y culpabilidad, comprensible para cualquier, de los protestantes y sea mas objetivo.

Estas variables seguramente no son las únicas pero nos ayudan a explicar el detalle de algunas causas para el conflicto y el desemboque como tal, en la violencia política y así dar paso a nefastos resultados. Un estudioso de estas coyunturas la violencia política (Francisco Javier grossi) mantiene con claridad en su estudio que la violencia haya sido un instrumento de habitual uso por grupos socialmente emergentes para el cambio social no significan que:

1) que todo movimiento social recurra necesariamente a ella, como medio para alcanzar sus objetivos.

2) que no existan formas alternativas para inducir el cambio, al margen de la fuerza, lo que quiere señalar es que, aunque toda recurrencia a la violencia política es para mantener o modificar el ordenamiento social, no toda sustentación o cambio social se produce a trabes de ella.

Con esta argumentación se puede sustentar que la violencia política, también es una forma de articular la relación que existe entre gobernantes y gobernados lo que haría de esta un fenómeno que se articularía de arriba abajo y viceversa es decir, se caracterizaría por la verticalidad y por su naturaleza siempre colectiva, frente a ese tipo de violencia, la naturaleza social, se distinguiría por ser de carácter horizontal, porque en ella los actos de violencia de voluntades no tiene por objeto el poder, dado que se produce entre actores que se encuentran al mismo nivel, lo cual hace que pueda ser tanto individual como colectivo.

Esta violencia es ejercida desde el estado, estas son las tres formas de violencia política

1) la que mencionamos anteriormente, es decir, la que ejerce el mismo estado sobre ciudadanos, bien sea intra o interestatales (violencia del estado)

2) las que llevan a cabo ciudadanos (a través de grupos organizados) contra el estado, en distintas formas revolución, guerrilla y terrorismo, a la que se pueda llamar violencia insurgente.

3) la que ejercen ciudadanos contra otros en un proceso de enfrentamientos civil por un modelo de estado y que, como es evidente, se lo llamaría guerra civil.

De las tres formas la segunda es mas estudiada por qué constituye un desafió de orden social prioritariamente por el terrorismo como antecedente "el pensamiento único" desaparecido la URSS aparece el terrorismo religioso y el nacionalismo convertidos en la peor amenaza política para algunos países como lo EEUU. En si la violencia es el fenómeno de la utilización de la fuerza o la amenaza de uso entre individuos, grupos o instituciones con el fin de obtener algo de ese otro, que de otra forma no estaría dispuesto a conceder.