domingo, 18 de abril de 2010

Es que vos lo haces rico

Ivan Arias Duran
ivanariasduran@hotmail.com

La semana que viene más de 12 mil personas se reunirán en la Llajta para hablar de cambio climático y "escudriñar" en las entrañas de la Pachamama hasta descubrir a los culpables de sus intoxicaciones y pedos que emergen hacia los mortales terrenales en forma de tsunamis y terremotos. La respuesta a tan "agobiante indagación", antes que empiece la cumbre, ya la han difundido sus organizadores: el culpable es el capitalismo salvaje! Por lo tanto, si ya se sabe la respuesta no entiendo a qué tanto revuelo y qué de nuevo van a descubrir aparte, por supuesto de miles de contactos y recursos para seguir alimentando el tótem de Avatar.

En realidad, si buscan sacar lecciones de lo que no se debe hacer con la Madre Tierra no les costaría casi nada haber organizado el evento a tres horas del valle en el otrora paradisiaco y selvático trópico cochabambino o, un poco más lejos, en Potosí donde miles de cooperativistas trabajan como en tiempos del incario contaminando ríos y quebradas. Pero como de alimentar discursos se trata, los cumbristas muy poco van a hablar de las cosas que matan el medioambiente como, por ejemplo, el creciente desempleo e informalidad de nuestra economía que lleva a que miles de personas se dediquen a labores como el narcotráfico, el contrabando y el trafico de maderas preciosas, animales silvestres y minerales.

Según el CEDLA, se estima que el 2009 cerca de 74.000 fuentes de trabajo fueron destruidas por políticas equivocadas y la ocupación de personas en sectores informales se incrementó de 58,6 a 62 por ciento en un año. En una investigación de Beatriz Muriel se determina que el año 2007, el 88,1% de la población boliviana no estaba afiliada a ninguna Administración de Fondos de Pensiones De esta manera la informalidad en Bolivia no solamente está sujeta a la marginalidad en términos de derechos, sino también a la ausencia de obligaciones sociales. El año 2007 apenas el 26,9% de la población boliviana contaba con el Número de Identificación Tributaria (NIT).

Se estima que la "informalidad en Bolivia mueve más de doce mil millones de dólares al año de los que el erario nacional no ve un real" . Miles de personas gana dinero sin tributar al Estado mientras que a los pocos que sì lo hacen se les pone una y mil trabas o ajustes periódicos que los desincentiva y empuja a la informalidad. Tal es el caso de dueño de un restaurant en Tarija que vende uno de los pescados a la parrilla más ricos de la región. El negocio va bien, pero como siempre ocurre con los exitosos, tanto la alcaldía como impuestos internos tienen puesta la mira no para ayudarle a crecer sino para esquilmarle lo más posible.

Me contaba el afligido microempresario que "Cada vez me piden una y otra cosa y cada año me suben los impuestos. Cuando les digo, porque no controlan de igual manera a los otros restaurants que están cerca al mío y que por que a ellos no les suben igual los impuestos? me responden: es que vos lo haces rico pois y ganas mas". De esta manera trabajos dignos y limpios se chocan con un Estado que poco le importa el tema y que, cada vez más, tiene la base de su existencia en el narcotráfico, los mercados negros y los negocios sucios e ilícitos que surgen de dineros rápidos y mal habidos. Por ello en Cocha los seguidores de avatares climáticos deberían mirar su alrededor y sacar conclusiones prácticas en bien de la Pachamama que la estamos matando día a día mas que el capitalismo salvaje.