lunes, 2 de agosto de 2010

RÉGIMEN ELECTORAL, VIOLA LOS DERECHOS HUMANOS

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

Insistimos mucho, pero no fuimos escuchados. Unidad Nacional (UN) y la oposición, en la Asamblea Legislativa Nacional y otros eventos públicos, señalamos que varios artículos aún en análisis, requerían reforma en el proyecto de Ley del Régimen Electoral (LRE) antes de su aprobación. Y hoy, públicamente, el MAS anda señalando que valora la presencia de una oposición propositiva, progresista, bla, bla, bla. ¿Pero que importa ese reconocimiento si el MAS no escucha nada a la hora de aprobar leyes?

Recientemente, los periodistas asociados, la fundación UNIR y otras instituciones, han señalado que la LRE contiene inconstitucionalidades y va en contra de los derechos humanos. Cierto. El Capítulo VII de la Constitución Política referido a la Comunicación social garantiza los derechos a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a la réplica, y el derecho a emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión, sin censura previa (Art. 106, inciso II) y también garantiza el derecho a la comunicación y a la información (Art. 106, inciso III), y reconoce los derechos a expresar y difundir libremente pensamientos u opiniones y a acceder a información así como a interpretarla, analizarla y comunicarla libremente (Cap. III, Art. 21, incisos 5 y 6). Asimismo, La Ley del Régimen Electoral indica que Publicidad y Transparencia son principios de la democracia intercultural (Art. 2, inciso l) y reconoce el derecho a la comunicación y a la información completa, veraz en el Título I, Cap. II, Art. 4, inciso g.

Pero, a contrapelo de todo ello, en el capítulo de la LRE referido a la Elección de autoridades del Órgano Judicial (OJ) y del Tribunal Constitucional (TC) –(Título III, Cap. V, Arts. 80 a 84)- se ignora los principios y los derechos señalados, se restringe la libertad de expresión de los postulantes a los cargos, se censura a los medios de prensa en su tarea informativa, y se quita a los ciudadanos el derecho de informarnos libremente !

¿Será que se intentó volcar en esta parte todo el rollo que el Presidente fue lanzando hace tiempo contra los medios y los periodistas? En la lógica oficialista de amigos-enemigos, los medios independientes, los periodistas independientes, y la Iglesia Católica, son parte de los mayores dolores de cabeza del Presidente y del MAS ¡por la inveterada -¿y mala? costumbre que tienen aquellos de pensar con su propia cabeza y de expresar libremente lo que piensan !

Ahora, la sociedad civil organizada ya empezó a protestar contra los desatinos de las leyes estructurales y específicamente de la LRE. Habrá que hacer un sólido bloque para que el MAS escuche a todos. Y también recurrir a todas las instancias internacionales vinculadas a la prensa y a los derechos humanos. Quizá hasta corresponda que el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, cuya presencia en Bolivia obedece a la vigilancia en el respeto a los derechos humanos, se manifieste no sobre la Constitucionalidad de la LRE sino sobre si las demandas de las institucioones sociales debieran ser escuchadas por la Asamblea Legislativa, haciendo una recomendación al respecto de los derechos que en su evaluación esten en riesgo de ser violadas por la LRE.

Los bolivianos queremos impulsar un proceso de cambio democrático y concertado. Eso incluye el respeto a los derechos humanos. Los bolivianos queremos actos electorales legítimos y transparentes para elegir a nuestras autoridades del OJ y del TC en diciembre próximo. Y eso solo se garantiza con leyes que no violen los derechos humanos, que no violen la libertad de expresión, la libertad de información y la libertad de comunicación. Entonces, en esto de las inconstitucionalidades de las leyes estructurales, parece llegada la hora de la sociedad civil y de los acuerdos con las representaciones políticas. ¡Llegó la hora de sumar esfuerzos!