lunes, 2 de mayo de 2011

OBSESIÓN POR LA EDUCACION ES DESARROLLO

Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es

Me parece interesante el magnifico libro titulado "¡Basta de Historias!" del internacionalmente conocido comunicador Andrés Oppenheimer. Me parece conveniente divulgar su contenido. Es un libro producto de una investigación sobre el tema de la educación realizada en varios países del mundo, donde se destacan los países asiáticos por ser los que mejor están enfrentando el reto del siglo XXI, que es la construcción de la economía del conocimiento.

El desarrollo económico de los pueblos, el mayor bienestar de la población y la reducción de la pobreza en el siglo XXI dependerá de cuan bien se mejore la educación en cobertura y calidad. Mi interpretación y síntesis de lo leído me lleva a que los retos fundamentales son dos: Primero, incremento substancial de la calidad del maestro y del profesional en educación, incentivando para que profesores sean los mejores. Rigurosa educación primaria y secundaria y con evaluaciones precisas que asegure al menos doce año de generalizada escolaridad, enseñanza del ingles desde la primaria, computadoras e internet desde la niñez. Segundo, universidades de alta calidad abiertas a todos, pero sólo para los mejores, con una predominante atención a la formación de los jóvenes en ciencias, ingeniería y administración. Presencia de universidades provenientes de países desarrollados, universidades nacionales vinculadas internacionalmente con otras, sobre todo con norteamericanas. Universidades que hagan investigación científica aplicada y vinculadas a las empresas. Incentivar a los mejores a graduarse en el extranjero.

En la nueva era de la economía del conocimiento, dice Oppenheimer, se requieren poblaciones con altos niveles de educación, porque la principal competencia económica que está modelando el desarrollo económico de los pueblos son los productos de alta tecnología, que se cotizan en mejores precios que las materias primas y las manufacturas con bajo valor agregado. Hoy, el reto es inventar nuevos productos. De cada dólar que se gasta en tomar una taza de café en EEUU sólo el 3 por ciento es para el cultivador del café. Los productores de camisas reciben entre el 7 y 13 por ciento del precio final pagado por el consumidor norteamericano. ¿Donde va la diferencia?: "a quienes desarrollan el producto, hacen el diseño, la publicidad, el marketing, el transporte y la distribución". El ingreso que se genera no va al trabajo del obrero principalmente sino al trabajo profesional. Y estos ganan cada vez más porque es difícil conseguir "personal de diseño, logística y mercadotecnia".

En la economía del siglo XXI los recursos naturales pueden ser una receta para la complacencia y el crecimiento de corto plazo, -reflexiona Oppenheimer- mientras que las mentes preparadas representan un pasaporte a la prosperidad. Nos informa que en 1960 la producción de materias primas representaba el 30 por ciento del producto mundial, hoy representa el 4 por ciento y el sector servicios representa el 68 por ciento.

Países exitosos, como Luxemburgo, Singapur, Irlanda, Israel, Hong Kong y Taiwán, tienen pocos o ningún recurso natural, salvo "el cerebro de su gente". Otro ejemplo es Finlandia, exitoso porque sus maestros de escuela primaria están excelentemente formados, donde necesitan contar con una maestría universitaria para enseñar en el primer curso y una licenciatura para ser maestro en un jardín de infantes. "Tan solo uno de cada diez postulantes es aceptado para iniciar la carrera de maestros en la Universidad de Helsinki", dice Oppenheimer. Allí los lemas son: ningún niño debe quedar atrás en la escuela y se debe poner especial énfasis en los tres primeros años porque su desempeño al comenzar la escuela determina su desempeño posterior. Las notas obtenidas son fundamentales para acceder a la secundaria y éstas para la universidad. El proceso educativo finlandés es muy selectivo. En la universidad se dictan clases en inglés.

Las familias asiáticas ahorran "durante toda su vida" para enviar a sus hijos a estudiar al exterior. Singapur, un país pequeño, pasó del Tercer Mundo al Primer Mundo en cuatro décadas y hoy tiene un ingreso per cápita superior al de EEUU. Sus empresas de ingeniería y arquitectura están en todas partes del mundo. "Hace cuatro décadas tenía un alto grado de analfabetismo, gran parte no terminaban la secundaria, hoy ocupa el primer puesto en ciencias en los exámenes internacionales". ¿Cómo lo consiguieron?: Adoptando el inglés como idioma oficial del país porque es el idioma del comercio mundial; con investigación científica aplicada en las universidades; selectividad y exámenes rigurosos desde la primaria; sólo los mejores graduados universitarios son maestros y con buenos salarios para ellos. Tiene 100 universidades extranjeras. Conclusión: "lo que hace rico a los países en la era del conocimiento son las habilidades científicas, técnicas y creativas de su gente lo que se logra con educación".

