lunes, 20 de septiembre de 2010

La indefensión aprendida del Estado Pluriviano

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

Con el insaciable ánimo por institucionalizar más "defensa" para sí el gobierno oficialista y central, se dispone por materializar la "Procuraduría General del Estado".

Cabe resaltar que por si acaso esta institución no es ninguna novedad (como siempre hacen ver algunos oportunistas) dentro del concierto internacional, su Derecho y política comparados. Un ejemplo de ello es el también andino, zurdo país del Ecuador.

Seguramente que la razón de engendrar agentes de defensa (sectores sociales, Ministerio de Defensa Legal del Estado, etc.) por doquier, obedece a la sobre cargada necesidad del gobierno central y oficialista por "defenderse" de sus innumerables como constantes entuertos legales. Que sin lugar a equívocos deprimen sus niveles crediticios de imagen y poder.

El oficialismo podría seguir durando "un par de años" y verse en la misma necesidad de "indefensión". Es más, sin ésta auto infringida condición, la realización de su programa político se vería en riesgo de no proseguir con el conculcamiento de la República de Bolivia.

El gobierno central y oficialista transita lo que la psicología denomina "indefensión aprendida". Que es un estado anímico-mental en donde el sujeto se piensa estar indefenso sin realmente estarlo. El sujeto aprende a aparentar esta condición de indefensión más allá de su real verificación. Se convierte en un simulador de esa condición de indefensión. Es algo símil a la hipocondría y vecino a la paranoia.

Con esta "indefensión aprendida" el gobierno central y oficialista se permite reproducir en el imaginario colectivo -mayoritario- una suerte de aparentes circunstancias que lo sitúan como siempre perseguido por "enemigos"/fantasmas "infiltrados". Como siempre desfavorecido ante las circunstancias, como un siempre indefenso. Y que por ello sus agentes socio-políticos de aparente afinidad y fidelidad política tienen que servirle en su defensión, así como en el sustento de esa su quimera mental.

Nuevamente nos encontramos con otra de las tantas facetas en la naturaleza aparente de este "proceso de cambio".