lunes, 27 de diciembre de 2010

El gasolinazo

mauricio_casal@yahoo.com

Consideraciones iniciales:

La pregunta que ahora nos deberíamos hacer es ¿porque Irán ha elevado en un 300% el precio de su gasolina hace apenas un par de semanas atrás? ¿Será que ahora Bolivia forma parte de algún plan junto con Venezuela, Irán y otros países árabes de la OPEP que quieren subir el precio de la gasolina a nivel mundial, siguiendo el discurso revolucionario del presidente Chávez y su Gran Nacional (que reemplazarían a las conocidas Trans Nacionales)? ¿La anunciada planta nuclear boliviana tendrá algo que ver en esta aparentemente "no coordinada subida de precios"?

Como hasta el momento no se tienen informes de las reservas de gas de Rider Scott, y ante la probabilidad de que las reservas de hidrocarburos ya no abastezcan los próximos años, ¿el gobierno habrá visto la urgente necesidad de sacarle el máximo provecho a lo poco que tenemos? ¿Cuándo tengamos los informes de Rider Scott tendremos también un Garrafazo?

¿Por qué el vicepresidente García declaraba todo compungido que las empresas –petroleras- deberían ganar más? ¿Recién se dieron cuenta que metieron la pata? ¿No se supone que el MAS nacionalizó las empresas para que sea el pueblo boliviano el que gane y no las transnacionales? ¿Ahora nos saldrán con que se les devolverá lo que nacionalizaron?

¿Por qué el Ministro Luís Arce Catacora declaraba alegremente que esperaba que el gasolinazo incida en un 7 a 10% de incremento en la elevación de los demás productos? ¿En consecuencia, es de esperar que el incremento de salarios esté por el orden del 10% (o menos) como lo prometió el vicepresidente García?

Si en La Paz el pasaje de transporte público ya ha subido defacto de 1,50 a 2 bolivianos estamos hablando de un incremento del 33% sin mencionar que los choferes quieren subir por lo menos el 50%. Si en Santa Cruz el transporte ha subido de 1,50 a 2,50 bolivianos estamos hablando de 66% y no estamos hablando del precio definitivo. Si el pan sube de 40 centavos a 80 centavos estamos hablando de un incremento del 100%.

Si la gasolina Premium subió un 57%, la gasolina normal subió un 73% y el diesel subió un 83%, ¿la diferencia la tendremos que pagar como de costumbre los ciudadanos de a pié? Entonces ¿en que se diferencia este gobierno de "todos los anteriores gobiernos neoliberales" si hacen exactamente lo mismo?

Y mientras las colas de automóviles capitalistas aparecían en todas las gasolineras del país, la COB de Pedro Montes desaparecía ante los requerimientos de la prensa.

¿Que medidas adicionales debería haber tomado el gobierno al tiempo de lanzar este gasolinazo? La lógica y la experiencia pasada nos dice que este gasolinazo debería haber sido hecha en primeras horas de la mañana. Nunca casi a medio día, a la carrera, con el rostro de desesperación del vicepresidente García que evidencia la frustrada negociación con los choferes del servicio público. Es que si algo tienen los dirigentes del autotransporte es muchísima experiencia negociando con moros y cristianos.

El gobierno debería haber abastecido de gasolina extra a los surtidores para cubrir la demanda extra de los compradores. ¿Cuando aprenderán de las fallas en los suministros de gas licuado en fechas festivas?

La futura falta de gasolina podría derivar en un caos similar a los primeros días de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada. ¿La COR de El Alto se animará a bloquear la Planta de Senkata en protesta o estará de acuerdo con el gasolinazo? ¿El gobierno mandará a los militares a desbloquear a los contrarrevolucionarios de El Alto si es que se resisten al gasolinazo?

¿Esta medida estaba condicionada a la toma de la Gobernación de Tarija? Con Tarija como el mayor productor de hidrocarburos de Bolivia y en manos de la oposición, ¿la resistencia a este gasolinazo habría sido diferente?

