lunes, 19 de abril de 2010

El Pilcomayo y La Cumbre de Tiquipaya

Jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@yahoo.es

Es posible que se haya escrito y reescrito a manera de protesta y de denuncia, o de análisis de estudios científicos, pero a las puertas de la cumbre de Tiquipaya es justo seguir haciéndolo. En este caso abordo el tema del río Pilcomayo y de la contaminación generalizada producto de la explotación minera.

En un estudio hecho en el año de 1996 sobre la contaminación del Río Pilcomayo para ser presentado en la Cumbre de las Américas denominado "El Agua Vale un Potosí", estudio realizado por el Centro de Desarrollo Regional CDR Institución donde entonces prestaba mis servicios profesionales, habíamos hecho ya una denuncia en relación a la forma y cantidad de sustancias tóxicas que se vertían sobre los Río de la Ribera y Huayna Mayu que son afluentes principales a las nacientes del río Pilcomayo, en este estudio se demostraba de una existencia de más de 35 plantas de tratamiento de minerales para ese entonces, las cuales descargaban el aproximado de 350.000 TM de desechos tóxicos: xantatos, sulfatos de cobre, sulfatos de zinc, cal, espumantes y cianuro de potasio o sodio al año. Año antes de este estudio, el dique de colas de las minas de Porco de la entonces COMSUR y ahora Sinchi Huyara, había colapsado, dejando escapar la misma cantidad de desechos tóxicos que el total de 35 ingenios vierten en el río Pilcomayo, en un solo día.

Esta cumbre en su declaración hizo mención a la importancia que para mejorar las condiciones de vida y mejora del medio ambiente, se debería generar las mejores condiciones para un desarrollo sostenible y con cuidado estricto del medio ambiente.

Han pasado mas de 14 años desde la Cumbre de la Américas realizada en Santa Cruz y nos preguntamos que se ha hecho para revertir esa situación: pues nada, en Potosí se ha construido un dique de colas para atenuar la descarga de las aguas usadas en los ingenios, pero solo eso "atenuará", pues ese dique de colas con una minería en explosión como la registrada en los últimos cinco años, esta generando mayor cantidad de vertidos tóxicos generando así una bomba de tiempo ya que ese dique en algún momento podría colapsar.

Es mas dos transnacionales han asentado actividades en Potosí: una en la misma ciudad la Coeur dAlene Mines Corporation donde a través de la empresa San Bartolome, Subsidiaria de la Empresa Manquiri y socia de la Empresa Transnacional, trabaja en las colas de desmonte del Cerro Rico, para extractar Plata bajo la implementación de tecnología de punta. En declaración hecha por el entonces Viceministro de Minería, Eduardo Gutiérrez del Actual Gobierno meses antes del inicio de actividades de esta empresa en Potosí decía que "Las colas serán depositadas en diques construidos con todas las normas modernas ambientales y de seguridad".

La otra empresa es San Cristóbal S.A. (MSC) es una empresa minera boliviana. Subsidiaria de Apex Silver Mines Limited (Apex) y, desde septiembre de 2006, Sumitomo Corporation de Japón. La cual explota La mina San Cristóbal está ubicada en la provincia Nor Lípez del departamento de Potosí, sobre el trabajo de esta empresa se ha denunciado que la misma no tiene medidas de mitigación ambiental y lo mas preocupante es que para la producción esta haciendo uso de aguas subterráneas; se ha hecho saber mediante estudios hechos (Foro Boliviano Sobre Medio Ambiente) que en cálculos aproximados la Empresa Minera San Cristóbal extrae diariamente entre 42.000 a 50.000 metros cúbicos de aguas subterráneas, la tasa de recarga de los centros acuíferos es casi nula agotando este recurso, por lo tanto no se puede considerar una explotación sustentable, la explotación afecta a los ojos de agua y manantiales cercanos a la empresa minera y obviamente el peligro que generará la descarga de desechos a estos manantiales y ríos como el Río Grande de Los Lípez que nace y muere en el mismo salar con un peligro eminente de su contaminación, similar a la del Pilcomayo. Este es un caso sobre el que habrá que analizar aun más, pues ahora ya muestra consecuencias sociales con la protesta de la población.

El río Pilcomayo está muriendo poco a poco, es necesario de una vez dar una solución final a este gravísimo problema, ¿que toca hacer y plantearse?, no simplemente discursos bonitos y descargar responsabilidades a los países industrializados por el deterioro ambiental, sino ver dentro de nosotros y plantear de una vez políticas medioambientalistas más eficientes y eficaces, como la de revertir la actividad minera a actividades turísticas las cuales pueden generar mayores ingresos que esta; por otro lado es fundamental revisar el código minero, compatibilizarlo con la Ley del Medio Ambiente y generar reglamentos duros con sanciones drásticas; salvar nuestros ríos a través de la construcción de plantas de tratamiento de aguas con alta tecnología similares a la usadas en Europa (Támesis, Sena, Rin) , de tal manera que recuperemos el río Pilcomayo y podamos disfrutar de su riqueza ictica, del riego de cultivos en sus márgenes mejorando el rendimiento de la producción agropecuaria y fundamentalmente de la salud y vida de la población que vive del río

Es fundamental cumplir con las declaraciones que firman los gobernantes como la de hace 14 años o las de mas reciente realización, planteándose reflexiones internas de autocrítica y no de puro discurso bonito y de auto-excomulgación.