miércoles, 31 de marzo de 2010

Los albores de un nuevo ciclo

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

Las encuestas y pronósticos de tendencias del voto en las elecciones de este domingo, presagian el hipotético final del ciclo político hegemónico del "evismo" y los albores de un nuevo ciclo del proceso de cambio: la co-existencia de dos modelos.

La oposición al gobierno ganaría cómodamente en Santa Cruz, tanto la Gobernación como el municipio y se prefiguraría un triunfo casi asegurado en el norte, centro y sud del territorio patrio.

La Bolivia indigenista-comunitaria proclamada por el núcleo gobernante, se desmoronaría como castillo de naipes. El ciclo de "la destrucción del viejo orden neo-liberal " y la implantación del "estado plurinacional" de rasgos policiaco -represivo y avasallador del estado de derecho habría llegado a su final.

El caudillo-presidente; Jefe Supremo del Proceso de Cambio, tendria que convivir con el país autonómico, que surgirá de esta consulta ciudadana.

Los resultados que se presumen, son la expresión, de la resistencia no sólo de la "sociedad civil" frente a un régimen autoritario, sino de las bases fundamentales de la economía que sustenta al modelo productivo y autonómico forjado en medio siglo.

El Gobierno del Presidente Morales hizo bien en implementar su política de estado de redistribución y soborno social de los bonos, aunque como se ve está acudiendo a los prestamos –BID 70 millones- para pagarlos.

El error fundamental del gobierno, en el ciclo que concluye, es haber intentado "hacer la Revolución Democrático-Cultural" tomando "por asalto" el control de las FFAA y aprobando a "sangre y fuego" un texto constitucional utilizado como instrumento legal para destruir las bases de la democracia de tipo occidental.

Otro error estratégico del gobierno es haber "etiquetado" a los departamentos del oriente, centro y sud del país como "nidos" de una supuesta oligarquía, de terratenientes, y "separatistas".

La utilización magistral del operativo "Rosza", mediante la acción legal del Ministerio Público, ha diezmado a una elite de primera línea institucional del modelo productivo y autonómico reprimiendo indiscriminadamente a inocentes y culpables.

Jamás en los 50 años de proceso de desarrollo de un capitalismo social de amplia base popular y filosofía solidaria como el cooperativismo, la comunidad cruceña había sido no sólo reprimida físicamente, sino humillada en sus fibras más íntimas.

Durante la década de los cincuenta y en pleno auge de la Revolución Nacional, la comunidad cruceña fue invadida por huestes campesinas y su juventud perseguida, masacrada y ensangrentada en Terebinto.

También se la acusó de separatista.

Las bases económicas del modelo han resistido y sobrevivido a este fallido intento de implantar en el corazón de América del Sur una dictadura legal de naturaleza "comunitaria"en un estado plurinacional de rasgos policiaco-represivos.

Ahora, después de los resultados electorales, al gobierno central sólo le quedarían dos caminos: endurecer sus políticas de represión o "pactar un acuerdo" con los poderes regionales emergentes para impulsar el modelo productivo-autonómico y construir un país democrático de todos y para todos.