miércoles, 1 de septiembre de 2010

EL ORGULLO DE LA NACIONALIDAD

Pepe Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Acostumbrados a refugiarnos en el sillón, silla o cama en nuestros aposentos luego de una larga jornada, la mayoría de los bolivianos solemos instalarnos frente al televisor para "ver algo interesante" o simplemente descansar viendo imágenes. Obviamente como los tiempos cambian parece que muchos tenemos una irrefrenable inclinación al masoquismo, a auto flagelarnos espectando algunas producciones periodísticas que muestran a actores ávidos de pantalla, de promoción, de popularidad, de meteórico ascenso.

Entre spots, lectura de patrocinadores, regalos de tortas, celulares, entradas para un concierto determinado, tickets de tratamiento para adelgazar o aumentar nalgas y pectorales famélicos y toda una parafernalia apuntada a mantener un alto rating de teleaudiencia, la red troncal de canales privados (el estatal no entra por tener visión unidireccional) se esfuerza por mostrar a púgiles, aparecidos, reincidentes, obnubilados por el poder y ladinos de la política.

Estas líneas no pretenden quitar méritos a productores, realizadores y conductores que son partes de un engranaje voraz y que a veces tienen sesgos tan dramáticos que de entrevistadores, fabricantes de shows, terminan envueltos en situaciones de violencia intrafamiliar (por dar un solo ejemplo) Ese es contexto nocturno en la pantalla chica y la mayoría nos vemos arrastrados a esta vorágine verborreica.

Horas atrás en un programa nocturno que sugiere decir siempre la verdad, la conductora recibió y entrevistó a jóvenes ganadores del oro olímpico de futbol sub quince en una reciente justa deportiva en Singapur. Rostros jóvenes, limpios de toda contaminación, ganadores de espíritu y de alma, referente actual de cómo quisiéramos que sean los jóvenes, estos deportistas nos hicieron vibrar por su hazaña al lado de un legendario boliviano ganador como Marco Etcheverry. Qué programóooooooon.

Mesuradamente como es el estilo de esta mujer periodista, rostro visible de un canal privado, sugirió que el presidente Morales Ayma no se conforme con recibirlos y brindarles un desayuno, lo propio el gobernador cruceño. Que reciban mayor apoyo y aporte y eso generó euforia y aplauso de parte de estos bolivianos ganadores. Pese a que a Juan Evo le gusta el futbol y lo practica con o sin pertinencia, esta vez es cuando más debe fortalecer a esta generación de muchachos que hacen lo que les gusta "jugar futbol".

Cuando seguimos leyendo sobre destituciones de autoridades por denuncias impresionantes, por buscar siempre culpables de complots, atentados y planes de desestabilización, por la oposición carente de calcio para no resquebrajarse, por hijos pródigos malévolos elucubradores de planes, antes "reyezuelos" dueños de vidas hoy sometidos a procesos penales, por descubrimientos de fábricas de cocaína cada vez más grandes, allí, al otro lado están nuestros jóvenes que solo quieren hacer deporte y traernos satisfacciones.

Mientras la Federación Boliviana de Futbol y la Liga están sumidas en un anquilosamiento nada asertivo, voracidad y avaricia de dirigentes reelectos en base a promesas, aquí tenemos una base, un semillero, un punto de partida para estructurar nuestra vapuleada selección nacional de futbol. ¡Vamos muchachos! Ustedes son un orgullo de la nacionalidad. Pocas veces los bolivianos disfrutamos y nos emocionamos tanto y ustedes han hecho historia. Les falta crecer, sanos, íntegros, limpios en su ámbito futbolero porque en otros lares……maldad, rencor y mentira son el pan de cada día.