viernes, 8 de abril de 2011

Dilema pospresidencial

Julio Aliaga Lairana
aliagapaz@yahoo.com

Vaya lio para los ex-excelentísimos. Después de que Evo Morales Ayma les ha insultado ante propios y extraños, mentándoles la madre y diciéndoles de todo y algo más, mientras ellos calladitos..., humildemente aguantando la verborrea y con la procesión de diablos caminándoles por dentro; y después de haberseles iniciado juicios por delitos económicos y políticos, a con fiscales y ante jueces parcializados y sumisos a lo que mande Su autoridad. Ahora vamos a simular que necesitamos pedirles consejo.

En realidad no interesa la poca o mucha ayuda que puedan brindar y sus opiniones menos, sino simular un país unido ante un reclamo que debiera atenderse siempre como parte de una estrategia nacional, por encima de los intereses o rencores personales; por ello mismo debiera plantearse al revés, consultado primero y decidiendo después. Pero no importa el contenido, lo que vale es el envase, para consumo interno (que se necesita y mucho) y para exportar.

Lo correcto: Consulto, escucho y luego decido, para garantizar el consenso y la unidad. No es primero decido, lo anuncio, amenazo, peleo con malas artes con los amigos de hasta apenas ayer, me meto en el lío hasta el cogote, para después los invito a sumarse como borregos que vienen a apoyar la singular iniciativa, les parezca o no.



Y los ex-presidentes, buenos o malos, condenados hace tiempo por el poder político, vilipendiados todos los días los últimos seis años por neoliberales y vende-patrias, este lunes 11 de abril a las 16:00, en el que fuera también un lugar de su trabajo al servicio del país, el Palacio Quemado, en fila y a decir que sí, porque quién de ellos va a ir a decir nones, que lo del juicio internacional me parece una burrada, si con ello solo confirmarían que son los viles traidores al destino patrio.

Yo no iría de ser ellos, me inventaría un urgente viaje por motivos de salud a Groenlandia; pero si no van, fementidos igual. Vaya carga personal, como ya dijo uno de ellos una vez, "cuanto pesa amar a Bolivia a veces".