jueves, 12 de mayo de 2011

¡El misterio de los milagros!

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

Concibió una estrategia de salvación en fracciones de segundos el instante en que la pequeña nave comenzó a precipitarse a tierra explotando en llamas minutos después con todos sus ocupantes muertos y calcinados.

Todos menos uno; Jaime Paz Zamora quien meses después fue elegido Presidente de Bolivia mediante el voto en las urnas.

La imaginación popular asimiló este hecho como una obra perfecta del destino

Una obra perfecta de Dios, un milagro.

El joven candidato saltó en medio de las llamas por encima de las alas de la nave en el instante en que una candente cañería ensopada en gasolina le cruzó la espalda milímetros a un lado de sus órganos vitales.

Nunca, nadie le preguntó cómo aconteció este "milagro de Dios."

Una noche siendo ya Presidente un pequeño grupo de colaboradores y amigos cercanos le espetaron a "boca de jarro" la interrogante; cómo se produjo el hecho que el pueblo calificó como milagro?

"De acuerdo", dijo el Presidente pero será la única y tal vez la última vez que hable de esto"

"A mi también me marcó la vida para siempre."

"Ese día cuando despegamos, la mañana paceña estaba límpida y el cielo azul sin una nube"

"Pena que el Dr. Siles no hubiese podido venir,- dijimos - para disfrutar este paisaje con el majestuoso Illimani al fondo testigo y vigia de mil acontecimientos en la historia del indomable pueblo paceño"

En ese momento se desató la emergencia!

La nave comenzó a precipitarse a tierra al perder estabilidad uno de los motores; "nos tocó la hora" dijo y en fracciones de segundos elaboró una "estrategia de salvación" con la velocidad fulgurante del pensamiento humano.

"Mano izquierda sobre el cinturón de seguridad; identificación de la salida de emergencia para golpearla hasta hacerla saltar y salir por la ventanilla

La nave cayó sobre tierra al final de la pista de aterrizaje; fue un panzazo, se elevó por la fuerza de gravedad unos 50 metros y luego golpeó otra vez en tierra y se produjo la explosión definitiva.

En los segundos transcurridos entre el primero y segundo golpe Jaime Paz desactivó el cinturón de seguridad; propinó con el puño cerrado y una fuerza descomunal el golpe sobre la ventanilla de emergencia , se incorporó y saltó hacia el exterior de la nave, hacia la luz y hacia la vida.

Le siguió el silencio y la tragedia.

Los otros dirigentes políticos estaban muertos y calcinados.

Un campesino aymará que por azares de la vida se encontraba en el lugar, corrió a "espantar" las llamas del cuerpo y rostro del joven siniestrado y a pedir auxilio que llegó de manera oportuna.

Fue un milagro la salvación de este joven político que el pueblo trasformó luego en líder y a quien Dios le habia reservado un destino para asumir y una misión que cumplir en la Tierra y en su país?

Es el misterio de la existencia humana.

En todo caso no se es líder "de a gratis"; Jaime Paz Zamora se trazo una estrategia fulminante y entabló cara a cara un combate desigual con la muerte que le acechó para llevárselo, apareciéndosele bajo la forma de un siniestro con el escenario perfecto del cielo azul celeste sin nubes de la bella y hermosa cuidad de La Paz.