sábado, 16 de julio de 2011

El legado de Quiroga Santa Cruz sigue vigente

Gonzalo Villegas Vacaflor
gatvillegas@yahoo.es

Marcelo Quiroga Santa Cruz que fundó el Partido Socialista 1 (PS-1) en pleno golpe de Estado que encumbró a Banzer Suárez. Fue el actor político que inició el enjuiciamiento de la fase militar empresarial del Estado del 52; a nombre del socialismo boliviano alcanzaba dimensiones insospechadas en la política nacional, liderizando a la izquierda por sus ideas y el carisma propio de su persona. Los disparos del 17 de julio de 1980 en la sede de la COB silenciaron para siempre al tribuno contemporáneo, dejando así una "Ordalía inconclusa" tal como dice el poema de Barrenechea.

Los "Cuchillos largos" cumplieron así con el mandato de García Meza y Arce Gómez y con ellos, los acusados en el Juicio de Responsabilidades a la dictadura del septenio.

En consideración a ello: la pasión y la muerte de Quiroga Santa Cruz son tan reveladoras por todo concepto. Con el rango que le da el ser el mejor orador de su tiempo, asumió la peligrosa certeza en la impugnación del sistema prebendal que se desarrolló en su forma más escandalosa. Se puede decir sin vueltas que fue el denunciante más insobornable y poderoso de ese aciago tiempo. En la manera miserable con que fue ultimado, en el cumplimiento más protervo de una sentencia hecha por García Meza, se puede encontrar la medida de lo que esto comprendía. El desenfado absoluto con que actuó el extremismo militar y sus aliados era la prueba del nivel de no retorno al que había llegado la política y de la impotencia de la sociedad civil ahora si ocupada por su propio estado, el cual se había reducido a su mera expresión armada. (Zabaleta Mercado 1983).

Las contradicciones de clase, en determinadas coyunturas se resumen en un individuo, de manera que su a acallamiento es también el silenciar un proyecto político. Con su muerte se acabó también una propuesta, tal vez la más esclarecida, del socialismo en Bolivia.

Quiroga Santa Cruz en 1968 y 1979 fue el único actor político que se atrevió a acusar ante la justicia boliviana a dos ex gobernantes:, Barrientos Ortuño y Banzer Suárez demandando su comparecencia en un juicio de Responsabilidades .Cual moderno tribuno hizo del Parlamento una palestra donde su voz se levantó sobre la muchedumbre para denunciar al primero por poner al gobierno al servicio del CIA y al segundo por una serie de delitos contra el Estado del 52.

En la actualidad el gobierno del "proceso de cambio" y la Asamblea Legislativa Plurinacional, desde que iniciaron sus funciones en ningún momento se preocuparon del esclarecimiento del asesinato de Quiroga; la investigación sobre el lugar en el que se encuentran sus restos fueron delegados a la justicia ordinaria en un moroso e ineficaz trámite, más aun cuando la Fuerzas Armadas ignoran las instrucciones de su Capitán General (Evo Morales) para desclasificar los archivos de la dictadura del 80; se puede que, mientras no se dé plenamente la democracia en el país, los restos de Quiroga Santa Cruz no serán encontrados porque la memoria estatal prebendal no puede perdonar a quien tuvo la osadía de sentar en el banquillo a sus representantes más grotescos.