lunes, 21 de junio de 2010

ASUSTARSE DE LA GUAGUA PROPIA

Carlos Hugo Laruta
chlaruta@hotmail.com

Nuevamente –después de lo de Uncía- aparece el tema del territorio parcelado del llamado Estado "plurinacional".

La Autonomía Indígena (AI), según la Constitución, tiene su territorio y ahí existe plenamente, con "su propia justicia, sus propias instituciones políticas, su propia economía, su propia religión, su propia cosmovisión". No solo eso, sino que por razones de supuesta "preexistencia" de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios y Campesinos (NPIOCs)", la Constitución les reconoce el derecho a la autodeterminación nacional, en el marco de sus autonomías. Mas claro, agua. Y ahora el MAS debe tomar agua de su propio chocolate, pues postuló una autonomía federalista para las NPIOCs y, encima de eso, llamó a nuestro Estado "plurinacional". Perfecto, con esa caracterización, la salsa esta completa.

Ahora, 3 son las diferencias entre la CIDOB –que inicia una marcha- y el MAS: a) hasta dónde deben llegar los territorios de la AI, y b) si pueden aprobarse sus estatutos por "usos y costumbres", c) cómo recibir la platita para que de verdad haya AI. El Gobierno dice que la AI no puede afectar el territorio departamental, que su estatuto debe aprobarse por referéndum, y que la platita escasea.

Pero el MAS es absolutamente farisaico. En la Constitución que impulsó, se plantea la "reconstitución de los territorios ancestrales" y, eso puede ser interpretado de mil maneras. El territorio ancestral puede llegar hasta la plaza de San Francisco -como dijo algún dirigente aymara- y afectar los derechos de los otros aymaras que viven en las laderas este y oeste de La Paz. Así el municipio de La Paz y la ciudad dejarían de tener sentido. Eso es lo que ocasionaron los del MAS con sus exageraciones indigenistas. Y, entonces, la propuesta de la CIDOB no debe sorprendernos y mucho menos al Gobierno.

Sobre la aprobación del Estatuto, desde hace años, los indígenas -en una muestra de interculturalidad- ya articulan decisiones colectivas con voto universal. Así ocurrió en la elección municipal de 2004 en varios municipios de la provincia Ingavi, por ejemplo. Pero como las exageraciones indigenistas fueron colocadas en la Constitución, el propio MAS aprobó que las AI son la forma mas alta de existencia de la diversidad multicultural y "plurinacional" de Bolivia. Si así se define el Estado ¿por qué se asusta el MAS de su propia criatura? Ministro Romero, deje a los indígenas que reconstituyan por completo el mapa territorial del país y, encima de ello, abdiquen ustedes del poder del Estado, porque eso es lo que fomentaron con eso de "plurinacional", lo que García Linera pomposamente ha querido llamar "Estado integral".

Sobre lo de los recursos económicos, la CIDOB tiene razón. ¿Para qué tanta fanfarria de "autonomías" si no hay platita que las respalde?

Pero existe otra posibilidad. Como el MAS perdió en las Gobernaciones departamentales de Santa Cruz y Beni y sabe que le va a costar mucho controlar a la gente que vota diferente del color azul, pone al frente a la CIDOB y la empuja a descuartizar el territorio de ambos departamentos. Así el MAS tiene una excusa y dirá ¡Los de la CIDOB lo quieren así! ¡No somos los del Gobierno que queremos una Santa Cruz cercenada ¡ Muy clarito, el MAS quiere echarle el "bulto" a la CIDOB, justo cuando se le reclama al Gobierno debatir su abusiva Ley de Autonomías.

Y hoy, el MAS, en su astucia fallida, dice que unos gringos metieron la nariz en el tema. El MAS sabe muy bien de estas cosas. ¿Acaso varios ministros no fueron de ONGs financiadas por algunos países europeos que "aportaron a la luchas contra otros gobiernos"? De todas maneras, ya lo hemos dicho varias veces. Las exageraciones indigenistas tienen nomás sus consecuencias, pues. A ver cómo resuelven este asunto los del Gobierno "plurinacional".