domingo, 24 de octubre de 2010

Oruro y los corredores interoceánicos

Pese a su estratégica ubicación geográfica en los ejes de vinculación interoceánicos, la participación de Oruro en los escenarios subregionales es extremadamente débil y; la conclusión de los dos principales tramos, el Oruro–Isiga y su variante, Ancara vi–Turco–Tambo Quemado, aún es incierta

Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es

Luego de la elección de Sebastián Piñera en chile y superados los temores del gobierno boliviano sobre el futuro de la agenda de 13 puntos acordada con Michelle Bachelet, ambos gobiernos, aprovechando tanto la trasmisión de mando en Chile, como la reunión de MERSOSUR realizada en San Juan (Argentina), acordaron una nueva reunión en territorio boliviano, en el mes de noviembre, al que se sumará el presidente del Brasil, Ignacio Lula Da Silva, para la inauguración del corredor bioceánico de aproximadamente 4.000 kilómetros que conecta por tierra, el puerto de Santos (Brasil) en el Atlántico, pasando por territorio boliviano, con los puertos de Arica e Iquique (Chile) en el Pacífico. El lugar previsto para la reunión, es la localidad de Roboré, ubicada en el extremo Este del departamento de Santa Cruz. Es lamentable que esta reunión de los tres presidentes, no se produzca en la ciudad de Oruro, principal centro de vinculación carretero y férreo del país con los principales puertos del norte chileno.

En ocasión de la celebración del bicentenario de Santa Cruz, el pasado 24 de septiembre, se realizó en esa ciudad un encuentro extraordinario del organismo subregional, Zona de Integración Centro Oeste de Sudamérica (ZICOSUR), evento al que asistieron representaciones de las gobernaciones regionales de Chile, Bolivia, Brasil, Argentina y Paraguay. Estuvieron presentes por parte de Bolivia, los gobernadores de Santa Cruz, Beni y Tarija. Oruro, no participó de dicho encuentro, pese a que forma parte de ese organismo sub regional, hace varios años.

En el contexto referido, queda evidente que la presencia de Oruro en los escenarios subregionales involucrados en los corredores interoceánicos (Atlántico–Pacífico), es francamente nula. Por otra parte, se puede advertir –también-- que el propio gobierno central, no asume con el suficiente interés, las ventajas de la extraordinaria situación geográfica de Oruro en los ejes de vinculación nacional e internacional, este–oeste.

Esta situación, se muestra como una verdadera amenaza para las expectativas de desarrollo de Oruro, perjudicando --una vez más-- la posibilidad de que nuestra región, se constituya en el centro de las relaciones económico comerciales de Bolivia en la cuenca del Pacífico.

Preguntémonos: ¿Cómo se puede explicar que siendo Oruro el centro articulador de la vinculación de Bolivia con el norte chileno, no se le tome en cuenta para la inauguración de los corredores interoceánicos? Oruro --y bien lo sabe el gobierno central-- dispone de por lo menos tres vías fundamentales que vinculan la economía nacional con los puertos del Pacifico. El Oruro–Isiga, nos aproxima al puerto de Iquique; su variante por Ancara vi–Turco–Tambo Quemado, nos vincula al puerto de Arica; la vía férrea, Oruro–Uyuni–Río Mulatos, nos vinculación al puerto de Antofagasta. Entonces, ¿por qué, el encuentro de los tres mandatarios, no se efectúa en nuestra ciudad?

A lo mencionado, es bueno añadir que la situación de las dos principales vías de acceso de Bolivia al a los puertos del norte chileno, aún no tiene garantizada su conclusión. Veamos.

El camino Oruro–Pisiga, una aspiración de los orureños por más de 4 décadas, aún no está concluido en su totalidad y pese a los tantos compromisos e inauguraciones efectuadas en el pasado, los tramos Toledo–Ancaravi y (más adelante en la misma vía) el Huachacalla–Pisiga, siguen en etapa de construcción y no tiene una fecha concreta de entrega de obras. La consecuencia de ese estado permanente de intransitabilidad del Oruro–Pisisga, han ocasionado que el tránsito de mercancías por esa vía (tanto de internación, como de exportación), se haya transferido a la carretera Tambo Quemado–Patacamaya y, en otros casos, a vías alternativas secundarias, mas al sur del eje Oruro–Písiga, con los evidentes perjuicios para la economía de Oruro e impidiendo la consolidación de la actividad comercial en nuestro medio.

El Oruro-Pisiga tiene una longitud de 236 kilómetros y es la vía fundamental para conectarse con el puerto de Iquique. La iniciativa de lograr esa conexión fundamental para desarrollar el comercio de Bolivia a ultramar, por el puerto de Iquique, es un sueño de los orureños desde hace mas de 50 años; sin embargo, por varios motivos, fundamentalmente las políticas publicas estatales de los diversos gobiernos desde mediados del siglo XX, nunca han asumido esta iniciativa con la suficiente decisión, hecho que no sólo perjudica a Oruro, sino a la economía nacional.

