domingo, 25 de abril de 2010

Retrasos y posible conflicto de intereses empañan el proyecto piloto de litio

Juan Carlos Zuleta Calderón
jczuleta@gmail.com

Cuando se acerca la fecha del lanzamiento del primer carro completamente eléctrico "Leaf" de la Nissan y del primer vehículo eléctrico híbrido enchufable "Volt" de la General Motors, Corea del Sur anuncia que invertirá varios millones de dólares en un proyecto de extracción de litio del agua de mar y la empresa Toyota, la mayor fabricante de automóviles del mundo, informa que lanzará el primer vehículo eléctrico híbrido con baterías de iones de litio al mercado el próximo año, empiezan a surgir dudas respecto a si Bolivia, poseedora de más de la mitad de recursos de litio del planeta, podrá, algún día, liderar el reducido grupo de países productores del codiciado metal gris.

Estos reparos, que, dados los momentos de tensión que se viven ahora en el sudoeste potosino, podrían ser tachados de políticos y, por tanto, descartados de plano por el gobierno, se encuentran, sin embargo, respaldados por los siguientes hechos concretos.

En primer lugar, transcurridos aproximadamente dos años del anuncio del Presidente Morales de iniciar un proyecto piloto dirigido a producir desde este año 40 toneladas métricas (TM) mensuales de carbonato de litio, para proceder en algunos años a poner a la venta entre 20.000 y 30.000 TM del compuesto químico, los avances se reducen a la construcción de una parte de las obras civiles de la planta piloto en la región de Río Grande y la obtención de unos cuantos kilos de carbonato de litio con 99,5% de pureza a nivel experimental en laboratorios ajenos al proyecto. Si bien nadie tiene idea exacta de las razones del retraso, se ha hablado de que las primeras toneladas de carbonato de litio podrían producirse recién en septiembre de este año o más realísticamente no antes del próximo año. Tal como he argumentado en anteriores publicaciones, el país, en una primera fase de industrialización del Salar de Uyuni, debería empezar a producir cuanto antes carbonato de litio principalmente para: (i) dar señales al mu do de que proveerá los volúmenes del metal que requiera el mercado, creando una situación de credibilidad, clave para que los mayores inversionistas en sistemas avanzados de almacenamiento de energía continúen apostando al litio; (ii) contribuir a disminuir el costo de las baterías de iones de litio, facilitando el acceso masivo de los consumidores a los nuevos vehículos eléctricos; (iii) postergar el desarrollo de tecnologías alternativas (celdas de hidrógeno y/o metanol, baterías de zinc-aire, baterías bio-electroquímicas, etc.) o de proyectos de extracción de litio de yacimientos mineralizados (espódumeno) o del agua del mar; y (iv) posicionarse con pié firme en el mercado del litio, dada la actual fiebre del metal principalmente en la Argentina, que prácticamente está conduciendo a la subasta de cuanto salar pueda encontrarse en ese territorio.

En este sentido, el pueblo boliviano necesita saber cuál fue el destino específico de los recursos financieros asignados al proyecto piloto de industrialización del litio del Salar de Uyuni, por lo que el gobierno nacional debería solicitar a la brevedad posible la intervención de la Contraloría General de la República para proceder a realizar una auditoría financiera de los dineros gastados y, lo que es más importante aún, una auditoría técnico-operativa de los avances logrados, hasta la fecha en el proyecto piloto.

En segundo lugar, en vista de la información proveniente de "El Potosí" en su edición del 20 de abril del año en curso, en sentido de que la empresa Tierra S.A. estaría "detrás del litio del sudoeste potosino", resulta fundamental la intervención del Ministerio de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción para investigar un posible conflicto de intereses, dado el hecho de que el proyecto piloto ha estado dirigido desde su lanzamiento por antiguos empleados de dicha empresa y ha contado (y aún cuenta) con el asesoramiento permanente del Sr. Guillermo Roelants du Vivier, actual Presidente Ejecutivo de Tierra S.A., en su condición de Secretario General del Comité Científico de Investigación de los Recursos Evaporíticos de Bolivia. Al respecto, convendría averiguar, por ejemplo, si el retraso del proyecto tuvo que ver en algo con la polémica sostenida en recientes meses en "La Razón" entre el Sr. Roelants, secundado por el Responsable Comercial y Financiero del proyecto piloto de la COMIBOL, y es e autor, en torno a si el litio es secundario y el potasio primario en la estrategia de industrialización del Salar de Uyuni.

Se debe recordar que en un suplemento especial publicado por "Energy Press" a fines del pasado año, el Sr. Roelants argumentó, entre otras cosas, que "el litio se ha puesto de moda por acción de la crisis mundial y por efecto de los medios masivos de información" y que "el potasio es más importante que el litio por sus requerimientos en la agricultura, la fotografía y litografía, la medicina, jabones, explosivos y fuegos artificiales". Adicionalmente, señaló que la "mediatización" sobre el litio habría "intensificado la imaginación" para encontrar recursos naturales que suplanten el petróleo, aclarando que "el litio no es un combustible sino un constituyente de las baterías, así como el plomo lo es de las baterías en actual oferta en el mercado automovilístico".

Habida cuenta de la información proporcionada por "El Potosí", vale la pena preguntarse ahora si la opinión desconcertante del Sr. Roelants sobre la importancia relativa del litio del Salar de Uyuni tiene relación con el hecho de que la empresa Tierra S.A., aparentemente a través de una de sus socias principales, Carmen Rosa Burgos Ortiz, haya obtenido, según la relación planimétrica del 12 de marzo de 2010, extendida por el Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas (y remitida en formato PDF a El Potosí por este autor), un total de 1.975 hectáreas en concesiones mineras y de aguas (por pertenencias), ubicadas en pleno centro del Salar de Pastos Grandes , conocido como un yacimiento con gran potencial de litio? ¿Es que tiene sentido que el Sr. Roelants continúe fungiendo como Secretario General del "Comité Científico" citado anteriormente cuando se empeña en postergar la explotación de litio en el Salar de Uyuni, favoreciendo deliberadamente la de potasio, un elemento con una cadena de valor infinitam nte inferior, con enormes implicaciones económicas para Bolivia? ¿Cuáles son las razones para que el gobierno nacional tolere esta situación?