domingo, 24 de abril de 2011

MAR

¿SON TRAIDORES A LA PATRIA QUIENES CRITIQUEN LA POLITICA MARITIMA DE EVO MORALES?

Freddy Camacho Calizaya
freddycamachoc1@yahoo.es

1. Evo Morales tuvo un respaldo ciudadano muy grande a momento de asumir la presidencia de Bolivia. El respaldo fue no solo interno, sino también internacional.

2. El gobierno chileno, siempre atento a lo que sucede en Bolivia, percibió el peligro que significa para ellos, un gobierno fuerte y una sociedad cohesionada en Bolivia, dado el diferendo emergente de la injusta guerra del Pacífico que enclaustró a Bolivia.

3. El gobierno chileno diseñó una estrategia "envolvente", consistente en ganar tiempo esperando que las condiciones políticas en Bolivia vayan cambiando.

4. El gobierno boliviano, inicia en lo interno, una estrategia de guerra cuyo objetivo principal fue el aniquilamiento de la oposición, estrategia que llevó al copamiento de todos los niveles de gobierno.

5. En lo internacional, el gobierno boliviano aduciendo razones ideológicas se alineó con Hugo Chávez y su planteamiento de la construcción del socialismo del siglo XXI junto a su organismo ejecutor, la ALBA, asumiendo una posición agresiva en contra de Estado Unidos y muy crítica de organismos internacionales como la ONU y la OEA.

6. Tanto Ricardo Lagos, como Michel Bachelet, ambos socialistas, aprovechan su condición de tales, para negociar con Bolivia una política de "recuperación de confianza" que en el fondo era la invariable política chilena con respecto a Bolivia: Negociaciones bilaterales sobre la base de que entre Chile y Bolivia no hay nada pendiente y que lo que plantea Bolivia es una aspiración.

7. El gobierno boliviano cae en la trampa e inicia conversaciones bilaterales que llevan a Evo a Santiago, muestras de amistad, aplausos para Evo en un stadium de fútbol, encuentros muy amistosos en eventos internacionales, en suma, una política muy parecida a lo que hiciera el general Banzer con Pinochet en la década del 70.

8. Adicionalmente, Evo arremetió contra el presidente del Perú Alan García atendiendo a diferencias ideológicas, reforzando su acercamiento al gobierno chileno de Bachelet.

9. El presente año 2011, entendiendo que las conversaciones habían durado 5 años, y que la situación política en Bolivia, luego del gasolinazo, se tornaba adversa a Evo, el gobierno de Bolivia decide presionar a objeto de que las conversaciones tengan en el tema marítimo alguna propuesta o algún resultado concreto, sugiriendo tímidamente Evo, que el 23 de marzo sería una buena fecha para que Chile haga una propuesta concreta a Bolivia. La respuesta no se dejó esperar, autoridades chilenas manifestaron que es mejor trabajar sin fechas ni plazos por la complejidad del tema; paralelamente, personeros de segundo nivel manifiestan que el presidente Evo ya no sería interlocutor válido por la caída de su popularidad.

10. Comentarios van, comentarios vienen, finalmente Evo declara el 23 de marzo que Bolivia llevaría el diferendo marítimo a tribunales internacionales, puesto que Chile no ha dado una propuesta concreta y que los 5 años han sido una trampa para hacer perder el tiempo, reconociendo el fracaso de su política marítima y dando un golpe de timón, pretendiendo además que todos los bolivianos se sumen a este planteamiento.

11. El gobierno de Evo, consciente de su debilidad, convoca a los ex presidentes casi todos acusados de neoliberales, vende patrias y con juicios pendientes por diversos motivos en el pasado inmediato, para conformar un consejo consultivo; pretendiendo de esta manera mostrarse amplio y concertador tratando de ocultar la sañuda persecución política judicial desatada contra los políticos de oposición, la Iglesia católica, los periodistas y últimamente contra los dirigentes sindicales de la COB. De ahí que a pesar de la respuesta positiva de los ex presidentes, el gobierno de Evo Morales sigue con la debilidad causada por su accionar confrontador, violento y represivo.

12. De ahí que, si de verdad se quiere diseñar una política de Estado con pleno respaldo del pueblo y tenga alguna eficacia a favor de nuestra reivindicación marítima, se hace de prioridad nacional el cambio de actitud del Presidente Evo Morales y su gobierno. Las señales que el pueblo espera de ese cambio de actitud son claras: Debe convocar a un reencuentro de los bolivianos, a una reconciliación nacional, que sea el escenario donde todos los sectores políticos, sociales e institucionales trabajen una propuesta seria de política de retorno al mar. Cambiar la política represiva, de persecución y judicialización de la política por una política de concertación y diálogo sin restricciones es lo que corresponde. Las rencillas de la política interna siempre han sido el obstáculo que no permitió a Bolivia avanzar en sus objetivos estratégicos, hoy podríamos superar esa situación. La iniciativa está en manos del Presidente Evo Morales.