miércoles, 3 de noviembre de 2010

¡¡¡ No toquen mi dinero!!!

Marco Antonio Navarro
marcoantonionav@gmail.com

La Central Obrera Boliviana (COB) y el gobierno dicen negociar la futura Ley de Pensiones, pero a espaldas de quienes aportamos mensualmente en nuestras cuentas individuales en las Aseguradoras del Fondo de Pensiones.

Sorprende que la COB asuma responsabilidades y competencias sin consultar a los miles de bolivianos que hacemos aportes para nuestra jubilación sin necesidad de ser parte de algún sindicato o federación, entonces no tiene por qué a nombre de personas particulares tomarse atribuciones no concedidas.

El dinero aportado en mi cuenta individual es fruto de mi trabajo y sacrificio personal, en tal sentido ninguna organización puede tener la libertad de negociar mi futuro, tampoco autoricé a la COB tomarse la representación mía.

La propuesta gubernamental no ha sido socializada y existe desconocimiento sobre "los cambios" introducidos en el proyecto de Ley, lo lamentable es escuchar a los dirigentes allegados a la máxima organización sindical del país anunciar avances positivos, sin considerar si es favorable o desfavorable a los intereses de quienes aportamos.

El gobierno, antes de tomar las riendas en el manejo de los fondos de pensiones, está obligado a cumplir con la millonaria deuda contraída por no haber pagado sus aportes, el sector privado tampoco puede quedar exento de incrementar sus porcentajes destinados a la jubilación de sus trabajadores.

Lo concreto, el gobierno busca echar mano de recursos frescos y el principal aliado en este cometido es la COB. No interesa si el futuro de miles de bolivianos está en juego, lo importante es sellar un acuerdo y evitar, en lo posible, futuras reacciones, como por ejemplo la anunciada por el magisterio urbano.

Lo llamativo son los comentarios vertidos por parlamentarios del oficialismo que hablan de solidaridad y de inclusión, al hacer mención que otros sectores sociales precisan estar dentro del sistema de pensiones, cuando en realidad los recursos actuales salen del bolsillo de quienes mes a mes aportan para jubilarse.

No estoy dispuesto a que negocien a espaldas mías y menos definan mi futuro, tampoco a que mis recursos sean utilizados alegremente y no conozca los beneficios. De nada servirá aportar 10 ó más años si autoridades insensibles y una dirigencia mentirosa de la COB toman decisiones a nombre de todos los bolivianos. Interesante hacer ofertas y crear falsas expectativas con dinero que no es del Estado ni tampoco de organizaciones sindicales, los verdaderos actores y protagonistas nunca fueron consultados.

Tampoco estoy de acuerdo en que sea el gobierno quien administre el fondo de pensiones, sino la responsabilidad sea compartida entre un privado y los beneficiarios, así existirá mayor control en la captación de recursos provenientes de los aportes y las inversiones serán transparentes, pero ante todo garantizará una vejez digna.