domingo, 7 de noviembre de 2010

LA COQUITA Y SUS VERDADES

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta@hotmail.com

En Bolivia existió la producción de coca, existe y existirá en el futuro. Lo que es opcional es qué cantidad de coca se producirá, quién apoyará al productor de los yungas y el Chapare para productos alternativos como piñas, bananas, cítricos, cacao, estevia, mangos, y su procesamiento en pequeñas plantas industriales. En el fondo solo hay una pregunta ¿Qué hace un gobierno frente a la producción de coca?

En el periodo democrático desde 1982, el Gobierno de Evo Morales y el MAS fue y es el más irresponsable y exagerado respecto de la coca. Veamos:

• Incluyó para la coca –y para ningún otro producto boliviano mas- un artículo especial en la Constitución exagerando su importancia y engañando a los productores de coca.

• Impulsó el aumento de las hectáreas de coca de 12.000 que dice la Ley 1.008 a 20.000 por boca del propio presidente Morales y ya se rebasó según la ONU las 30.000 hectáreas de coca el 2010 ¡mas del 100 % de aumento respecto de lo que dice la Ley!.

• Creyendo muy fácil despenalizar a nivel internacional la circulación de coca y sus derivados, ofreció plantas de industrialización en Irupana, en Coroico y en otros lugares. Al 2010 no hay nada, se engañó a los productores y a algunos ingenuos del país y de la comunidad internacional.

Como resultado de estas acciones de Evo Morales y el MAS, tenemos:

• En los Yungas y en otros lugares, los productores tumbaron sus huertos sostenibles de cítricos, mangos y café y pusieron sólo coca.

• En varios lugares, la humedad y las lluvias existentes en el área disminuyeron con la ampliación descontrolada de los cocales. Coroico, Chulumani, Irupana y muchas comunidades de la región sufren la escasez de agua para consumo humano.

• La cantidad de coca que se destina a la cocaína se incrementó peligrosamente para nosotros los bolivianos y para los países vecinos, por ejemplo Brasil.

• Se facilitó el ingresó de cárteles internacionales de la droga. Las propias autoridades de Gobierno señalan que mexicanos, colombianos e incluso la mafia rusa están ya instalados en Bolivia, y se produce toneladas de pasta base y clorhidrato en el país.

Ahora, cuando algunos se dan cuenta de sus irresponsabilidades y exageraciones, la prensa señala que desesperadamente algunos del MAS tratan de poner freno a los resultados de sus acciones a través de la quema de la coca incautada. Veamos:

1. Quieren incinerar 816 toneladas de coca (lo que equivale a 1,8 millones de libras, es decir 18.000 taquis de 100 libras-45 kilos). Entonces, por qué impulsaron producir tal cantidad de coca excedentaria? Al MAS le importa un cacahuate el daño irreversible que hicieron a la economía yungueña, la escasez de agua, y el daño permanente a la tierra que se empobrece mas y mas, igual que su gente.

2. Piden plata a su archienemigo, el "imperio" norteamericano, para resolver su irresponsabilidad: 1,62 millones de Bs, o sea 230 mil dólares, solo para quemar la coca incautada, que es como querer esconder su propio pecado bajo el fuego. ¿No era mejor, desde 2006 y ordenadamente impulsar proyectos para la producción de cítricos, mangos, estevia, café y cacao?. Acaso esos 230 mil dólares no pueden destinarse a recuperar suelos empobrecidos y pajonales secos en los Yungas de La Paz?

El irresponsable manejo del tema de la coca revela la enorme incapacidad de comprensión de temas complejos y la simplicidad del pensamiento de Morales y sus amigos. Para ellos, la demagogia sustituye a la reflexión, sin duda. Pero los productores –sobre todo de los Yungas- lo intuyen y pronto lo percibirán con claridad. Los más perjudicados son ellos y sus hijos. Ya sienten el engaño de la industrialización de la coca. Y saben que si el Gobierno quema la coca incautada, se queman también sus esperanzas en el Gobierno del "proceso de cambio".