lunes, 23 de agosto de 2010

EVALUACIÓN GUBERNAMENTAL Y SOCIALISMO COMUNITARIO

Bernardo Corro
bcorro@gmail.com

El 25 de julio pasado se efectuó a orillas del lago Titicaca una reunión del gobierno para autoevaluar tanto el desempeño del primer semestre del año 2010, como sobre todo para ajustar los mecanismos ministeriales para los próximos años. De acuerdo con las conclusiones se detectaron fuertes deficiencias en los recursos humanos gubernamentales, en la baja ejecución presupuestaria y en la inversión pública. Apenas un 20 % del presupuesto se habría invertido hasta la mitad de la gestión.

Los comentarios y análisis sobre la evaluación no se dejaron esperar. Un destacado analista como el economista Gonzalo Chávez, más bien crítico al gobierno, considera que las conclusiones constituyeron una "buena noticia" ya que el gobierno reconoció que "no cuenta con equipos técnicos y personal competente". (Página Siete 1/08/2010). Esta buena noticia abriría "la posibilidad de que se dé un golpe de timón en la gestión pública, que en los últimos casi cinco años (estuvo) centrada más en la acumulación de poder que en la creación de riqueza y prosperidad económica. (¡Gracias Mama Ocllo por esta iluminación ancestral!)" (Página Siete, 1/08/2010).

En cuanto a los favorables al gobierno, si bien expresaron su "satisfacción general" sobre los resultados, también emitieron su preocupación tanto por la "dificultad gubernamental para revertir la tendencia antiproductiva" que existiría en el país, como por el perceptible "reflujo" y "desaceleración del protagonismo de los movimientos sociales", considerados "la columna vertebral del proceso de cambio". (Editorial de La Epoca, 1/08/2010).

Temas

La evaluación no se restringió, en realidad, solo al tema de la gestión semestral como se mencionó oficialmente. El análisis de la evaluación debe, por consiguiente, realizarse en relación a un marco general político y económico más amplio en que se encuentra el gobierno y el país. Teniendo como trasfondo, en este sentido, el fuerte fracaso económico de la anterior gestión gubernamental de cuatro años y el incremento de los cultivos de coca para el narcotráfico (2006-2009), así como, por otra parte, el contexto político e institucional, el examen se concentró sobre todo en el tratamiento de las tareas consideradas "fundamentales" encaminadas a la implementación del "socialismo comunitario" mediante la aplicación de las "cinco leyes estructurales" (Organo Judicial, Tribunal Constitucional, Organo Electoral, Ley Electoral y Ley de Autonomías). Estas leyes constituyen los "cinco pilares" para implementar la nueva Constitución Política del Estado aprobada en enero de 2006, es decir, para establecer el socialismo comunitario, denominado eufemísticamente "Estado Plurinacional".

La reunión constituyó también un capitulo más para destacar los nuevos roles en la dirección gubernamental del país, es decir, para consolidar el "quién es quién" en la dirección política y económica del gobierno. Como se sabe, mientras la dirección política y económica efectiva del gobierno, es decir, el "ejecutivo", es asumida abiertamente por el vicepresidente, el actual presidente sería simplemente el encargado de "fustigar al imperialismo" en el exterior. El presidente tendría en adelante en la política interna solo un papel pasivo, menor, e incluso simbólico.

En cuanto al tema de la calidad de los funcionarios, la evaluación expresó su preocupación por la falta de recursos humanos capacitados para llevar a cabo tanto las tareas que impone la construcción de este socialismo, como para que éste pueda traducirse en el mejoramiento de la economía y de las condiciones económicas y sociales de la población, actualmente en situación de desempleo, de subempleo y de ampliación de la pobreza. (la ministra de Planificación del Desarrollo, Viviana Caro, se comprometió a mediados de junio, luego de un extraño informe sobre la pobreza extrema emitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP), que "en dos semanas" prepararía un informe sobre esta supuesta reducción de la extrema pobreza detectado por ese organismo internacional, pero hasta el presente no dijo nada).

