miércoles, 13 de abril de 2011

EL NEOLIBERALISMO(1)

Walter Reynaga Vasquez
reynagavw@yahoo.es

"Siento que la madre-tierra se enoja, (los terremotos) son consecuencias de políticas neoliberales". EVO MORALES

Uno de los argumentos que sostienen la ideología política hegemónica del momento parte de la idea de que el neoliberalismo fracasó en el país al no dar solución al atraso y la pobreza. De donde concluyen el fracaso de la economía de mercado en el país y su inviabilidad. Dejando así el escenario libre a los planteamientos estatizantes. Al gobierno como el único capaz de llevar al país hacia el desarrollo y la justicia social. Sin embargo, esta su verdad de consigna, da mucho para dudar, comentar y evaluar.

En primer término, ¿qué propiamente se quiere decir con la palabra, neoliberalismo? De Wikipedia extraemos la siguiente explicación:

"Se usa con el fin de agrupar un conjunto de ideologías y teorías económicas que promueven el fortalecimiento de la economía nacional (macroeconomía) y su entrada en el proceso globalizador a través de incentivos empresariales que, según sus críticos, es susceptible de conducirse en beneficio de intereses políticos más que a la economía de mercado propiamente dicha.

Muchos economistas cuestionan el término neoliberalismo porque no corresponde a ninguna escuela bien definida, ni siquiera a un modo especial de describir o interpretar las actividades económicas (aunque probablemente sí de explicarlas). Se trata de un término más bien político o ideológico, frecuentemente usado por los medios de comunicación y por algunos intelectuales(2)

Sin embargo, el mismo artículo da cuenta de lo esencial del neoliberalismo en los siguientes términos:

• "Políticas monetarias restrictivas: Aumentar tasas de interés o reducir la oferta de dinero. Con ello disminuye la inflación y se reduce el riesgo de una devaluación. No obstante con ello se inhibe el crecimiento económico ya que se disminuye el flujo de exportaciones y se perpetúa el nivel de deuda interna y externa denominada en monedas extranjeras. Así mismo, se evitan los llamados ciclos del mercado.

• Políticas fiscales restrictivas: Aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir los impuestos sobre la producción y la renta; eliminar regímenes especiales; disminuir el gasto público. Con ello se supone que se incentiva la inversión, se sanean las finanzas públicas y se fortalece la efectividad del Estado. No obstante no se distingue entre los niveles de ingreso de los contribuyentes, donde unos puede pagar más impuestos que otros, y se grava a las mayorías mientras que se exime a las minorías, deprimiéndose así la demanda, si bien se busca apoyar la oferta, buscando el bienestar de toda la sociedad. Tampoco se reconoce que el gasto público es necesario, tanto para el crecimiento como para el desarrollo (comparar históricamente ejemplos de países industrializados); para la protección de sectores vulnerables de la economía y la población; y para la estabilidad social y económica en general.

• Liberalización: Tanto la liberalización para el comercio como para las inversiones se supone que incentivan tanto el crecimiento como la distribución de la riqueza, al permitir:

1. una participación más amplia de agentes en el mercado (sin monopolios u oligopolios),

2. la generación de economías de escala (mayor productividad),

3. el aprovechamiento de ventajas competitivas relativas (mano de obra barata, por ejemplo),

4. el abaratamiento de bienes y servicios (al reducirse costos de transportación y del proteccionismo), y

5. el aumento en los niveles de consumo y el bienestar derivado de ello (en general aumento de la oferta y la demanda en un contexto de «libre» mercado, con situaciones de equilibrio y utilidades marginales).

• Privatización: Se considera que los agentes privados tienden a ser más productivos y eficientes que los públicos y que el Estado debe adelgazarse para ser más eficiente y permitir que el sector privado sea el encargado de la generación de riqueza.

• Desregulación: Se considera que demasiadas reglas y leyes inhiben la actividad económica y que su reducción a un mínimo necesario (sobre todo la garantización del régimen de propiedad y de la seguridad) propician un mayor dinamismo de los agentes económicos."

El llamado Consenso de Washington, redactado por Williamson, habla de 10 puntos coincidentes, que recomienda seguir(3)

Veamos que fue y qué resultó en la realidad del neoliberalismo en Bolivia. Para el efecto vamos a extender el periodo neoliberal a lo ocurrido entre el Decreto Supremo 21060 (1985) y el año 2005, antes de la toma del poder de Evo Morales. Veamos el asunto siguiendo lo principal de las recomendaciones de Williamson:

1) Políticas monetarias restrictivas. Se aplicó y se mantuvo. Y se mantiene con el gobierno antineoliberal de Morales. Una política prudente mediante el sistema de flotación sucia, administrada por el Banco Central, que combina criterios de mercado y de gobierno.

