domingo, 30 de agosto de 2009

Las tres tendencias

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

Las diferentes encuestas electorales (Universidades, IPSOS, MORI, Universidades, y encuestas privadas) son muy indicativas sobre los cambios en el estado de ánimo de nuestro pueblo, a inicios de la que será una corta campaña electoral que concluirá en diciembre de 2009, aunque tendrá proyecciones hasta abril de 2010. Respecto del respaldo ciudadano a varios líderes que se postularon a la Presidencia, esto muestra que podrían estructurarse tres tendencias políticas, articuladas alrededor de líderes, visiones de país, organizaciones políticas y programas.

La primera tendencia, muestra la conglomeración de las fuerzas del oficialismo (con algunas fisuras por la fuga de representantes sociales como Román Loayza) alrededor del protopartido MAS (protopartido: germen de partido en conformación cuya expresión más visible es el Gabinete), y su articulación renovada con organizaciones sociales sobre todo campesinas (CSUTCB, CONAMAQ, CIDOB, Colonizadores, COB, Bartolina Sisa, COR y FEJUVE de El Alto). La articulación parece redefinirse vía asignación de algunos escaños en diputados o senadores, y ajusta su enorme maquinaria electoral en vistas de un programa de continuidad de su proyecto político estratégico expresado en la institucionalidad en debate de la nueva constitución e intentos de mejora de la incipiente gestión gubernamental realizada.

La segunda tendencia, sin liderazgo principal, incluye al momento aunque no asegura su presencia en el bloque, a Víctor Hugo Cárdenas, Manfred Reyes Villa, y otros líderes menores y se observa cierta insistencia en conformar un Frente "Unico" que parece asentarse en algunas premisas que pronto serán puestas a prueba; a) la tesis indigenista, que postula que se requiere un indio para enfrentar a otro indio, suponiendo –erróneamente desde nuestro punto de vista- que así se afectará la densidad electoral indígena de Morales en el occidente, b) la polarización conceptual que plantea que estamos en los linderos de la dictadura, lo que demuestra grandes insuficiencias en la comprensión del proceso sociopolítico boliviano, y c) que solo unidos se puede vencer al oficialismo, suponiendo que las diferencias ideológicas y programáticas se diluyen bajo la danza de sumas y restas y porcentajes de x o z líderes regionales.

Una tercera tendencia muestra a varias personalidades sectoriales, organizaciones de mujeres y regionales, que sumadas a varias asociaciones de productores y emprendedores de todo el país, y el respaldo importante de la ciudadanía individual urbana, se articulan en una Convergencia por la Unidad y el Empleo a la cabeza del líder más representativo de la izquierda democrática actual como es Samuel Doria Medina, quien encabeza nítidamente a la oposición según todas las encuestas indicadas, con diferencias porcentuales de varios puntos a su favor respecto de sus rivales. Esta corriente parece querer vencer las criticadas actitudes de cuoteo político y coincidencias no programáticas del viejo sistema de partidos tradicionales, y tiene posibilidades de renovar la política nacional desde una renovada visión de país productivo, democrático, autonómico e intercultural.

Esta convergencia por la unidad nacional y el empleo, no ha vivido las escaramuzas y chispas que las disputas internas del llamado Frente Único está viviendo, y más bien asentó su campaña escuchando de manera permanente la voz de las bolivianas y bolivianos, logrando identificar que el enemigo principal, percibido como tal por la inmensa mayoría nacional, es la ausencia de trabajos estables y de oportunidades económicas. Coherentemente con ello, esta tendencia parece buscar la atención de esta demanda a través de la formulación de un programa económico que atienda la generación de fuentes de trabajo y emprendimientos en todo el país, programa económico que se complementa con acciones para alcanzar salud, vivienda, seguridad ciudadana y solidas autonomías, en un marco democrático e institucional consolidado.

En resumen, tres tendencias parecen perfilarse y los bolivianos podremos escoger y apoyar con nuestro voto la visión de país, el programa y el liderazgo que creamos capaz de atender los grandes temas del desarrollo nacional, buscando mantener la esperanza en días mejores para nuestro pueblo.