lunes, 5 de julio de 2010

Mayorías y minorías indígenas

Franz Rafael Barrios Gonzalez"
franzrbarrios@yahoo.com

¿Cuáles son las causales reales de la perturbación indígena de este último tiempo?

Partiendo desde ese remoto censo poblacional* en 2001 como parámetro impreciso, en lo que refería a su tipo de formulación respecto de la "auto identificación" con algún origen indígena.

Esa silvestre "auto identificación" ya sea como consecuencia de alguna moda de auto afirmarse indígena al tiempo del censo; o según una identificación atribuida de un "yo me auto afirmo porque me han dicho que eso soy (el origen étnico), aunque no sea científicamente verificable"; o de una irresponsable "me auto identificaré indígena porque sí".

Son situaciones reales y que sin lugar a dudas, son los orígenes improvisados e irresponsables de auto afirmaciones y contra afirmaciones emergentes del azar más que de una constatación científica y verificable (que son requisitos indispensables en materias de valoración étnico-racial).

Con una predisposición de la simple volición personal por encajar en las estadísticas indígenas, dentro de una u otra cultura de la variedad boliviana. La autoafirmación y sus estadísticas, como utilidad política, afloran a ser instrumentadas por el interés predominante en el momento. De hecho así ocurrió.

Esta primera incertidumbre observada en la "auto afirmación" no pretende desconocer la existencia del canon indígena y étnico. Lo que si des afirma es la cuantía real y comprobable (con el método más idóneo) de la población indígena dispersa en la geografía boliviana.

Sin embargo unos años después con los proyectos deschavetadamente sancionados del presente, se distorsiona aún más el carácter indígena del ser boliviano.

Se lo mayoritariza y minoritariza de acuerdo a una incierta cuantificación de los sujetos conformantes de los grupos étnicos. Y que escinde la cualificación objetiva de la condición indígena.

El oficialismo escuda la testarudez de su asignación espacial y representativa de los pueblos indígenas al número de indígenas por circunscripción. Dicen las voces oficialistas que es una contradicción constitucional y des proporcional al momento que los votos para una circunscripción especial (consagrada en la CPE) sean inferiores que los de un circunscripción corriente y evidentemente mayoritaria.

Aquí el fundamento es débil, excluyente e inconscientemente hasta depredador de lo étnico.

Porque la conservación de justamente esas circunscripciones especiales (en razón de su limitada cuantificación poblacional) depende, entre muchas cosas, del ejercicio y vigencia de sus derechos civiles y políticos adaptados en lo necesario a sus usos y costumbres de arraigo.

Así pues si no hay una gestión de su desarrollo circunscripto en su espacio vital, y resultante de su reconocimiento con unas personería jurídica** y electoral respetables, esos pueblos minoritarios y especiales pueden ser absorbidos por formas territoriales más agresivas. O simplemente extintas y alienadas por los "proyectos de ley de pacotilla", y sus normas que los imposibilitan, estancan y postergan nuevamente.

¿La condición indígena vale solamente en tanto cuantificación poblacional? Dónde se quedó desechada la cualidad de la condición indígena?

Pero a ¿quién o quiénes? les conviene dividir aritméticamente y limitar positivamente en mayorías y minorías a los indígenas. Una nueva y atorrante especie materialista de la "división de clases"?