sábado, 25 de junio de 2011

ELECCIÓN DE MAGISTRADOS Y SOCIALISMO COMUNITARIO

Bernardo Corro Barrientos
bcorro@gmail.com

Con la elección de los jueces del Organo Judicial se dará un paso más en la construcción del proyecto gubernamental del "socialismo comunitario". Como se recordará, en julio del año pasado se aprobaron las cinco "leyes estructurales" o "pilares fundamentales" de ese proyecto. Estas leyes eran del órgano electoral, del régimen electoral, del órgano judicial, del tribunal constitucional y la ley marco de autonomías y descentralización. Mientras que con la última el Estado Central establece de manera "autónoma" su poder hegemónico en las regiones y municipios, con las primeras implementa su sistema judicial y los mecanismos para reclutar y designar a los magistrados de confianza.

En octubre próximo se elegirán a los que cubrirán las funciones de "jueces" de los diferentes tribunales del órgano judicial. Los designados serán los que definirán, en base a la nueva Constitución Política del Estado, lo que es delito, quién es culpable y cómo serán los castigos.

El gobierno afirma que su propósito es cambiar el sistema discriminador y corrupto, por una justicia independiente al servicio del pueblo. Existían esos vicios porque habría sido el Estado, es decir, los partidos políticos en el parlamento, los que designaban a los jueces. El procedimiento para tener una nueva justicia sería elegir a los magistrados por sufragio universal, "por el pueblo", pero mediante un sistema "especial" de selección de candidatos por la asamblea legislativa de mayoría oficialista. Pese a tratarse de elecciones por sufragio universal, se prohibiría al pueblo "esta vez", algunos derechos humanos fundamentales como el "derecho a las campañas electorales" y "a la libre expresión", y solo el Tribunal Electoral podría difundir los perfiles de los candidatos.

Este sistema no democrático generó diversas opiniones. Las favorables al gobierno consideran que el nuevo sistema "otorga a la población los derechos de elegir a sus autoridades no solo del órgano legislativo y ejecutivo, sino también del judicial" (Farit Rojas, Epoca 22/05/2011). Otra opinión favorable considera que si bien existen "preocupaciones" sobre la libertad de expresión, "en esta elección no se eligen representantes de ninguna naturaleza", "los magistrados o jueces no representan ni representarán a nadie, ni a la ciudadanía ni a las organizaciones sociales y tampoco a los partidos políticos. Al menos aparentemente es lo que se pretende." Solo quedaría "introducir algunos ajustes técnicos y políticos … que al menos cuiden la legitimidad de este proceso…" (María Teresa Zegada, La Prensa 19/06/2011).

Para Jorge Lazarte el nuevo sistema "atenta contra los derechos humanos, contra la libertad de expresión y contra las convenciones y pactos internacionales", que establecen que "la libertad de pensamiento y de expresión valen sin consideración de fronteras, y no están sujetas a previa censura". Mientras antes varios partidos participaban en la elección de los magistrados, "ahora solo participa uno". (Página Siete, 17/06/2011). Los nuevos jueces serían entonces "representantes" de un solo partido político que los preseleccionó.

Queda por saber sobre "el tipo de justicia" que se pretende. Una referencia puede darla Eusebio Gironda, asesor del presidente Evo Morales, en su texto "El fin del Estado K'hara". Este afirma que "La justicia se entiende de diversa manera pero principalmente… es una especie de venganza de los débiles contra los daños ocasionados por el más fuerte o de las potencias para aplastar a los débiles. Atacar, afectar, dañar al enemigo es hacer justicia… en la justicia está implícita la violencia. La ley es a su vez un código de violencia pública organizada, forma parte del orden represivo y la organización de la violencia, necesaria para el ejercicio del poder." Añade que "… la denominada justicia es lo que conviene al más fuerte y la que interpretan los poderosos. El derecho es pues la voluntad de la clase dominante convertida en ley."