jueves, 16 de junio de 2011

Pensar Santa Cruz

Alvaro Jordan Medrano
ajordan@entelnet.bo

No he podido resistir al compromiso moral que me liga al terruño que me vio nacer para hacer conocer mis opiniones, desde lo profundo del llano al que pertenezco, en relación al Segundo Simposio Internacional "Pensar Santa Cruz", cuya primera versión se hizo el año pasado para iniciar el recordatorio de los 450 años de fundación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la de la sierra del Riquió y a orillas del Sutós.

Es una responsabilidad conciencial con las necesidades de cambio de la época en que nos encontramos. La organización de este evento me recuerda la modalidad introducida por los interventores en la Universidad Gabriel René Moreno durante el Banzerato. En las reuniones con el sector docente, de entrada se les hacía saber que era una reunión de tipo informativo, con lo que quedábamos participados que no se permitiría aportes de los miembros de base. Esta herencia verticalista, todavía, increíblemente, sobrevive en la actualidad en algunos sectores universitarios y se refleja en la organización del mencionado Simposio en la que aparecen rectores y ex rectores aparentemente participando de esta antidemocrática manipulación del pensamiento.

Este espíritu conservador de esta época lamentablemente guía y anima a los organizadores del evento. Si consideramos que este es el evento, tal vez el más importante de la dirigencia del sector hegemónico cruceño, es una expresión del poder regional, está siendo una manifestación del centralismo regional, posicionamiento hegemónico que lamentablemente mantiene dividido el departamento y es la responsable del debilitamiento continuado de la defensa de los intereses cruceños.

Pero, ordenémonos. El 16 de febrero de 1560 el virrey Don Andrés Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, fundó la Gobernación de Mojos, a instancias de Ñuflo de Chaves, la que debería abarcar hasta la Línea de Tordesillas por el este, hasta El Ecuador por el norte, al oeste el virreinato del Perú y por el sur la Gobernación del Rio de la Plata. Según Erick Taremacua fueron 3.000.000 de kilómetros cuadrados con los que nació esta gobernación. Este es el territorio reconocido por los españoles como espacio original del departamento de Santa Cruz. La ciudad de Santa Cruz de la Sierra es una consecuencia de la fundación de la Gobernación de Mojos; pudo ser Cotoca, la Barranca, San Lorenzo, San Luís de Alfaro, cualquiera. Es la nación de la llanura, la nación de Kandire, la nación Camba, la nación de Mojos, no importa el nombre, lo importante es el territorio, es lo que consolida a un pueblo y una cultura como nación. La ciudad es un punto en la geografía, es sólo centralismo; es la capital que debe tener la inteligencia necesaria para hacer participar a todos los miembros de la territorialidad. El festejo de los 450 años de la fundación de Santa Cruz de la Sierra ha significado el olvido de nuestro territorio que cada vez el centralismo colonial altiplánico negocia para conseguir recursos económicos frescos. Para mayores detalles ver "Recuperando nuestro Ñande Reko" en http://humanismochane.blogspot.com/2010/02/recuperando-nuestro-nande-reko.html. Este es el significado de fondo los 450 años de Santa Cruz de la Sierra, que olvidó los 450 años de la Gobernación de Mojos, de Kandire, de la Nación Camba, de la Nación de la Llanura, olvidó a los pueblos nativos, base fundamental del ser cruceño mestizo.

Continuemos, con el motivo del comentario. En el simposio "Pensar Santa Cruz" habrá algo así como 47 panelistas con disertaciones de 15 minutos en dos días y al público se le dan 15 minutos para hacer "preguntas" por mesa temática, implica que no pueden aportar. Primero hay que reconocer que los panelistas son reconocidos intelectuales cuyo pensamiento ya lo han hecho conocer más de una vez y a pesar de su calidad, poco aporta una nueva disertación, cuyos resultados serán filtrados por los organizadores, con lo que ya se desvirtúa el esfuerzo. El evento no es otra cosa que un acontecimiento social de la intelectualidad seleccionada para ocupar la testera y ser escuchada por interesados circunstanciales en los temas que se presentarán. No es esto lo que necesita Santa Cruz, estamos viviendo una crisis profunda que lleva varias décadas y se suceden los conferencistas, los pensadores, hasta magistrales, de élites; es lo que venimos realizando hace muchos años y no pasó nada. Es la metodología ya superada del modernismo, la forma de trasmitir el conocimiento verticalmente, en forma funcional al sector representado. Debemos reconocer la existencia de un mundo diverso que nos interpela, imposible de asir por un verticalismo omnisapiente, se requiere la participación de los diversos sectores económicos, sociales, culturales, políticos en la búsqueda de soluciones que afectan a la diversidad. Cualquier resultado sin la participación de los nativos, por ejemplo, es sospechoso. Evidentemente el Simposio es elitista ya que no hay la participación de los representantes de los sectores mayoritarios de la población cruceña, no es dialogal, no es reflexivo, no se busca el consenso, es otra versión de las consultas que hace el gobierno a sus allegados para luego involucrarnos a todos. Es por esto que es un evento que profundiza la división de la cruceñidad. Es indispensable plantearse como objetivo central encontrar la unidad en Santa Cruz y actuar en consecuencia para poder hacer frente a los avances del colonialismo gubernamental.

Hace algunos años, allá por los noventa llegó desde el primer mundo a la Universidad Gabriel René Moreno una corriente innovadora de las metodologías de la enseñanza aprendizaje, para conseguir la participación activa de todos en la búsqueda de soluciones, por supuesto de contenido creativo y crítico. La crítica no gusta a autoridades conservadoras, motivo por el que el proceso se suspendió. Esta metodología que llegó desde las universidades más acreditadas del primer mundo, admirablemente la encontré en el uso rutinario de la comunidad de Tentayape en sus reflexiones comunitarias para buscar sus soluciones. Yo me permitiría recomendar a los organizadores del Simposio, con el mayor respeto, se adopte la metodología participativa de Tentayape para crear el conocimiento necesario que aglutine a todos los miembros de la comunidad cruceña. Le hará mucho bien a Santa Cruz y será el mejor homenaje a los 450 años de la fundación de la Gobernación.