jueves, 2 de septiembre de 2010

Hijos visionarios y enamorados de su región.

Guilermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

Le llamó la atención el hecho de que un niño adolescente estuviera "jugando" con el balón a esa hora bajo la pálida luz de una pantalla en una esquina de barrio de gente sencilla.

¿Qué hacés jovencito?

-- Entreno, me gusta el fútbol… algún día seré un profesiona.

El hombre descubrió al instante el talento extraordinario del muchacho y sobre todo sus inmensas ganas de salir adelante.

-- Te espero mañana a las ocho, ya tenés una beca para estudiar y entrenar, andá a esta Dirección.

-- ¿Por quién pregunto?

-- Preguntá por Roly, el Director de la "Tahuichi". Y vos.. ¿cómo te llamás?

-- Marco... Marco Antonio Echeverry.

Esta anécdota emblemática la comentó el inolvidable Roly entre sus amigos y colaboradores mucho tiempo después, cuando el "Diablo" ya se estaba convirtiendo en un "mito" del fútbol boliviano y mundial.

¡No fue una casualidad!

Corrían los años de la década de los sesenta; Santa Cruz de la Sierra --Ciudad, Región y Departamento-- vivía los albores del ciclo del desarrollo, de la agro-producción, de la penetración caminera hacia el norte integrado, de la vinculación ferroviaria con Argentina y Brasil, de la construcción de la carretera San Ramón Trinidad…

La Región vivía tiempos de fundación de instituciones solidarias estratégicas que marcaron un salto cualitativo en la calidad de vida de sus habitantes; COTAS, CRE y SAGUAPAC, empresas cooperativas de servicio público que son ahora referencias mundiales.

La comunidad cruceña hispano-mestiza, heredera de la estirpe de los Chávez fundadores y de los originarios de sangre chiriguana y guaraní, habian soportado siglos de aislamiento y olvido de parte de oligarquías dominantes desde el país de las alturas.

A pesar de la batalla del Parí; la más sangrienta de la Guerra por la independencia en donde rindieron la vida centenares de jóvenes cruceños amantes de la libertad, bajo la inspiración y conducción del Porteño Ignacio Warnes.

"El secreto de la existencia" decía un prominente industrial estadounidense - Giacoca – es "tener desarrollado el sentido de la oportunidad y estar preparados para cuando ésta se presente".

La comunidad hispano mestiza cruceña conducida por sus élites progresistas, conservadoras y a veces radicales fue fiel y consecuente con este principio de vida.

La oportunidad histórica llegó con la Revolución de los años 50 en cuyo proceso se fueron haciendo realidad los postulados del Memorando de 1904, las regalías del 11% aplicadas a la producción hidrocarburífera y demás reivindicaciones.

Hoy la región que celebra su bicentenario, es crisol de bolivianidad en el proceso de edificación de una sociedad democrática, pluralista, productiva y autonómica.

La historia sin embargo enseña que no puede existir una región con destino promisorio sin contar con hijos que la amen y se jueguen por ella oteando el horizonte y preparándose para cuando llegue la oportunidad.

Asi lo hicieron en su momento hijos visionarios y enamorados de su tierra y su país como Roly Aguilera Pareja; inspirador de grandes obras, entre ellas, la Academia "Tahuichi" y el "Diablo" Echeverry, ícono e ídolo como otros de su generación, de las jóvenes generaciones del deporte boliviano