lunes, 5 de julio de 2010

Pensé que todos los hombres olían así

Andrés Ortega
pensardiferente@gmail.com

Nos cuenta Plutarco, que uno de los enemigos del rey Hieron I, tirano de Siracusa (466 a. de C.), se burlaba insistentemente de su mal aliento.

El monarca, desconocedor de su problema de halitosis, fue inmediatamente a los aposentos de su esposa para reprocharle duramente que nunca le hubiese advertido de lo mal que olía.

La Reina completamente perpleja, le respondió: "Pensé que todos los hombres olían así".

Y ese es el verdadero drama de los bolivianos, pensamos que todas las cosas son así, o como escribió Cayetano, la famosa frase popular, "así nomás había sido".

Lo peor de todo, es que esa, es la base principal del pensamiento de nuestros gobernantes, la administración de la inercia, la mediocridad como credo, haciendo de la ignorancia no una desgracia sino una virtud.

"Aquí pasa todo y no pasa nada" decía Víctor Paz a quien, los que escriben la historia, le atribuyen ser el "mayor estadista" de la historia republicana, "Pensé que todos los estadistas eran así", pero tenía razón: El cambio no existe, ¿o será que no nos conviene que exista?.

Evo morales ha declarado que Cuba es una Democracia, obviamente cree que "todas las democracias son así", ergo Bolivia es uno de los países más democráticos del mundo, el otro más democrático aún es Venezuela.

Pero el tema de fondo es la resignación de millones de bolivianos a vivir en ESA democracia, donde está prohibido PENSAR DIFERENTE, esa democracia que ha eliminado de facto al primer poder del Estado (el Legislativo), donde sus líderes se dicen ser de izquierda pero que les encanta vivir en la derecha, donde se judicializa al opositor, donde la policía y el ejército se preocupan más de caerle bien a los mandatarios en lugar de ver la seguridad de los ciudadanos, donde el Estado no existe y la mayor prueba de ello es la ausencia de seguridad ciudadana.

Nuestro espíritu democrático tiene callo, ya no duele.

"Pensamos que todas las democracias huelen así" ya no nos asquea nada, refugiada en sus getthos la mayoría de los ciudadanos opta por mirar a otro lado para no sentir el tufo, por la justificación que siempre empieza "pero los anteriores gobiernos…", porque es más fácil así; Y hasta hay intelectuales que lo justifican con solidas argumentaciones dialécticas, no sé si lo hacen por miedo o por oportunismo.

Esta democracia del terror que nos ha hecho retroceder 60 años en la historia, pero con San Románes modernos. Aunque muchos métodos de hoy son muy parecidos a los de la "Revolución" del 52.

Autocensurados, o nos unimos al "proceso de cambio" porque si no mañana dejaríamos de marcar tarjeta o dejaríamos de hacer negocios con el gobierno o somos "retrógradas" marginados.

El Movimiento al Socialismo no entiende que Bolivia necesitaba dar un paso al frente en la evolución democrática, con el respeto a la existencia de partidos políticos, con la concertación de leyes de verdad estructurales, no de los bodrios mal hechos que solo son parches acomodaticios cuyo único fin es el de destruir y aniquilar a la oposición y perpetuar un modelo que lo único que propone es la construcción (?) de un estado fallido.

Logros de este gobierno los hay, pero no son gracias a, sino a pesar de, porque en el fondo la inercia se resume a: "que todo cuerpo en movimiento tiende a seguir en movimiento y todo cuerpo en reposo tiende a seguir en reposo".

Ojalá mis colegas oficialistas se dieran cuenta del magnífico y maravilloso poder político, que tienen en la Asamblea Plurinacional, que los hace más fuertes aún que el Presidente, y que tienen en sus manos la increíble oportunidad histórica de hacer una Bolivia de verdad, ojalá que se dieran cuenta, pero ¿cómo podrían hacer eso si no conocen otra forma de democracia? Una democracia con halitosis a la que hace mucho nos hemos acostumbrado.