2) Políticas fiscales restrictivas. Luego del Decreto 21060 se hizo una reforma impositiva que tiene pautas en esta recomendación neoliberal (fue en el gobierno de Víctor Paz, 1985-1989). Pero, Sánchez de Losada, en su primer periodo de gobierno (1993-1997) desarrolla una política populista de redistribución en la que se inscriben el Bono Sol y el Seguro Universal Materno Infantil sumados al crecimiento de la burocracia pública que rompe con la línea recomendada por el Consenso de Washington: la de combatir el déficit fiscal reduciendo gastos antes que aumentando la carga impositiva. Así es como Sánchez de Losada, ante el recrudecimiento del déficit (en su segundo gobierno, entre el 2002-2003) aplica un impuesto al salario, por recomendación del FMI según se decía, para generarle mayores ingresos al fisco. Un afán frustrado por la reacción y la protesta popular, con la policía amotinada enfrentada al ejército, con saldo de varias víctimas fatales. Y, el 2004, otro gobierno del periodo neoliberal, Carlos Mesa, decreta un nuevo impuesto, el de las Transacciones Financieras, que incrementa la carga impositiva.

3) Liberalización. El Decreto 21060 (1985) rescata varias de las funciones del mercado, venidas a menos desde los gobiernos de la Revolución de 1952 y el de la UDP, como la libre contratación y despido de personal, tasas de interés financiero libres, libre importación y exportación (con tasa uniformadas y disminuidas), liberalización de los precios dentro del país y el rechazo al monopolio y disolución de empresas estatales como la CBF, ENTA… Y, se abre la economía a la inversión extranjera directa. Pero, aún así, el mismo instrumento legal limita la acción del mercado fijando un salario mínimo, tarifas negociadas con los municipios para el transporte en las ciudades, los precios de la energía eléctrica a los que se les fijan topes, pone la determinación de las tarifas ferroviarias en manos de la empresa estatal ENFE, las tarifas telefónicas a negociaciones con los municipios, le cede a ENTEL privilegios monopólicos y mantiene la representación laboral en el directorio de YPFB… En el mismo periodo neoliberal (1999) se asume la política estatal de fijar los precios de los carburantes, que persiste hasta hoy, con una enorme subvención para cubrir el desfase con los precios de mercado. A partir de este decreto (el 21060) los gobiernos vienen transitando una línea de retroceso hacia las viejas formas de intervención. Un indicador relevante de estas condiciones está en la relación Presupuesto General de la Nación (PGN) y el PIB, que en los años de menor monto del PGN, el consolidado no baja del 57% del PIB. Y es que los políticos ceden casi nada en el crecimiento de la burocracia pública, que se multiplica sin medida, fomentada por la Participación Popular y la Descentralización Administrativa sumados al creciente personal involucrado en la producción de servicios de educación, salud, seguridad ciudadana, defensa nacional, justicia, etc. Escenario donde cuentan también los planes de fomento crediticio a la industria nacional. Pero es más, Sánchez de Losada, por medio de la Ley INRA (1996) limita el derecho de propiedad sobre la tierra en desmedro de la gran mayoría de los campesinos aymaras y quechuas del país prohibiéndoles la posibilidad de dar su tierra como garantía de créditos, o hipoteca. A la vez que fomenta la colectivización de la tierra mediante la titulación comunitaria, las TCO, en desmedro del derecho individual de propiedad y, peor aún, en desmedro del derecho de propiedad del pueblo indígena al que se le niega la potestad de enajenar o hipotecar su propiedad(4) ¡Vaya con el neoliberal de Sánchez de Losada! Qué tal… Son estas las condiciones, por las que el proceso histórico entre 1985 y 2005 no puede ser entendido como una fase abierta al mercado y la iniciativa privada, porque no pasa de ser un intento de liberalización, notoriamente restringida y sesgada por la inercial intervención del estado conducido por partidos y líderes de tradición populista de izquierda: MNR, MIR, CONDEPA,.UCS y hasta la ADN con sus rasgos de populismo derechista.

4) Privatización. Que se traduce en capitalización, como forma hibrida que deja en manos del estado el 49% de las acciones de las empresas capitalizadas y el 51% en manos de las empresas capitalizadoras. Generando una situación sui géneris, cuando a sola firma y promesa de inversión el estado boliviano entrega nuestras mayores empresas estatales a manos privadas a precios sospechosos de corrupción. De donde resulta incluso el saqueo del LAB por su misma empresa capitalizadora, la brasileña VASP, al ver probablemente, que más rentable le era saquearla que obtener utilidades mediante las operaciones de la empresa. De nuevo, sobre la recomendación neoliberal, se impone la tradición populista y el tradicional manejo irresponsable del patrimonio público por las autoridades del MNR. El que de este modo, a través del Bono Sol (financiado con las previstas utilidades de las empresas capitalizadas), cree asegurarse en el poder con el apoyo electoral de los ancianos beneficiarios del mismo. En esa misma línea, se asume la figura de darnos a los ciudadanos bolivianos la propiedad del 49% de acciones de las empresas capitalizadas, a la vez que con astucia se cuida de no entregar al ciudadano ningún documento que confirme su derecho. Situación que luego es aprovechada por el gobierno de Morales para nacionalizarnos este 49% de acciones, con lo que el gobierno vuelve a tener pleno control de la empresa capitalizada. Un despojo a la luz del día, que no tuvo la virtud de despertar protesta alguna de la ciudadanía.

