miércoles, 27 de abril de 2011

Re: sobre el Elogio a Ortiz y a Capobianco

¿MIENTRAS MAS HABLA UN LIDER POLITICO ES MEJOR LIDER?

Zoraida Alarcón Ardaya
zoraidalarcon@yahoo.es

Ciertamente que hablar (o escribir) es un indicador de la capacidad de pensar que tiene una persona; sin embargo, pretender atribuir una relación directa a la calidad de liderazgo político con la cantidad de producción de mensajes hablados o escritos es un reduccionismo que no se sustenta en la realidad. Veamos: Con el mayor respeto, pero también analizando objetivamente, vemos que ni Oscar Ortiz, ni Guillermo Capobianco son grandes líderes políticos, pero escriben tanto que si esa tesis fuera verdadera, tendrían que estar en los primeros puestos en la política boliviana y su obra sería imperecedera.

Don Carlos Meza, que tanto escribe y tanto sabe, fue Presidente de Bolivia por una jugada política que no tiene nada de intelectual, sino un pedestre cambio de posición política en el momento adecuado. Ya en el gobierno, no podemos decir que fue uno de los gobiernos más exitosos.

El gobierno actual, que nos ha vendido la idea de que ellos son los únicos pensantes (y que alguna gente repite sin mayor análisis), tiene en García Linera su lumbrera. ¿Podemos decir que es un líder político exitoso? ¿No tuvo que colgarse del saco del "ágrafo" e "intelectualmente precario" Evo para llegar donde está? ¿Cuál es el resultado de su gestión? ¿Están desarrollando sus teorías desde el gobierno y haciéndolas realidad o nos están enredando con experimentos que solo desperdician el tiempo y el dinero de los bolivianos?

Desde el otro ángulo, tenemos a los líderes "ágrafos" que no hablan demasiado, pero presentan resultados: René Joaquino por ejemplo, es verdad que no escribe mucho, pero no podemos decir que no tiene posiciones y convicciones y su obra es palpable y exitosa no solo para él, sino para todo el pueblo potosino. Manfred Reyes Villa, que tampoco tiene una gran producción escrita, sin embargo es fundador de una verdadera escuela política, donde el trabajo, la eficacia, eficiencia y excelencia en la gestión son su carta de presentación. Juan del Granado, tampoco está presente en el Aula Libre con sesudas opiniones, sin embargo, hoy por hoy mucha gente lo percibe como una posible alternativa a Evo. Ni qué decir de Jaime Paz Zamora que calladito sigue esperando en Tarija una nueva oportunidad.

En conclusión, saber hablar es un arte muy importante, pero saber callar es un arte mucho más importante cuando de liderazgo político se trata. Ya verán como la realidad seguirá dándonos buenos ejemplos y nos mostrará el camino verdadero. Y como dice el Eclesiastés: "Hay un tiempo para todo"; los líderes políticos lo saben y son más exitosos quienes saben identificar lo que hacer en cada momento y en cada lugar.