lunes, 18 de octubre de 2010

Lemas Trastocados

Jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@yahoo.es

Pareciera que los lemas bolivianos y chilenos se hubieran trastocado, es que con la grandeza humana demostrada en la mina de San José/ Copiapó se vio que en Chile si funciona: que la unión hace la fuerza, mientras que en Bolivia todo lo queremos hacer por la fuerza olvidándonos de razonar.

No querer escuchar y concertar con la población nos muestra más desunidos y sin rumbo, lo que poco a poco se fue construyendo para formar la nacionalidad boliviana en los últimos años se los ha echado por la borda.

Bolivia se formó producto de la conquista española, fundamentalmente por el descubrimiento de las riquezas del cerro rico que atrajo consigo la migración conquistadora del español que en su afán de riqueza generó que se conformara una nación de índole mestiza.

La formación de la república no elimino las formas de administración excluyente de manera inmediata, pese incluso que ya hubo gobernantes de extracción mestiza e indígena, como el Mariscal Andrés de Santa Cruz

A partir de la revolución del 52 se empieza a tomar en cuenta esta problemática con la apertura del voto universal, que no elimina la exclusión. El proceso a mejorar la convivencia armónica de los bolivianos y de entender que todos somos parte de esta patria y que juntos debemos construir los cimientos hacia la prosperidad, empieza a ser más visible con la conquista de la democracia y las libertades ciudadanas, es que así se dan procesos políticos, programas de cooperación y acciones que terminan con la promulgación de la Ley de Participación Popular, en este proceso los bolivianos nos vamos sintiendo y viendo en el espejo con orgullo de ser bolivianos. Este cambio no fue la inspiración de uno o dos personas o de un x partido político, sino más bien, es el fruto del trabajo de los estratos intelectuales y del interactuar con los habitantes de las áreas rurales, que se expresa en planes de desarrollo microregionales y la inclusión de dirigentes comunales en proyectos de participación y toma de decisiones conjuntas, que ven la necesidad de encontrar la unidad de todos en pos del ansiado progreso, producto de este proceso es que se tiene alcaldes, diputados y senadores y luego la historia que todos conocemos.

Es una pena que ese trabajo generado en los 28 años de democracia no haya sido fortalecido, y por el contrario se lo hay llevado a menos con el único afán de un revanchismo infundado……. Que gran posibilidad perdió nuestro líder espiritual de convertirse en el Gandhi o el Mandela de Latinoamérica y de demostrar que la unión hace la fuerza, querer buscar todos los medios posibles para desunir a los bolivianos parece ser la política de relacionamiento interno que tiene este gobierno, no escuchar a quienes lo apoyaron: potosinos, yungeños, alteños, periodistas y bolivianos en general; excluir a la clase media, humillar a rodillazos a quien se cruce por su camino, destruir y no construir, es realmente un desacierto que costará caro, no al partido de gobierno, porque este pasara como pasaron ya muchos otros, sino nos costará mucho a los bolivianos: volver a construir una identidad propia, de volvernos a ver como bolivianos al espejo y sentirnos orgullos de nuestra identidad intercultural, riqueza que parece haberse confundido con racismo.