Los soldados de la revolución y el Estado burocrático

La tesis que se impone en el tema de los recursos humanos gubernamentales es que los funcionarios altos, medios y bajos deben ser, primeramente, "soldados de la revolución", es decir, leales a los jefes y al pensamiento revolucionario hegemónico. En segundo lugar, estos soldados deben provenir de las organizaciones sociales y deben contar con experiencia en los mandos sindicales. En tercer lugar, estos funcionarios deben operar en una institución pública de carácter "vertical", es decir, el mando debe ir de arriba hacia abajo. Nada se dice sobre la capacidad académica y técnica de los funcionarios medios y bajos. Teniendo en cuenta el contexto político e ideológico socialista del gobierno la tesis del gobierno actual tiene en realidad mayor peso y exigencia que la conocida tesis del gobierno del general Hugo Banzer (1971-1979) que pregonaba que "más vale un gramo de lealtad en los funcionarios públicos que una tonelada de inteligencia."

Surgen obviamente interrogantes sobre si este tipo de tesis y este tipo de funcionarios podrían contribuir efectivamente a mejorar la eficiencia de las instituciones. En este esquema el funcionario sería en general un ente pasivo, sin capacidad de análisis, sin iniciativas, solo circunscrito a la obediencia de las órdenes superiores, en base, además, a un "pensamiento único" hegemónico en las instituciones.

En algunos países como en Cuba, en la ex URSS y en Corea del Norte, así como en los gobiernos de la España franquista, en la Italia de Mussolini y en los gobiernos de las oligarquías bolivianas se han impuesto esquemas similares pero en general no han dado resultados positivos. Las instituciones emergentes de estos pensamientos resultan en general demasiado pesadas, burocráticas, poco dinámicas y, en particular, altamente corruptas. El sistema burocrático que se impone funciona en base a la alta discrecionalidad de los "jefes de la revolución", del "personal de confianza" de los jefes, de la extrema sumisión del personal subordinado intermedio y bajo, y de la alta verticalidad de los planes y ordenes superiores que no admiten deliberación. En este tipo de instituciones las máximas autoridades ejecutivas", las MAE, pasan el 90 % de su tiempo vigilando, despidiendo y contratando a sus subalternos, lo que redunda en la pésima gestión institucional. Los resultados que se logran con estas instituciones son el atraso institucional y económico del país y la generalización de la pobreza de la población. Los casos de Cuba, de Corea del Norte y de Venezuela son un ejemplo de estos esquemas.

La economía y la oligarquía burocrática de Estado

La otra preocupación de la autoevaluación fue la situación de la economía. Pese a que los responsables de la economía manifiestan siempre que todo marcha bien, la realidad se muestra contraria y difíciles las perspectivas futuras. En este caso la evaluación se focalizó también en los temas cruciales de los objetivos del socialismo comunitario. ¿Cuáles son los temas económicos más importantes? El presidente fue enfático al precisar "Fundamentalmente (el) área económica y social, las empresas públicas, es decir, lo más importante es generar más divisas, y eso es produciendo e invirtiendo, inversión con recursos propios, con cooperación y créditos internacionales."(Página Siete 26/07/2010).

Como se puede apreciar, el desarrollo equilibrado de la economía, es decir, de los diversos sectores productivos y regionales, no se encuentra en los objetivos del gobierno. La compra de un carísimo satélite no sería más que una cortina de humo para dar la "ilusión del desarrollo tecnológico". El objetivo principal de los estrategas económicos y políticos del gobierno es, en realidad, fortalecer el sector económico estatal para "generar más divisas,…". Los sectores generadores de empleo y de ingresos para la población, así como de desarrollo regional y de innovación tecnológica no son prioritarios para la oligarquía burocrática de Estado, sino solo aquellos que fortalecen su poder económico y político. Con los recursos así obtenidos, la oligarquía puede presentarse ante la población cada vez más pobre como "generosa, como filantrópica".

Este modelo económico, lamentablemente, no contribuye al desarrollo equilibrado de la economía e incentiva el contrabando, las importaciones, el cultivo de la coca y el narcotráfico.