lunes, 28 de febrero de 2011

5000 historias que contar

Cynthia Perou G.
cynthia_perou@hotmail.com

Hoy no me dedico analizar números fríos, ni estadísticas convenientes, hoy 5000 personas han sido afectadas en la ciudad de La Paz no solamente por la lluvia, sino por la negligencia.

Decir que esta tragedia es culpa de una persona, es seguir el camino de los cortos de vista. El manejo y la conducta de muchos funcionarios municipales a través de varios años, hoy son los firmantes de 5000 historias de luto, perdida, llanto y desconsuelo.

Las escenas televisivas parecen contarnos la historia de un terremoto, la realidad es que solo es una novela de terror, que tiene entre sellos firmas y papeles, la historia de malas construcciones aprobadas, o de permisos para asentamientos sin estudios ni previsión.

Esta no es una historia nueva, nos estamos acostumbrando a escuchar estas cosas, tal como nos acostumbramos a que las promesas electorales se conviertan en muros pintados de colores y alguna que otra cancha para deporte. La agenda mediática y el ánimo de supervivencia, parece que nos tiene demasiados entretenidos, como para fiscalizar a nuestras autoridades.

Ahora sentémonos tranquilamente, sobre las lagrimas de nuestra gente y pensemos de quien es la responsabilidad, no caigamos en el simplismo de creer que las condiciones climatológicas son las culpables, pensemos que mientras vemos las noticias, tal vez nuestra casa o departamento se esta deslizando, pensemos cuantos puentes cruzan nuestros hijos para volver del colegio y como están construidos, pensemos cuan cerca vivimos de un rio cuyos muros fueron levantados con bajos materiales y a sobreprecios.

Hoy como siempre hay una gama de informaciones, algunas sensacionalistas y otras urgentes, narcotráfico, incoherencias, peleas políticas que rayan en la mezquindad y alguna que otra información carnavalera, depende de cada uno de nosotros vivir la realidad, la realidad de Disney o la realidad de los que quedaron sin un techo y sin una comida caliente.

Depende de nosotros no dejar en la impunidad actos que afectan la vida de cada uno de los bolivianos, depende de nosotros ser una nación unida y solidaria y no un conglomerado de individuos preocupados solo por nuestra vida, depende de nosotros evitar los abusos de cuanto "servidor" tengamos en puestos de poder, depende de nosotros empezar por casa, la solidaridad, la transparencia y el justo reclamo.