domingo, 4 de julio de 2010

"No somos sus cholas"

Ivan Arias Duran
ivanariasduran@hotmail.com

Con esas palabras protestaba una de las dirigentes de la CIDOB contra los ministros del Gobierno Central que, a pesar de su traslado a Santa Cruz, fracasó en su intento de dialogo con los indígenas que día que pasa radicalizan sus demandas y lo que empezó con menos de 100 marchistas va aumentando en número según avanza. Que ha llevado a que el idilio entre el gobierno y los indígenas haya entrado en un proceso de franco deterioro? Es ésta situación solo un hecho coyuntural o está en juego aspectos estructurales?. La marcha indígena es solo un acto de presión mas o esta desnudando un cansancio discursivo? Como explicar que actuales autoridades estatales que mamaron del apoyo a las organizaciones indígenas las desprestigien y menosprecien como si fueran ajenas al proceso que los encumbró en el poder? A mi juicio el Gobierno está empezando a recibir el cobro de las facturas de su propio discurso y de la Constitución Política del Estado elaborada y aprobada sin medir sus consecuencias.

Lo que demandan los indígenas (libre determinación y territorialidad, gestión territorial autónoma, uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables existentes en su territorio, la participación en los órganos e instituciones del Estado, respeto a sus usos y costumbres) está inscrito en la CPE y lo único que hacen es pedir que lo escrito no sea para vender en foros internacionales e indigenofilos sino que se haga carne en la vida misma de los pobres de la comunidades de Bolivia. La Carta Magna tolediana (porque, a pesar de haber pasado más de 500 años, recupera las reformas del Virrey Toledo - 1575- y constitucionaliza la separación entre el mundo de los indígenas y el de los bolivianos) ha abierto las puertas para que los interese comunes se atomicen y se den rienda suelta a las mezquindades particulares. Al haber renunciado y machacar con que ya no somos una Republica sino un Estado Plurinacional la caja de pandora está abierta y los autores no asumen su responsabilidad y, como siempre, andan buscando culpables en la CIA, las ONGs y quizá, pronto, en algún platillo volador extraterrestre.

Los indígenas están cansados de ser usados como bandera y, al final de la jornada, terminar como trapos colgados. Sin ir muy lejos, los representantes de los pueblos indígenas ante la Asamblea Regional del Chaco desde hace más de una semana vienen reclamando que la misma los maltrata y margina de las decisiones. El presupuesto regional, de 700 millones de bolivianos, destina no más del 2% de sus inversiones a los pueblos indígenas asentados en el chaco.

Esta realidad de por sí preocupante se agrava cuando en un análisis más a detalle comprobamos que los recursos que usan el departamento y la región salen de la explotación hidrocarburifera y que la misma está asentada en territorios indígenas. A propósito de un coloquio sobre la realidad regional en la que se mostraba que la dependencia de la explotación de los hidrocarburos ascendía al 99%, uno de los participantes decía: " Que tal si se dan cuenta y los indígenas exigen que el 45% de los recursos de las regalías e IDH sean administrados por ellos y sean ellos los que destinen algo al resto de los habitantes del Chaco?". El comentario nos dejo perplejos. "Claro, seguía el inquisidor, por qué no? Si la riqueza sale de sus territorios, por qué permitir que otros se la distribuyan, administren y a ellos (los indígenas) les llegue solo migajas?. Los indígenas están e todo su derecho de pedir que sean ellos los depositarios del 45% y que dejen de hablar por ellos y de vivir de ellos". Esta situación, llevada al extremo, sería algo inconstitucional? No, pero abriría las puertas para el suicidio colectivo.