miércoles, 23 de marzo de 2011

RE: EL ESTADO SUBSIDIARIO

Oscar Pereyra
opereyras@hotmail.com

Con relación al artículo del Lic. Armando Méndez Morales, deseo comentar lo siguiente:

Considero que no existe un mejor momento que este para rememorar a Adam Smith, el liberalismo económico ha sido la condición básica para el desarrollo de una sociedad, la búsqueda del bienestar individual conduce al bienestar social, es solo cuestión de entender la naturaleza humana, limitar la libertad económica para favorecer a unos grupos empresariales y políticos, cargar sobre la sociedad el peso de prohibiciones, permisos y licencias de importación y exportación, controlar las cuentas de personas particulares y pretender fijar precios de productos básicos resulta una aberración y un abuso, pretendiendo así justificar el anti neoliberalismo y los daños producidos al Estado.

La fijación y/o el control de precios solo beneficia a determinados sectores de la economía, en circunstancias muy especiales se puede lograr vender todos los productos y esto ocurre hoy hacer fila para comprar, el sueño de todo empresario (¿cuántas piezas va a llevar?) y tener la caja siempre llena y en creciente aumento, el empresario puede elevar los precios en función de la demanda, considerando que existe una gran liquidez en el sistema financiero. La especulación desmedida con grandes ganancias lleva a una concentración de riqueza en muy pocas manos y la formación de una clase social monstruosa en el sentido de que en una economía como la nuestra, concentrar más del 70% de los ingresos en tan pocas manos conlleva a un empobrecimiento masivo, llegando a situaciones imprevisibles, una verdadera bomba de tiempo, con un Gobierno ineficiente.

La libertad económica es un paso revolucionario para lograr el bienestar social y permitir que todos los agentes económicos puedan desarrollar la economía, la sociedad no puede mantener a una clase parasitaria que pretende vivir de las rentas o rendimientos de empresas protegidas por el Estado, deben estar todos en las mismas condiciones de invertir y crear empresas o actividades económicas. No parece ser tan complicado, el Estado somos todos, las empresas son privadas y deben competir para alcanzar la calidad y eficiencia a mayor cantidad de empresas mayor bienestar para la sociedad.

La pregunta es ¿quién fue el más perjudicado con el neoliberalismo? La respuesta es las empresas ineficientes que pedían a gritos la protección del Estado a esto hay que añadir a los movimientos de activistas antiglobalización, ambientalistas, ecologistas y otros vinculados a estos movimientos cuyo fin evitar la inversión para cuidar el medio ambiente (son enemigos del liberalismo económico) para proteger y crear una reserva territorial, que como sabemos nuestro país tiene grandes extensiones territoriales con una inmensa riqueza en recursos naturales, para citar algo, las grandes reservas de agua dulce en la Amazonia y las reservas forestales.

Adam Smith fue el que mejor plasmó el paradigma de la libertad económica, es hoy un mito criticado por muchos, parafraseando a Don Eduardo Nava Morales "su obra fue empírica", sin embargo es quién mejor explica y demuestra cómo crear riqueza con la libertad de mercado y el comercio internacional. La única forma de luchar contra la pobreza es creando riqueza en muchas manos, lo que algunos denominan "economía para todos".