martes, 26 de octubre de 2010

El clientelismo de la pobreza

[En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza.] K'ung-fu-tzu

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

Quizás el mayor argumento, del autoafirmado acopio de "pobres de izquierdas e indigenismos" (oficialista), sea el estatus quo de la situación de pobreza y extrema pobreza del corpore social boliviano.

Así pues el oficialista, del gobierno de las apariencias, se sirve de la condición de real pobreza del grueso poblacional. Condicionando su transeúnte oportunidad de poder político en la situación de pobreza -real-. Ya que mientras esta persista, el modus vivendi del oficialista se sostiene.

Al oficialismo, por ello, no solo que le es imposible (por su incapacidad política y debilidad humana) superar los ratios de pobreza social, sino que primordialmente no le conviene hacerlo. Pues su baratija discursiva no hallaría fundamento ni mayor credibilidad en una situación de "bien estar" social del grueso poblacional.

[Hay que combatir el hambre y la ignorancia. Porque el hambre se vende y la ignorancia se equivoca] A. Albino

Una simple, pero a la vez, definitiva muestra de aquello son las mediáticas medidas de la prebenda, según cuenta el bono sectorial (juansitos pintos, juanas azurduyes, etc.).

El oficialismo a más de no saber, no pretende aplicar una afectación significativa en contra de la pobreza. Solo la fomenta y sostiene.

Lo que al oficialismo de las apariencias le importa utilizar es al pobre (como sujeto pasible de la condición pobreza), y manipular esa su situación en su vil y afanoso favor político. En si el oficialismo se las ensaña contra el pobre, y no como debiese ser, en contra de la pobreza. El oficialismo clienteliza a ese gran sector poblacional -pobre- "a cambio" de la miserable manutención de dichos bonos sectoriales. Y a su vez se aprovecha el oficialismo de las ONG´s y otros "cooperantes", clientelizando (soberanamente) a Bolivia, con la excusa de su oficialista idea de "pobre" y "pobreza".

Al "proceso de cambio", le omitieron el (a)cambio de…

De igual forma se puede verificar que la situación de pobreza condiciona la inclinación electoral en favor del séquito de prebenderos que sepan (sin arte político) comprar sujetos asumidos y resumidos en la condición de pobreza.

Contundentemente a mayor pobreza (real y autoafirmada/aparente), mayor oportunidad para el parasitaje político y social.