5) Desregulación. De esto sólo se tiene las medidas del Decreto 21060. Porque luego, ya desde el gobierno de Paz Zamora (1989-1993) se avanza en sentido contrario, siguiendo la inercia intervencionista.

6) Derechos de propiedad. Se sigue un línea de sustentación de este derecho, aunque no se logra contener el acoso a la propiedad rural por organizaciones como los Sin Tierra, y los Sin Techo.

Una de las características, determinantes, de la aplicación de las políticas neoliberales deriva de haber estado en manos de gobiernos liderados por políticos populistas de vieja prosapia izquierdista, como Paz Estenssoro, Paz Zamora o gente adscrita a la idea de que sólo el estado podía manejar la economía racionalmente, como los populistas de derecha Banzer y Quiroga. Personas de las que se puede pensar que por inercia e intencionalidad estaban lejos de conducir adecuadamente políticas de este corte, poco conocidas como ideológicamente despreciadas por ellos.

Entonces, la tesis de que en Bolivia se ha experimentado ya la economía de libre mercado, con el neoliberalismo, no es sostenible. La experiencia no pasó de una caricatura de economía de mercado. Además, como bien dice: Armando Méndez, el Consenso de Washington no condice precisamente con la preeminencia total del mercado:

"Los detractores del Consenso de Washington lo acusan de ser el Consenso Neoliberal, sin informarse que su propulsor John Williamson no se identifica con el neoliberalismo. Ideológicamente se podría suponer que él es un social demócrata. El dijo: existe un número muy destacado de doctrinas neoliberales que conspicuamente están ausentes de mi lista: monetarismo, las bajas tasas impositivas que defienden los partidarios de la economía de la oferta, el estado mínimo que evade cualquier responsabilidad en corregir la distribución del ingreso o la internalización de las externalidades, y la libertad total en los movimientos de capital.(5)

¿Cómo podía haber sido una economía de mercado, lo hecho a título de neoliberalismo, cuando el PGN se mantuvo mayormente por encima del 62% del PIB? Lo cierto fue que en los hechos, la llamada fase neoliberal no tocó las estructuras del colonialismo interno. Lo que explica el pobre desempeño económico de este periodo, al margen de condiciones en la economía global mucho menos propicias que las que se vinieron dando desde el 2005.

NOTAS:

1
REYNAGA, Walter: La revolución socialista libertaria (extractado del libro inédito), marzo 2011,

2
WIKIPEDIA: "Neoliberalismo", 04-01-11 [Rev. 08-01-11], http://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo

3
* Disciplina fiscal
* Reordenamiento de las prioridades del gasto público
* Reforma Impositiva
* Liberalización de los tipos de interés
* Un tipo de cambio competitivo
* Liberalización del comercio internacional (trade liberalization)
* Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas
* Privatización
* Desregulación
* Derechos de propiedad.
WIKIPEDIA: "Consenso de Washington", 07-01-11 [Rev. 10-01-11], http://es.wikipedia.org/wiki/Consenso_de_Washington

4
* La Pequeña Propiedad es la fuente de recursos de subsistencia del titular y su familia. Es indivisible y tiene carácter de patrimonio familiar inembargable;
* Las Tierras Comunitarias de Origen son los espacios geográficos que constituyen el habitat de los pueblos y comunidades indígenas y originarias, a los cuales han tenido tradicionalmente acceso y donde mantienen y desarrollan sus propias formas de organización económica, social y cultural, de modo que aseguran su sobrevivencia y desarrollo. Son inalienables, indivisibles, irreversibles, colectivas, compuestas por comunidades o mancomunidades, inembargables e imprescriptibles; y,
*Las Propiedades Comunarias son aquellas tituladas colectivamente a comunidades campesinas y ex haciendas y constituyen la fuente de subsistencia de sus propietarios. Son inalienables, indivisibles, irreversibles, colectivas, inembargables e imprescriptibles. LEY INRA, N° 1715, de 18-10-96.

5
MENDEZ, Armando: "Plena vigencia mundial del Consenso de Washington", Aula Librebol, 12-04-11, aulalibrebol@yahoogroups.com