martes, 18 de enero de 2011

Beautiful country!

Fernando Rocabado Quevedo
frocaq@yahoo.com.br

Vivir en Bolivia es la cosa más interesante y variada que existe, pese a las complicaciones y dificultades de la vida diaria. No hay cómo aburrirse o cómo pasarla mal. La cosa está en ver el lado bueno o jocoso de los hechos curiosos que se presentan por montones, cada día.

Hoy he estado repasando algunas noticias últimas, que me parecieron cargadas de patetismo y, por lo mismo, de cierta increíble jocosidad. He leído, por ejemplo, que el Gobernador de un penal, lugar donde se guardan presos, fue pillado in fraganti en una localidad vecina al predio carcelario, jugando raqueta con dos presos, por cuyo castigo él debería velar para reivindicarlos ante la sociedad y la justicia. El sorprendido gobernador-policía adujo que él no estaba haciendo nada malo, no estaba bebiendo, no estaba en una chichería (equivalente a bar en Vinto), sino que estaba practicando deporte con los reclusos, que estaban entrenando para las olimpiadas inter carcelarias, aunque no supo explicar porqué no tramitó los permisos judiciales para la salida de estos presos físico culturistas. Para remate, y como se hace ya costumbre en nuestro país, el Gobernador terminó acusando a otro, a alguna mano negra, que estaría intentando dañar su dignidad personal y la de su institución (¡¡).

Un día después vi en la televisión a un sorprendido Fiscal, responsable del sonado caso del Gobernador Mario Cossío, tratando de tapar su cara con un periódico, en la antesala de un senador MASISTA. La posición de oculta-oculta no era la más decorosa para un FISCAL de su nivel, quien ante la acometida de los reporteros, no tuvo más remedio que ir bajando el periódico, deslizándolo bajo sus narices y tratando de justificar, con contradicciones ante los medios, del por qué de su presencia en esa sala del legislativo. Primero dijo que estaba por órdenes de sus superiores (su jefe es el Fiscal General), después dijo que estaba de vacaciones y, finalmente, que fue llamado para prestar un informe sobre el caso Cossío. Lo cierto es que el informe no se realizó por huida (k´itada) del Fiscal, que en la confusión se olvidó dejar el periódico de la antesala en su lugar y se lo llevó bajo el brazo. La oposición se lanzó con todo para desenmascarar esta pérdida de autonomía del poder judicial, mientras que el oficialis o aplaudía la coordinación entre los poderes como una forma de reforzamiento institucional. El Legislativo no reclamó al Judicial por el periódico perdido.

Casi simultáneamente en Sucre se cambiaba al Alcalde, por segunda vez desde las elecciones. Un masista golpeaba a otra masista a petición de las bases y con el aplauso de la oposición, que se frotaba las manos por debajo de la mesa. El Presidente desautorizó la medida, pero el flamante alcalde respondió que su elección era fruto de la autonomía municipal y que fue elegido por los sectores sociales y la dirección del MAS, lo que demostraba su esencia revolucionaria, pues es revolucionario gobernar escuchando al pueblo (mandar obedeciendo). Hasta ahí todo bien, menos la Municipalidad, que se encuentra a la deriva desde las últimas elecciones municipales y sin visos de encontrar solución a sus problemas.

Finalmente, me pareció jocosa la acusación que se hizo al jefe de UN, Samuel Doria Medina, con el cargo de agio y sedición, por decir que el Dólar seguiría depreciándose. Si las lecturas y la memoria no me fallan, las afirmaciones un tanto envalentonadas por el valor que venía alcanzando el Boliviano, vinieron desde mucho antes de parte de las autoridades de las finanzas nacionales. Estas parecían vanagloriarse de que el Boliviano se aprecie más que el vapuleado Dólar; cuya depreciación se mostraba como un signo de la fortaleza de nuestra economía, hasta que el fatídico 26 de diciembre nos mostró todo lo contrario. El Decreto 748, con toda seguridad, no sólo es el culpable de corridas de dinero, sino de inflación, incertidumbre, ocultamiento, especulación y más volatilidad. Ya nada está igual desde entonces. Ni siquiera los chivos expiatorios. Nadie cree que el don de la palabra y el liderazgo (siempre subestimado) de Doria Medina haya sido el motivo de la corrida de 200 millones de dólares, aunque ahora ya e habla de 300 millones. Mientras nuestros vecinos tratan de proteger la relación cambiaria de sus monedas con respecto del Dólar -por ejemplo, Chile anunció la compra de 12 mil millones de dólares- en nuestro país se trata de buscar chivos expiatorios. Se busca enjuiciar al mensajero, por haberse atrevido a hablar de la política cambiaria del gobierno, como si el tema fuese una cuestión de secreto de Estado o de seguridad nacional. Terrorismo financiero es la nueva figura judicial, solo equiparable a la figura del terrorismo mediático, con el que se trata de juzgar a los fundadores del WikiLeaks.

¿Es o no es verdad? Se llamaba la famosa columna de Ripley, quien infelizmente se murió sin conocer Bolivia, país donde pudo haber obtenido una ingente cantidad de material para su base de datos, especializada en las cosas más increíbles que ocurren en este planeta tierra.