miércoles, 28 de julio de 2010

LA PIEDRA DE LA DEMAGOGIA

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

Estuvimos hace poco recorriendo los caminos de la patria, esos polvorientos caminos de las promesas incumplidas y la demagogia barata. Y tuvimos la oportunidad de ver una de las más difíciles herencias de este Gobierno.

En Irupana había un sentimiento de expectativa. El Presidente anunciaba su llegada por las radios y a través de las redes orgánicas de los dirigentes cocaleros. Pero en el ambiente no había ya la expectativa de 2006 ni de 2007 y la cantidad de gente fue mucho menor a la esperada. Y los lugareños se hacían una pregunta fundamental ¿Qué nos prometerá ahora? La respuesta era crucial para tratar de entender gradualmente lo que estaba ocurriendo en el ánimo de los yungueños.

En enero de 2007, en el paroxismo de las promesas de la eterna campaña política, Evo Morales había puesto en Irupana la piedra fundamental de una planta industrializadora de coca, derivada de la obsesión por esta hoja que incluso le llevó a darle un acápite constitucional especial. Los bombos y platillos fueron muchos y los yungueños creyeron en esa promesa. Desde ese momento, Evo fue, aun mas, "su presidente".

Han transcurrido 3 años y 6 meses, 42 meses de gestión y, cuentan con ironía los lugareños, que hasta la piedra fundamental fue robada. Porque también fue robada la esperanza. Muchos yungueños tumbaron sus huertos sostenibles (cítricos, café, mango, hualusa, maíz, maní, racacha, joco), aumentaron las hectáreas de coca aun a riesgo de afectar su tierra y su medio ambiente, y creyeron en la mentada industrialización, ofertada desde el gobierno como transformación de grandes volúmenes de hoja de coca para exportar los derivados que se obtuvieran.

Hoy, van comprendiendo que fue un grave error, solo explicable desde una galopante demagogia gubernamental, querer exportar en grandes volúmenes los derivados de un producto sancionado a nivel internacional. Y aunque el MAS intentó cambiar esa situación, fracasó en ello y la ONU sólo despenalizó el acullico de la hoja de coca.

Cuando se les explica a los hermanos yungueños esto, se quedan silenciosos y pensativos. ¿Entonces, para que le dieron semejante apoyo a Evo Morales y al MAS? Hoy, julio de 2010, como muestra del retorno a las políticas de anteriores gobiernos, una comunidad presentó al FONADAL un pequeño proyecto de infraestructura; la respuesta fue: les damos todo pero deben erradicar 6 hectáreas de coca por año. ¿Dónde esta el cambio que ofreció el MAS, pues acaso no fue eso mismo lo que hizo en anteriores gobiernos el proyecto de Desarrollo Alternativo financiado por USAID?

Y los yungueños siguen anotando los errores de la política agropecuaria del MAS. A través del Programa de Alianzas Rurales - PAR, en otra exageración de la llamada economía comunitaria, se está impulsando proyectos productivos (apicultura, cría de gallinas, etc.) siempre y cuando haya 15 productores asociados. Y el número es inamovible. Si hay un socio menos, no hay proyecto. Y como muy pocos se animaron, hay nuevamente una expectativa que se cae. Pero, ¿Por qué tienen que ser siempre 15 socios? ¿Acaso no pueden ser 2, 7, 12, 9 o solo 1 emprendedor? La ideología dura del comunitarismo forzado le ha puesto un número cabalístico a la asociatividad: 15,

Retornemos a Irupana. Oídos listos de los yungueños. Evo habló más de una hora. Y 58 minutos de la posible guerra entre Venezuela y Colombia, con los adjetivos que ya sabemos contra el imperio. Y bla, bla, bla. Esta vez se cuidó de prometer algo. Sobre la planta de industrialización de coca, guardó silencio. Visitó la ¿quebrada? planta de CORACA, quizá intuyendo que por allí va la solución al problema de los yungueños. Pero quedaron en el aire varias dudas ¿seguirá aumentando descontroladamente la producción de coca? ¿seguirá ausente una clara política de promoción de otros productos?¿los yungueños seguirán respaldando al MAS?. Las respuestas, sin duda, vendrán de a poquito.