El gobierno debería haber mandado controles policiales y militares a todas las gasolineras, pero en la mayo parte de los casos éstos nunca aparecieron. ¿Los próximos días serán militarizadas las gasolineras, o se evitará dicha medida solo para evitar posibles enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y el pueblo?

¿Habrá existido diferencias de opiniones entre los gobernantes y los comandantes en relación al uso de militares en resguardo de las gasolineras considerando lo sucedido en octubre del 2003? ¿La impunidad de la que gozan los militares que participaron el 2003 cumpliendo órdenes de su Capitán General ya no es creíble para el actual Alto Mando?

El gobierno debería haber dictado inmediatamente nuevas tarifas de transporte urbano e interdepartamental. Así le hubieran evitado que transportistas inescrupulosos se aprovechen del pueblo. Pero parece que el gobierno de Morales prefiere que la "libre oferta y demanda" sea el que autorregule el mercado como en los mejores tiempos del modelo neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada. ¿Esta falta de previsión habrá sido casual?

El gobierno debería haber coordinado la venta de pan –elaborado, nos dice el vicepresidente, por las Fuerzas Armadas- a un precio específico, para ser distribuidos en todas las zonas. De esa forma se hubiera evitado que se especule alegremente con el precio del pan, como es el caso de Juan Carlos Apaza, dirigente panificador de la ciudad de Sucre, que declaraba públicamente que el pan podría llegar a costar entre 80 centavos a un boliviano por unidad.

Estas faltas de previsión ante semejante "medida económica de choque" solo nos muestra el manejo poco profesional e irresponsable de los ministros del área del gobierno del presidente Morales.

¿Qué debería hacer el gobierno ahora? Debe procesar a las gasolineras que han vendido la gasolina de sus tanques comprados con los precios de ayer y vendidos con los precios de mañana.

Debe de una vez por todas enfrentar el contrabando de combustible enviando a las Fuerzas Armadas a las fronteras, y arrestando a los contrabandistas.

El gobierno debe cambiar a todos los ministros mentirosos y mañudos del gabinete, caso contrario el pueblo cuestionará todas las declaraciones y acciones de un gobierno que ha perdido toda credibilidad.

Reflexiones finales

¿Hasta cuándo tendremos que aguantar –como dice el Diputado Nacional Jaime Navarro- que el presidente Morales desaparezca cuando hay problemas en Bolivia?

¿Que el vicepresidente García aparezca siempre como el malo de la película nos está diciendo que ya tiene asegurada su postulación como vicepresidente? ¿Por esa razón ahora se trata de eliminar políticamente a Juan del Granado, considerado no hace mucho como el acompañante ideal del presidente Morales? ¿Lo mismo les sucedió a Santos Ramírez, Filemón Escobar, Abel Mamani, Román Loayza, Alex Contreras, Alfredo Rada, Andrés Solís, Susana Rivero, Silvia Lazarte, Alejandro Almaraz, Lino Villca, Gastón Cornejo, Félix Patzi, Gustavo Torrico, Antonio Peredo y Edmundo Novillo? ¿Lo mismo le sucederá a Cesar Navarro, David Choquehuanca, Roberto Aguilar, Villegas, Isaac Avalos, Héctor Arce Zaconeta, Sacha Llorenti o Luís Arce Catacora?

¿Hasta cuando tendremos que aguantar que este gobierno nos mienta descaradamente y en nuestra cara? ¿Por qué negar tozudamente desde hace dos semanas el gasolinazo que nos enrostran hoy?

Con razón en el Congreso desaparecieron los arbolitos, adornos y arreglos navideños. Ellos sabían de antemano lo que iba a suceder y que no habría nada por que alegrarse. Por lo menos ellos fueron honestos, no como en el Palacio de Gobierno que mostrando un árbol de navidad siguieron con la farsa hasta el final.

Y los bolivianos una vez más nos preguntamos ¿a quien debemos creer, a los mentirosos de ayer o a los descarados de hoy?