India se ha convertido en el lugar donde se atienden los servicios que requiere el Primer Mundo, es "el cerebro del mundo", por su elevado nivel profesional nos dice Oppenheimer, lo que ha transformado su economía en los últimos años. Hoy, su industria de servicios, para empresas de EEUU y de Europa, representa la mitad de su economía. India invirtió fuertemente en universidades técnicas de alta calidad para elites. Es otro gran país obsesionado con la educación. Incentiva la creatividad en lugar de la memorización. En el jardín de infantes comienza la meritocracia y los estudiantes pagan por sus estudios universitarios. "Un símbolo de status es sacar buenas calificaciones". Es obligatoria la enseñanza del inglés en todas las escuelas públicas desde primer año. Al igual que China, nos dice Oppenheimer, que lo hace obligatorio a partir del tercer curso de primaria. Una gran cantidad de jóvenes estudian en universidades norteamericanas. Tiene una enorme población de ingenieros, técnicos y científicos sumamente preparados, que hablan el inglés y pueden vender sus servicios en una fracción de sus competidores en EEUU. Un graduado de ingeniería de 21 años en India gana unos 3,300 dólares al año, un graduado en EEUU gana por lo menos 50,000.

China cuenta con una de las diez mejores escuelas de negocios en el mundo, que son "verdaderos bastiones del capitalismo". "Están graduando casi 20.000 nuevos gerentes por año". "El éxito de las compañías chinas en la economía global no hubiera sido posible sin una significativa mejora del capital humano". "La nueva clase capitalista china será cada vez más competitiva". El secreto del milagro económico chino esta en haber estimulado las inversiones extranjeras "para atraer tecnología internacional y capital humano al país"; en estimular a que sus mejores estudiantes hiciesen universidad en el extranjero y en haber invitado a universidades extranjeras a establecerse en China.

Los retos para América Latina son muchos. Algunos de ellos: Se tiene que avanzar tanto en aumentar la cobertura en educación como así también en mejorar la calidad de la existente. La nueva economía del conocimiento requiere que la población tenga por los menos 12 años de educación formal cuando América Latina sólo tiene seis. En América latina se tiene el año escolar más corto cuando los asiáticos tienen el más largo. Los asiáticos no sólo asisten a sus cursos regulares sino que hacen cursos extras durante el día y en vacaciones. La educación de un niño del Asia comienza a las 7,30 de la mañana y acaba a las nueve o diez de la noche. Esto denota que su obsesión es volverse cada vez más competitivo.

"Las grandes universidades latinoamericanas están repletas de estudiantes que cursan carreras humanísticas", nos dice Oppenheimer, y pocos estudian ciencias e ingeniería, que son claves para la creación de nuevos productos. El 57% cursan ciencias sociales y apenas 16 por ciento ingeniería y tecnología. En contraposición en China el 1,5 por ciento estudia historia y filosofía de los que estudian ingeniería. Otra consecuencia, mientras Corea del Sur registra 7,500 patentes por año en EE.UU., Brasil sólo 100. Esto es así porque las universidades asiáticas se vinculan con la incubación de nuevas empresas.

"En la mayoría de los países de América Latina, las universidades extranjeras están prohibidas" y no así en los países asiáticos. No envían a sus mejores estudiantes a las mejores universidades del mundo, como lo hacen los asiáticos. Un ejemplo de limitación del crecimiento económico en la región es México, debido a su "baja calidad de oferta educativa", no sólo en la educación en promedio sino con la educación superior universitaria.

El gran reto de la región: Se requiere una educación secundaria de mejor calidad para estimular "la curiosidad intelectual de los jóvenes por la ciencia y la ingeniería". Mejorar la calidad de las universidades, lo que implica selectividad, administrar eficientemente el presupuesto, no desperdiciar recursos con los que ingresan sin tener las necesarias aptitudes, porque cuando egresen mal formados terminarán de taxistas.