miércoles, 13 de abril de 2011

EL TIEMPO DE LAS GRANDES COSAS

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Tiempo de celebración en Tarija, se siente la urgencia de hacer bien las cosas, de mirar adelante pensando que es posible ser optimistas en épocas de confrontación ideológica de falsos paradigmas. Es hora de patear el tablero de ajedrez por el poder, apura la vida, y nos faltan muchas cosas, sin embargo, lo que más nos falta es voluntad, es reencuentro y afecto por nuestra tierra. Recursos económicos sobran, capacidades humanas y voluntades están ahí.

¿Qué nos está pasando?, ¿Qué es esta vorágine, donde los capataces de turno encaramados en el poder, deciden vida y futuro de la muy leal y muy fiel? Es hora de un reencuentro de largo aliento, de mirarnos las caras tal cual somos, sin las caretas del oportunismo político al que estamos obligados para conseguir pegas y prebendas. Es hora de trabajar aprovechando esta coyuntura de bonanza que lo único que ha producido es conflicto y que no ha llegado al bolsillo de los más necesitados.

No se trata de llegar con bonos, de regalar la plata, se trata de inversión en una matriz productiva energética y agropecuaria, se trata de una vez de hacer caminos que nos unan, que nos vinculen entre todas las provincias y con el resto del país. Es hora de un pacto fiscal, sobra plata, a algunos les sobra demasiado. Falta plata, a muchos no les llega la inversión. Es urgente crear un fondo solidario para la inversión, de manera que se pueda avanzar de manera homogénea en todo el departamento.

Existen las rutas para lograr lo que nos proponemos, en primer lugar, es urgente que las fuerzas vivas, las organizaciones sociales participen en la toma de decisiones, para ello hay que hacer el congreso de la tarijeñidad, no interesa quien lo convoque, lo que interesa es que todos participen, desde autoridades electas, hasta representantes campesinos, estudiantes, obreros y profesionales, además de desempleados que tienen mucho que decir.

En segundo lugar y fruto del congreso, es urgente la reestructuración del Comité Cívico, que debe aglutinar las voces desde la periferia hasta el centro, debe dejar de ser la voz de una sola clase de discurso al servicio o a la oposición del poder de turno, debe ser un cuerpo colegiado que vele por el interés de todos los tarijeños, que vele por el respeto a los derechos humanos fundamentales, que sea político, sí, pero en defensa de la constitución y de las leyes, que sea el baluarte fundamental de lucha por la autonomía y defensa de los recursos del departamento.

En tercer lugar se debe analizar los objetivos y las demandas de las otras autonomías, las municipales, las de los ejecutivos seccionales, indígenas y campesinas. Se deben revisar programas como el PROSOL, que a mi juicio es hora que esos recursos se descentralicen, que vayan directo a las comunidades para que sean invertidos en proyectos comunes de largo aliento, que sirvan para que se vea y estudie la vocación productiva de cada piso ecológico.

Otros programas sociales deben ser fortalecidos como el SUSAT, con la inversión también en infraestructura física hospitalaria, otros deberán ser revisados y verificar su efectividad, se deben crear nuevos programas que vayan en beneficio de la prevención en el consumo de drogas y alcohol. Se debe hacer mucho por la difusión y recreación de nuestra cultura.

Pero, hay una cosa que es aún más importante y es la independencia de los poderes a nivel departamental, la Asamblea Departamental, no puede ser un apéndice del Ejecutivo, el nivel judicial que parte del Poder Judicial debe ser independiente y no dedicarse a juicios que a todas luces son políticos, y ojo que esto no viene de ahora, sino de mucho tiempo atrás.

Es urgente darle legitimidad a las acciones de la Gobernación, no podemos seguir con un Gobernador interino, así sean sus intenciones de las más loables, esta falta de legitimidad frena acciones necesarias que ya debemos acometer. Es lógico que esté de manos atadas, porque el poder no se lo debe a la gente, sino más bien al poder centralista, que tiene una visión distinta al anhelo de todos los tarijeños.

Hay que discutir el mecanismo para que se convoque inmediatamente a elecciones, o que se acelere el juicio a su antecesor o que finalmente éste cumpla su mandato o se lo revoque legalmente en un juicio donde se cumplan las prerrogativas constitucionales. Por principios y para no entrar en un debate inútil, la renuncia de Mario Cossío no es posible, está en manos de la Asamblea Departamental dar una salida imaginativa y dentro de las leyes a este entuerto de ilegitimidad.

Felicidades Tarija tierra chura y amada, te esperan mejores días porque es posible un cambio de actitud de tus líderes y porque es posible el empuje de tus fuerzas para cambiar, hombres, mujeres valiosos y valerosas estamos dispuestos a empujar el carro por el mismo lado, hay mucho por hacer, no será fácil, pero, de eso se trata, de grandes retos que hacen a grandes mujeres y a grandes hombres, chapacos y chaqueños por siempre diciendo viva Bolivia.