sábado, 24 de julio de 2010

¿Guerra? PERO NO ES CULPA DE CHAVEZ

Tito Pedro Reynaga V.
wreynagavx@yahoo.es

Sí, así es. En este asunto de amenazas de guerra entre Colombia y Venezuela, como en otras lamentables cosas que van sucediendo en América Latina y en nuestro país, la culpa no es de Hugo Chávez... ni de Fidel. Bien vistas las cosas, la culpa está, si alguien o algo es culpable, en la embriagante ideología que se ha derivado del pensamiento de Marx, Engels y Lenin... Una ideología de cualidades intoxicantes que hizo presa de estos líderes latinoamericanos, en fase de adolescencia.

Una ideología de precaria racionalidad que pasa por ciencia siendo incompatible con la lógica y la realidad de la sociedad humana. Que se dice liberadora, cuando de hecho oprime a pueblos íntegros. Que proclama un sentido de dignificación humana, cuando en los hechos somete a la gente hasta la domesticación. Que se atribuye la capacidad de desarrollar las fuerzas productivas y de hecho las frena generando atraso y pobreza. Que se proclama apta para la protección de la naturaleza y en los hechos la daña hasta el ultraje (como sucedió en la URSS y los países de la europa Oriental). Que se afilia humanista y en la práctica deshumaniza. Que se reclama racional y apela a la falsa conciencia para sostenerse. Que se dice revolucionaria y poscapitalista y de hecho resulta siendo precapitalista y reaccionaria. Que se atribuye condición triunfante, cuando ha fracasado históricamente ante los ojos del mundo. Que alguién diga, si puede, que esto no es cierto.

¿Hasta cuando seremos sus tributarios intelectuales y sentimentales?

Otra hubiera sido la suerte de los cubanos y los rusos y los chinos y los camboyanos, etc. etc., como la de los Fidel, Hugo y Evo... de no haberse tropezado con esta ideología, pensada para bien y que termina en mal. Y éstos, como otros líderes de similar acondición, no habrían trocado en frustración sus oportunidades y virtudes de aporte a sus pueblos y la humanidad. Y no pasarían a la historia como apóstoles de la frustración y el dolor. Es una lástima.

Sin embargo, no menos culpables son los otros, los de oficio oligárquico en Latinoamérica. Y, lo líderes del mundo de mentalidad insuficiente para ocuparse realmente de algo que exceda su visión cortoplacista e interesada.

A quiénes les debemos la míserable situación de más del 60% de la población del país. Las espantosas condiciones de la educación fiscal. La corrupción institucionalizada de hecho. desde el kinder hasta la universidad.