jueves, 30 de junio de 2011

GRECIA, UN ESTADO BENEFACTOR EJEMPLAR

Tito Pedro Reynaga V.
wreynagavx@yahoo.es

Las condiciones estructurales de la organización de una sociedad (lo que Marx llamaría "modo de producción") son definitivas. En ellas radica la naturaleza de una sociedad, así como sus posibilidades de desarrollo, estancamiento o regresión, lo mismo que las condiciones y niveles de vida que pueden alcanzar sus pobladores, y la moral social. Este es el factor que determina la realidad de un país, antes que las condiciones geográficas, recursos naturales, nivel de educación de la población, raza, religión, cultura, historia o disponibilidad de recursos financieros.

Consideraciones confirmadas por la abismal diferencia económica y nivel de vida entre las dos Alemanias (la comunista y la capitalista) luego de varias décadas de la división forzada por la Segunda Guerra Mundial, al momento de la reunificación. Con la Alemania capitalista boyando en la riqueza y la prosperidad, y la comunista estancada en el atraso, con su población en niveles de vida deficientes en comparación con los del otro lado.

También lo confirma, la distinta situación alcanzada por la capitalista Corea del Sur, integrante destacado del mundo de los países desarrollados, y, su hermana Corea del Norte, comunista, sumida en la miseria y presa reiteradamente de la hambruna. Cuando hacia 1954 estaban en las mismas condiciones de atraso y pobreza.

Y así también, cuenta la similitud de la suerte corrida entre la europea Grecia, bajo régimen de estado benefactor, y la latinoamericana e indígena Bolivia, bajo régimen nacionalista revolucionario. Ambos con estructuras económicas bajo fuerte intervención del estado y preeminencia de empresas estatales. Países de cultura, raza, geografía, recursos naturales, historia... muy distintos, que sin embargo arriban a situaciones similares. Con Grecia, al borde de la quiebra, al 2011, reproduciendo una situación habitual a la economía del estado boliviano, que tiene su momento culminante en 1985, con el desastroso gobierno de la UDP.

Realidades ante las cuales, los griegos avanzan hacia el desmontaje del aparatoso estado benefactor. Mientras nosotros, bajo conducción del MAS, avanzamos hacia la profundización del intervencionismo y la ampliación del sector de empresas estatales, según nos dicen, en la perspectiva del socialismo. Un socialismo rotundamente fracasado, en todos los continentes con países de todos los tamaños, razas, culturas, desarrollados y atrasados... Del que no es racional esperar otra cosa que el saldo de miserias materiales y morales que ha dejado ya a su paso por la humanidad. Grecia saldrá de este mal momento y de aquí a unos años la veremos fortalecida y encaminada al desarrollo, como está ocurriendo con la mayoría de los países ex socialistas de Europa.

Bolivia no. Yendo a contracorriente de la historia como va, no logrará salir de sus males, no solo la de pobreza y el atraso, menos aún de la arbitrariedad en el uso del poder político, la perversa corrupción en el estado y su imagen de país conflictivo, dividido, marginal e ingobernable, anclado todavía en un pasado colonial miserable.

Acompaño estas consideraciones con un artículo referido a los problemas actuales de Grecia, muy ilustrativo.