viernes, 4 de marzo de 2011

Noticias sobre el futuro de Libia

fabian restivo
unfotografo@hotmail.com

Hoy leí en el diario, que nuevamente, barcos, helicópteros y aviones estadounidenses, están frente a Libia. Recordé la última frase de la democrática Clinton: EE.UU. puede y debe defender la democracia en Libia. Leo la caterva de gente que –seguramente- ignora lo que de verdad sucede allí, pero se suma al coro de otros menos ignorantes que dirigen el coro cuyas partituras nadie sabe quien escribió.

Recordé a Irak. Lo mismo. Solo que sin las inexistentes armas de destrucción masiva.

Volví a leer el caso Irak y el caso Libia, y leí a mucha gente que opina y aplaude la ejecución de la partitura, desde palcos donde no hay guerras y a los que nunca llegaron ni llegan las bombas inteligentes que lanzan los marines sobre hospitales y poblaciones civiles, y que definieron como "lamentables daños colaterales".

Sigo pensando que creería en el ser humano, si no fuera por la gente. Y caigo en el mismo razonamiento de siempre: ¿ que se puede esperar de una raza que inventó el revolver, antes que la maquina de escribir?.

En medio de esto, recordé un poema que leí hace años. Lo busque y lo encontré. Es el resultado ineluctable de la horda de ignorantes que aplaudían la invasión a Irak. Los mismos que hoy empujan desde la opinión bizarra, la invasión a Libia.


LOS NIÑOS DE BAGDAD

Las manos hoy cortadas y amputadas de los niños de Bagdad
construyeron entre el Eufrates y el Tigris
ciudades milenarias
Uruk, Lagash, Súmer, Babilonia.

En los altos ziggurats
cdoraron a Ishtar y Anuk, Marduk y Enlil.
Esas manos
siguieron el curso de los astros y predijeron
los eclipses.
Esas manos
que hoy las bombas cortan, amputan y aniquilan

Los niños de Bagdad dibujaban en la arcilla.
Esas manos, dibujando en la arcilla con un afilado estilete
un día esos dedos, hoy cortados,
dibujando en la arcilla
inventaron la escritura.
Un mundo cuneiforme
codificó las leyes y los astros

Los niños de Bagdad, con esas manos
derribaron la odiosa Nínive
y elevaron jardines de maravilla en Babilonia
Las manos de los niños de Bagdad.

Los niños de Bagdad conocieron al grandísimo Alejandro

Los niños de Bagdad, con esas manos
amputadas ahora por el fuego del cielo
escribieron el Catálogo de Ibn Nadim
la gran historia universal de taiba y Dinawari
los tratados de Averroes y Avicena.
las Praderas de Oro de Mas'udi
y los cálculos sin fin de al-Jahwaritzmi.

Inventaron el álgebra, entrevieron
la circulación de la sangre
Los niños de Bagdad, cuya poesía
cruzaba el Oriente y Occidente
de Damasco a la Córdoba andaluza.

Durante mil noches y una noche relataron
las historias fabulosas de un Califa.
Con sus voces, que hoy gritan de dolor
los niños de Bagdad.

Los niños de Bagdad con esas manos
Elevaron ya en el siglo nueve
observatorios, bibliotecas, hospitales.
Eso hacían con sus manos los niños de Bagdad.

Hoy, hombres venidos del Oeste, de muy lejos
hombres de allende el mar que no debieron cruzar nunca
Armados como los brutales y antiguos dioses de la guerra
Los modernos y brutales dioses de la guerra
Hacen llover fuego noche y día
Noche y día
Noche y día
Y en las calles de Bagdad matan y cortan
Las manos de los niños de Bagdad.
Que construyeron Lagash y Babilonia.

Los modernos dioses de la guerra
Señores de la muerte y destrucción
Noche y día
En las calles y el mercado
Amputan las manos y las piernas
De los niños de Bagdad.