martes, 29 de marzo de 2011

Los sinsentidos de la desconfianza

Martha Peñaranda
mapebo@hotmail.com

Ante la vivencia de la prolongada crisis política, económica y social que soporta Bolivia en los últimos años, se ha visto que tanto el poder ejecutivo como los empresarios productores cruceños, no han logrado aun espacios de confianza para coordinar una agenda productiva que permita avanzar y dar (en ambos casos, un servicio a la población). Frente a estas posiciones, hacemos un intento de ejerció de un análisis de ambos actores.

Una de las falencias mas significativas de la gestión del Movimiento al Socialismo que se ha hecho evidente con mucha fuerza a partir de la crisis social que se desató luego del la medida del aumento del precio de los carburantes, propuesta por el gobierno a fines del 2010, (la misma que tuvo que ser suspendida por la enérgica protesta de grupos sociales), ha sido el descuido del tema productivo. Dicha protesta, no fue más que el inicio de una parte del gran descontento de las mayorías por la elevación del costo de todos los alimentos y la imposibilidad de abastecimiento de algunos productos esenciales de la canasta familiar.

Estos hechos han desentrañado y desnudado una serie de debilidades de la gestión económica productiva. Han mostrado las deficiencias en la gestión gubernamental. La falencia de objetivos estratégicos económicos claros, realistas y posibles, han sido la constante de los cinco años de gestión del gobierno del MAS. La priorización del discurso político, las estrategias "envolventes" para afianzar, asegurar y ampliar el poder, se han constituido en los rasgos más sobresalientes de los últimos tiempos. Habiendo, descuidado (justamente por estar todo el tiempo en ese juego de poder), los temas económicos, especialmente los relacionados con la producción en general y de alimentos en particular. La prohibición de exportar, fue un desincentivo a los productores. No se priorizo el aspecto productivo, por ende, no se tomaron las previsiones correspondientes, cuando ya se tenían señales de una caída en la producción, lo que ha generado el desencadenamiento de una serie de dificultades en temas fundamentales, como el del desabastecimiento de alimentos y la subida exagerada del costo de vida

La imagen en el espejo

¿Como se han vivido estos cinco años de gobierno del MAS y de crisis política, económica y social en Santa Cruz? Desde mi perspectiva la nueva realidad política se ha afrontado a partir del "cruceño-centrismo"; (es decir, priorizando reiterativamente y únicamente, temas exclusivamente regionales) los mismos que son repetidos, estudiados y analizados por varios analistas y estudiosos. A partir de esa máxima que Santa Cruz es el "motor de la economía" o la "locomotora" de Bolivia, (aunque su fuerza no le alcanza todavía para jalar a nueve departamentos), los temas que machaconamente son analizados son el "modelo productivo cruceño", (un cliché muy bien instalado en el imaginario); la autonomía, la identidad cruceña, discurso, falta de liderazgo en Santa Cruz y el comité cívico cruceño.

Temas indudablemente importantes, aunque, a mi modo de ver, no son exclusivamente los temas que mas atañen a la región, aparte de resaltar el potencial económico con el que cuenta Santa Cruz, podría haber una mirada diferente que trascienda las fronteras económicas y traspase otros espacios que son decisivos. Sobre el mentado "modelo productivo cruceño," (quien podría negar el gran potencial productivo de la región), que tanto preocupa algunos analistas, se podría decir, y de hecho ya se lo ha dicho en varias oportunidades, que ha sido y es un modo de producción capitalista exitoso y pujante con un patrón de acumulación agroindustrial exportador, (similar a muchos otros en el mundo), que funciona con la suficiente eficiencia; sin embargo, puede y debe ser re direccionado y reajustado de acuerdo a los tiempos. Hay aspectos que pueden ser mejorados en los ámbitos, tecnológico, ambiental, social, etc.

Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y otros países producen muchos mas variados y abundantes productos que Santa Cruz, no han bautizado sus producciones como modelos argentinos, brasileros, paraguayos, etc. Lo importante de un modelo productivo cruceño o de cualquier otro lugar, es que, además de producir, pueda crear su propia superestructura, con intelectuales que impartan su visión (discurso ideológico) desde la región al país, que en los temas importantes, cuenten con la gravitación necesaria y puedan marcar línea, y lograr cambios o la implementación de determinadas políticas de estado que tengan incidencia en la región. Este objetivo se haría realidad, a partir del trabajo de propuestas, cuestionamientos, criticas y autocriticas, en temas de verdadera importancia para el desarrollo y crecimiento del país y por ende de las regiones.

Mas allá de resaltar el espíritu emprendedor y en muchos casos visionario de la clase empresarial, ha habido importantes contribuciones desde Santa Cruz a leyes fundamentales, entre otras, las regalías del 11%, la autonomía municipal, nombramiento democrático de prefectos y últimamente la propuesta de autonomía. Sin embargo, a pesar de esas contribuciones, da la impresión que no se ha podido superar el trauma de ser "el ombligo del mundo", se sigue girando en el mismo lugar, como un perro que pretende morderse su propia cola, y temas que no son estrictamente regionales, no logran concitar la atención e interés de los intelectuales. Últimamente, no se conocen muchas propuestas o tesis cruceñas sobre un proyecto nacional.

A partir de la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado, y de la reelección del presidente, el país ha ido reestructurándose mediante leyes, algunas estructurales, como la Ley de Pensiones (que atañe a todos los bolivianos), la ley "Abelino Siñani Elizardo Pérez "de Educación. Esta última es una ley fundamental, que tiene que ver con el futuro desarrollo de Bolivia. No solo desde Santa Cruz, sino, desde ninguna región, ha habido suficientes contrapropuestas, análisis o comentarios al respecto. Lo mismo ha ocurrido con las demás leyes departamentales (el tema Mutún, un importante proyecto que beneficiara a la región, mas allá de criticas dispersas, no ha merecido un estudio, análisis y propuesta) y nacionales.

El tema identidad y el "Ser cruceño"

El tema de la identidad cruceña, es otro mito considerado casi como una "cuestión de estado". El punto de inflexión que mas resalta en la nueva o antigua identidad cruceña, se profundiza a partir del "movimiento de masas" de octubre del 2003, un momento fundacional de mostrarnos por donde iba la historia. Ese quiebre social nacido y ejecutado en el occidente, encontró terrenos movedizos, en Santa Cruz, y ante la constatación de no poder construir un discurso político ideológico, pertinente al momento político que se vivía en el país, impulso a la dirigencia cruceña a plantear nuevos cánones de identidad. El modelo especifico de "ser cruceño" surge a partir de las elites enquistadas en el Comité Cívico Cruceño, que resaltaron (en la mayoría de los casos, verdades) el mensaje que Santa Cruz era pujante, progresista, futurista, moderna, etc., etc., y también trabajaron en el estigma que el occidente era la encarnación del pasado (con el ingrediente centralista),* construido con cimientos andinos, etc., etc. El tema identidad (en vez e crear identidad), se transformo en un discurso ideológico político. Se trato de construir (en algunos casos artificialmente) un nuevo diseño del prototipo del cruceño, que denotaba, mas bien, un gran temor que a partir de la nueva configuración del poder político estatal y con el desplazamiento de los hilos de poder, se avasallarían conquistas regionales. El discurso construido exaltando la identidad cruceña, se ha limitado a representar a los que creen en esos postulados y han restringido su legitimidad por no representar (con ese discurso) a las mayorías.

El salir de la encerrona regional, (y poder convertirse en una verdadera instancia de interpelación al poder central), es un desafío que todavía esta por verse, implicaría en la actual coyuntura, no ignorar que un referente ineludible es la historia, esa misma que da sentido a lo hecho, a lo que se hace y a lo que se puede seguir haciendo, que exige tanto al gobierno como a las elites regionales, una mentalidad mas abierta, tolerante y madura, para no continuar generando estigmas y descalificaciones que no nos permiten avanzar.