domingo, 4 de abril de 2010

De retorno… estamos de retorno

Julio Aliaga Lairana
aliagapaz@yahoo.com

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Sostengo (he tenido mentores en este tema) que la llegada del MAS al gobierno no es una ruptura para empezar una nueva historia, sino el retorno a la historia de siempre: un país de caudillos bárbaros y de hordas sin ilustración, sin reforma intelectual en sus élites, sin educación en la base popular.

En 1982 (y esa si fue de verdad una primera vez en Bolivia) una generación política pactó e intentó un camino genuinamente democrático; camino que no se puede entender si no es enraizado a la historia de la Revolución Nacional de 1952 (una sociedad no tiene revoluciones cada dos años, como en Francia o en México, o en Cuba), que tiene raigones más profundas aún, en la Guerra del Chaco, en los esfuerzos liberales, en los caudillos populistas del siglo XIX, en la larga Guerra de la Independencia que duró 15 años. Lograr la Dermocracia no es cosa facil.

Paralelamente hay otra historia boliviana, soterrada y clandestina, de los indios aborígenes, que han sobrevivido y sobrellevado una carga de opresión, cuyo final debiera sellarse con la llegada de Evo Morales y la emancipación. No solo de la marginalidad social, sino de la ignorancia, las enfermedades, la extrema pobreza. Porque la historia que fuera oficial, llena de símbolos gloriosos a rescatar y de ejemplos a seguir, vinculada al proceso de avance político, tecnológico y económico de la humanidad, pudo haberse complementado con la resistencia consecuente de los indios aborígenes y campesinos, que pueblan el agro. Pero no se pudo y habrá que dejar los encuentros, pactos y acuerdos de coexistencia democrática para el futuro. Mientras tanto la historia sigue y todos nosotros seguimos inmersos entre sus mareas.

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Pero al punto. Hoy son las elecciones municipales y me apresto a votar en el Municipio paceño, que es un excelente ejemplo de lo que pregono. Durante años fue una institución ingobernable, con un Consejo Municipal que parecía más bien una innoble cueva de truhanes, inundado de ladrones y cubierto de deudas, que ponían y sacaban alcaldes al mejor postor, hasta que la Democracia institucionalizo normas y procedimientos, modelando al mejor alcalde que tuvo en mucho tiempo esta ínclita ciudad. Confesión personal aparte, Juan del Granado no me cae nada bien y nunca he votado por él, desde que lo conocí en el MIR, pero –"al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios" – ha sido un buen alcalde.

Ahora les toca el turno a la ciudad de La Paz y al MAS. La "masificación del municipio" se resistió un par de años gracias al MSM que, sin darnos cuenta, fue un repositorio de la débil cultura democrática construida desde los años 80 en el país (ellos son de los nuestros, solo que no lo saben aún), pero le llegó su final. Gane quien gane, lo que arrastran Elizabeth Salguero y Luis Revilla es la otra cultura, la de siempre, el populismo del caudillo y de las hordas, la cultura en que se acunan las mafias sindicales, la pre-democrática, ahora sin maquillajes indigenistas ni originarios, porque no estamos hablando del campo, sino de la ciudad más importante de los Andes Centrales en América del Sur.

Si gana Revilla no podrá gobernar el municipio, porque al frente tendrá un Consejo dividido, listo para bloquea, impedir, denunciar a todos y a cuanto se decida hacer, hasta destrozarlo. Si gana Salguero, detrás suyo tendrá la presión del clientelismo masista que no la dejará respirar, repartiendo prebendas entre sindicatos y juntas vecinales, para el latrocinio y la repartija de ventajas espurias, que ya conocemos como es , mirando el Estado plurimultiple nacional. Es el retorno al futuro, pero no como título de una película divertida, sino de verdad.

¡Vamos a por ello! Será divertido, para no perder el buen humor. Será como retornar al circo, como sucede en el país entero: La gran hoyada paceña se integra al cambio. ¿Conocemos en el país entero un solo programa o proyecto, o empresita, o emprendimiento, por muy pequeño que sea, que represente al "nuevo modelo" del socialismo comunitarios, instalado y funcionando, que haya sido constituido estos últimos cinco años, desde que el Evo Morales Ayma llegó al gobierno? Todo es una mentira, seguimos viviendo de las empresas del pasado, que ilegalmente se compraron (nacionalización le llamaron y algunos se la creyeron) con nuestras acciones y el dinero de nuestros impuestos, y que ahora se administran mal, para beneficio de cuatro corruptos más.

¡Lo que nos espera!
¡Que viva La Paz!