Fue durante el gobierno de Hugo Banzer, mediante la Ley Nº 2022 del 18 de octubre de 1999 que se declaró este tramo de prioridad nacional, instruyéndose su construcción y asfaltado. Datos del proyecto establecen que a su conclusión, la vía tendrá un costo de 95 millones de dólares, de los cuales, 71 millones de dólares son financiados por la Corporación Andina de Fomento (CAF); 18 millones de dólares, por el Gobierno de Italia y; 6 millones de dólares el gobierno de Bolivia. La carretera, comprende 4 tramos: el Oruro–Toledo, de 37 kilómetros, concluido y en servicio; el tramo Toledo–Ancaravi, de 53 kilómetros, en construcción con dificultades en la definición de su financiamiento; el tramo Ancaravi–Huachacalla de 70 kilómetros, concluido y en servicio y; el tramo Huachacalla–Pisiga de 72 kilómetros, en ejecución. Los tramos concluidos, representan aproximadamente el 47% de la carretera Oruro–Pisiga, restando más de la mitad para que pueda entrar en servicio de manera permanente. En pasados días, concretamente el 19 de agosto del presente año, mediante ley Nº 823/2010, fue aprobado el convenio suscrito entre el Estado boliviano y Artingiancassa Spa, miembro del grupo del banco "Banca Nazionale del Lavoro", por un monto de 16 millones de Euros, recursos que permitirán continuar con las obras del tramo Toledo–Ancaravi.

En el caso de la variante Ancaravi-Turco-Tambo Quemado, la situación es aún peor. Esta vía, el tramo más corto para vincularnos con el puerto chileno de Arica, fue "fondeada", por así decirlo, cuando se decidió construir la carretera asfaltada Patacamaya–Tambo Quemado. Claramente, esa decisión, se la tomó cuidando y privilegiando los intereses del departamento de La Paz y, pese a que el paso fronterizo de Tambo Quemado está en territorio orureño, los beneficios de la carretera, son para la economía paceña. A partir de ese emprendimiento, uno puede advertir cómo la Ciudad del El Alto y la propia población de Patacamaya, hoy son importantes centros del comercio internacional del país, en desmedro de Oruro, que fue el pionero en proponer e impulsar el mejoramiento de la vinculación con los puertos del norte chilenos de la economía boliviana.

El 2004, durante la presidencia de Carlos Mesa, luego de muchos años de gestiones de las autoridades locales y originarias, se logró que la carretera Ancaravi–Turco–Tambo Quemado, sea declarada de prioridad nacional e incluida como parte de la red fundamental, medida que se tomó mediante la ley Nº 2637 del 5 de marzo de 2004.

El año 2005, durante la presidencia de Rodríguez Veltze, mediante la ley 3302 del 16 de diciembre, se aprobó destinar recursos para la construcción de este tramo, garantizando que se destinen fondos nacionales y contrapartes departamentales que garantices su construcción.

El año 2007 (el 31 de octubre), el propio presidente Morales procedió al inicio de obras del tramo Ancaravi–Turco, de 56 kilómetros a cargo del Servicio Departamental de Caminos (SEDCAM), con la supervisión de la Administradora Boliviana de Caminos (ABC). Según datos del proyecto, la carretera tendrá un costo aproximado de 13 millones de dólares, de los cuales, el 60% corresponden al Tesoro General de la Nación y; el 40% a la prefectura de Oruro (hoy Gobierno Departamental). El plazo para la conclusión de la obra, se estimó en 730 días, mismo que de haberse cumplido, la obra debió haberse entregado en octubre del 2009.

En la actualidad, con un retraso de más de un año en su conclusión, el avance de obras a agosto del presente año, no supera el 20%. Precisamente, el lento avance en la construcción de este tramo, ha llevado a las autoridades de área de influencia del proyecto ha solicitar la transferencia de la obra a la ABC (supervisora de la construcción) y en virtud de que se trata una vía fundamental de competencia nacional. Esa transferencia se ha producido en mes de abril del presente año y, pese a ella, el avance de obras no muestra progresos significativos. Uno se pregunta: ¿Cuándo se concluirá el tramo Ancaravi – Turco? Es realmente una incógnita.

En relación a la continuación de la vía, hacia Tambo Quemado (desde Turco), se conoce que el SEDCAM hubiera elaborado el proyecto, mismo que tratándose de una vía fundamental, debiera ser encarado por la ABC. Esos 94 kilómetros que faltan para completar la carretera hasta Tambo Quemado, son la principal traba que tiene nuestro departamento y el país en general, para permitir el acceso mas corto al puerto de Arica en el norte chileno. Si se comparan la distancia entre el tramo: Oruro - Patacamaya – Tambo Quemado (314 kilómetros) y, el tramo Oruro–Ancaravi–Turco–Tambo Quemado (240 kilómetros), existe una diferencia evidente de mas de 70 kilómetros.

Ojala que el encuentro de los tres presidente en Roboré, antes que constituirse en un hecho político internacional que apunte a mejorar la imagen del gobierno de Morales, sirva para resolver los temas de financiamiento de los tramos carreteros y férreos que hacen falta para concluir el "corredor bioceánico central" que pasa por territorio boliviano y, se considere la importancia de la extraordinaria ubicación geográfica de Oruro. En ese sentido, Oruro, tiene el reto de mejorar su inserción en el escenario internacional por cuenta propia, en vista de que el propio gobierno de Evo Morales, demuestra en los hechos, un bajo interés por promocionar las ventajas competitivas de nuestro departamento.

En la medida que esperemos "favores" del gobierno central, estaremos repitiendo lo que hemos venido haciendo en los últimos 50 años, subsumiendo nuestra visión de desarrollo a los intereses nacionales que aún --pese al régimen autonómico-- son definidos en la Plaza Murillo. Por otra parte, es urgente que Oruro defina su propia estratégica de vinculación caminera y férrea, misma que debe estar dirigida a una pronta conclusión de los tramos que nos vinculan con los puertos del norte chileno en el Pacifico y; que consolide el rol de nudo integrador de la vinculación interna del país.

Dicen que el desarrollo no es posible, si no se resuelve un requisito previo y fundamental. Que los interesados en cambiar el rumbo de los acontecimientos, asuman que esa, es una tarea que nadie lo hará por ellos.