miércoles, 16 de junio de 2010

DISONANCIA POLÍTICA

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

La política vista desde un ángulo psicosocial, está sufriendo un proceso de disonancia, en el sentido de que existe una tensión y desarmonía en la construcción del nuevo Estado Plurinacional. Esta tensión se refleja en la existencia de diversos sistemas de ideas, creencias, emociones y actitudes que resurgen (estuvieron latentes) a partir de la nueva Constitución Política del Estado que permite la autodeterminación de los pueblos indígena originario campesinos. Disonancia también posible con la autodeterminación intrínseca de las autonomías departamentales, en relación con una visión centralista de los pueblos del Occidente boliviano.

Para hablar de visiones, deberemos hablar necesariamente de cosmovisiones, que es lo correcto en un Estado que en (d) efecto es plurinacional. "Las cosmovisiones son un conjunto de creencias y opiniones que conforman una imagen o concepto general del mundo que tiene una cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y todo lo existente".

¿Se puede creer que la disonancia, tenga un origen en las cosmovisiones? Sí y No. Podemos afirmar, que sí, si se pretende desde una visión imponer creencias de dominio sobre otras. La cultura conceptualizada como indígena originario campesina, que quiérase o no ha sido hasta nuestros días considerada una subcultura, se la ha negado, haciendo que a través de de los siglos, se apropie de una imagen de abandono, de explotación, esclavismo y servidumbre. Con la Revolución del 52 y sobre todo con la llegada del nuevo Estado Plurinacional, afloran ideas, creencias, emociones y actitudes que si bien antes conocíamos, preferimos ignorar en "bien" de la (de) construcción de un ideario nacional contextualizado en una sola cultura: la boliviana.

Ahora, ¿Cómo negar que la disonancia tenga origen en las cosmovisiones? Partimos de que las cosmovisiones por sí mismas no tienden a la confrontación, sino más bien tienden a la complementariedad. Discurso de raigambre aymara y válido para entender la construcción de este nuevo Estado que no sólo es la Constitución, sino que va más allá de nuestras narices.

La cosmovisión mestiza o chola de la mayoría urbana (hoy clase media o media clase), es el sincretismo de la alianza entre el capital y las diferentes expresiones culturales, cuyo principal soporte desde la colonia es la religión, entonces se podría inferir que es una cosmovisión católica cristiana evangélica occidental. Occidental más que nada en el sentido de la cultura de la dominación.

El país se viene debatiendo en el empate catastrófico, es decir en la disonancia cognitiva. Se acentúa a partir de querer cambiar los diferentes conceptos que tenemos en las diferentes cosmovisiones. A partir de la construcción de una nueva hegemonía, se construye una forma sui generis de interpretar la historia. Se borran de un plumazo el colonialismo y la república, todo lo hecho desde la llegada de los españoles, hasta la llegada del Estado Plurinacional no existe.

Un nuevo conocimiento: Antes de la colonia, un mundo ideal reconstruido por falsos historiadores y seudo antropólogos, además de indigenistas blancoides que hablan de una utopía hacia el pasado, el futuro queda atrás y por tanto es menester volver a modos antiguos de producción. La realidad es otra, ahora los indígenas originario campesinos, están divididos en naciones, con cosmovisiones distintas y ya no ancladas en el pasado. La dirigencia caduca al estilo dictatorial, donde no se discute a la dirigencia, aunque ésta hable a nombre de la bases, no tiene cabida.

Se quiera o no, hay la construcción de una cosmovisión moderna, moderna en el sentido de que tenemos las mismas aspiraciones que cualquier hijo de vecino en este planeta: el acceso a la información, al transporte, a la producción, a los mercados de consumo, a la tecnología, a la educación y a la salud. Todos estos derechos ya universales que son elementos de saber universal y nos permiten mejorar la calidad de vida.

La historia manda, la historia juzga y es una continua evolución en el tiempo, la historia la hacen los hombres, no es nuestra misión negarla. La justicia debe ser universal en todo el Estado Plurinacional, la justicia ha evolucionado universalmente, no debe existir la justicia comunitaria como ha venido involucionando en este tiempo, es una aberración que estas disonancias políticas, se traduzcan en disonancias judiciales en lo que pretende ser un nuevo Estado Unitario.

La cosmovisión liberal, si se quiere, está ahí, en las ambiciones de cualquier mortal, que desea confort y calidad de vida. Lo que está mal es la forma "neoliberal" de que los ayllus y poblaciones indígenas, poblaciones rurales no necesariamente indígenas copien la cosmovisión de las grandes corporaciones que se apoderan de los recursos, usen sus territorios para el asesinato, contrabando y tráfico de drogas en nombre de una cultura milenaria que necesariamente marcha hacia una cultura universal.