viernes, 16 de abril de 2010

Que tan rentable había sido vivir del socialismo

Franz Rafaél Barrios González
franzrbarrios@yahoo.com

No creo que bajo ninguna circunstancia le hubiese gustado a Karl Marx figurar como un nobel prize al mejor invento ganancial de todos los tiempos. Y por el cual sus degenerantes seguidores se establezcan, millonarios, en las afortunadas Forbes lists.

Son los Castro, Gadafi, Chávez, Kirchner, Morales/Linera y anexos espécimen's los que de una u otra forma le sacan el mayor beneficio a un teorema social que pretende una simétrica abstinencia material en pro de la mantención de condiciones sociales ecuanimizadas. Razones por las que el mismísimo Marx murió indigente, acusado por una enfermedad de pobres.

¿Tuvo que sacrificarse en cuerpo y alma uno o bien unos pocos, para que el resto de viniente goce inescrupulosamente los réditos del poder y su chantaje emocional en las masas siempre cautivas a la infortunia social? Puede ser que el poder político en estos seres débiles, los transfunda en neo élites sociales y clases económicas ascendentes, desviando el derrotero original y verdadero. O es finalmente el teorema marxiano una procura en demasía improbable a la inecuación de lo socialmente real. Pero ahí nuevamente responde la vida del mayor exponente, K. Marx. ¿Solo una vida?

Concluyentemente estos espécimen's han demostrado que la alternativa a su desgastada e ignorante versión del capitalismo es el mismo capitalismo. Y en secuencias más depravadas. Ya que estos espécimen's lucran a sus sociedades a través de un capitalismo existencial, emocional y condicionante. Estos seres políticos hipotecan la realidad social de sus pueblos con el arte del engaño. Empeñan las vidas de aquellos que en democracia, no son ejecutados, pero que son dejados a la miseria progresiva; es decir a una tortura sistemática. Y que por inanición social, finalmente, dejan de existir.