martes, 12 de julio de 2011

Ostracismo Pluriviano

Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com

En la Grecia clásica -aprox. año 510/500 a.C.- en los tiempos de haberse ocurrido el tránsito del gobierno de la oligarquía, con Isagóras como última expresión de ésta, hacia la consolidación de la democracia con Clístenes, los escarmentados atenienses tuvieron que idear mecanismos de protección y control sobre su neonata forma política de administración pública. A tal efecto el reformador Clístenes, atribuido "verdadero padre de la democracia", ideó la institución del ostracismo.

El ostracismo fue un mecanismo de sufragio popular, por el cual se determinaba la expulsión, el destierro*, de aquellos ciudadanos quienes en el ejercicio del cargo público, por su conducta, se hacían merecedores de dicha condena. Era por medio del voto público y general que la Asamblea (convergida en inmediaciones de una locación cuyo oficio era la alfarería, de ahí que los sufragantes emitían su voto tallado en rudimentarias piezas de barro descartado, con similares terminaciones a las de una ostra u conchilla) determinaba que el condenado se hacía, por su conducta, altamente riesgoso para la sociedad e institucionalidad ateniense, tanto así que debía ser aislado de las mismas. La institución del ostracismo hizo desfilar su condena por cuanto personaje "celebre o tristemente célebre" hubo. Así fueron condenados Termístodes, Cimón, Arístides, e inclusive su promotor, el mismísimo Clístenes fue "condenado a salir de Atenas por pactar acuerdos políticos (Tratado) con un sátrapa persa (Artafernes)".

La connotación social del ostracismo fue interesante. Tal cual la autora Gosálvez López**, considerando al ostracismo, no solo como "práctica punitiva para asegurar la democracia", sostiene que el mismo fue más allá en su efecto, al haberse constituido como una suerte de "muerte social", hasta más efectiva que la "muerte física". Esto en razón, según la autora, de hallarse en el mundo helénico "la identidad de un individuo íntimamente ligada a la polis a la que pertenecía", por lo que "obligar a alguien a abandonar su polis era, por lo tanto, mucho más que alejarle de un lugar, era 'matarle' como ser social, castigo que, para algunos, posiblemente fuera peor que la propia muerte física."

Consiguientemente, fundamentado en las connotaciones psico-sociales expresadas por la autora, considero oportuno trasponer esa misma relación entre el ostracismo -como aislamiento- y su impacto en la "identidad ciudadana" y la moral colectiva e individual, al plano del concierto internacional. ¿No es acaso el plano de las Relaciones Internacionales uno que procura la "universalización identitaria", hacia la construcción de los denominados "ciudadanos del mundo" y la consolidación de una "comunidad de valores universales", entre otros fines? En efecto en el escenario de las RRII se han suscitado connotados casos al respecto del ostracismo internacional.

Así se tiene por ejemplo el bullado caso del otrora líder político austriaco Jörg Heider(+) contra la Unión Europea. Cuando al momento (año 2000) de haberse consolidado la coalición victoriosa entre el Partido Popular (ÖVP) y el Partido Liberal (FPÖ) presidido por Heider y su "manifiesta tendencia derechista", los entonces 14 Estados miembros de la UE, y por medio de su "aventurada política interior europea", amenazaron con "aislar diplomáticamente a Austria y a su canciller, Wolfang Schüssel, si el populista de extrema derecha Jörg Heider era incluido en el gobierno"***. De hecho el ostracismo austriaco**** así ocurrió por supuestas contradicciones, entre las incendiarias declaraciones y convicciones de Heider (ya en coalición), y la "comunidad de valores" que pregona la UE. Más aun cuando los Estados objetantes sostenían que la conducta de Heider "no se correspondía" con los principios del Acápite (III) -punto N. 19- sobre la Dimensión Humana de la Carta de Seguridad Europea*****, que entre otros detalles, comprometía a los Estados partes "(...) a responder a toda amenaza contra la seguridad que provenga de violaciones de los derechos humanos o de las libertades creencia, así como de manifestaciones de intolerancia, nacionalismo agresivo, racismo, fundamentales, y en particular de la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión o de patrioterismo, xenofobia y antisemitismo."

De similar manera la comunidad internacional advierte que la fracasada determinación de la administración plurinacional, por disfrazar su flagrante incumplimiento contractual -pacta sunt servanda- con una mañuda denuncia pensada como "suspensiva" de los compromisos asumidos por la Convención de 1961, es un robusto argumento por el cual Bolivia se encuentre aislada de muchos escenarios que otorgan las RRII. Sin embargo, en este caso en particular, pareciera ser que el ostracismo es uno autoinfringido por la misma administración plurinacional al reconocerse incapaz de cumplir lo pactado. Pero no siendo en lo más remoto una determinación "de valientes", sino más bien una estratagema de cobardes, fracasados e irresponsables infractores de un ordenamiento internacional asumido contractualmente y con todas sus consecuencias jurídicas plenas.

___________________________________
*El destierro en el Ática, antes de las reformas de Clístenes, existía de forma voluntaria y de forma autoritaria. El mismo Clístenes tuvo que abandonar Atenas, conjuntamente centenares de familias, por el asedio oligárquico de Iságoras en complicidad con el Rey espartano Cleómenes, quienes buscaban sostener su gobierno a toda costa. Pero estos intempestivos asedio y destierro fueron motivos para que el demos ateniense se revelara en contra de la oligarquía, propiciando así el retorno de los desterrados, y la instauración de las prometidas reformas de Clístenes en la democracia ya devuelta.

**La condena al ostracismo en la Antigua Grecia, Almudena Gosálvez López.

***http://www.zeit.de/2010/05/EU-Sanktionen-Haider

****Sin embargo las sanciones aislatorias en contra del gobierno "roji-azul" de Heider y Schüssel no tuvieron soporte doctrinario en los entonces instrumentos comunitarios. Razón por la cual los Estados objetantes se vieron impedidos de sostener el aislamiento austriaco, y motivados más bien, para constituir nuevas medidas precautorias al respecto, como lo hicieron en el Tratado de Lisboa.

Cabe recordar que el primer ostracismo que sufrió Austria sucedió cuando Kurt Waldheim asumió, entre 1986-1992, como Presidente Federal. El llamado Waldheim Affair estalló al habérsle "encontrado", por medio de documentación contradictoria, a Waldheim un sospechoso "pasado militar". Se le acusó de haber militado antes de la II Guerra Mundial en grupos irregulares nazis (SA-Cavalry Corps), y de haber servido como oficial nazi durante la II Guerra Mundial. Sin embargo las acusaciones jamás pudieron hallar vínculos materiales entre Waldheim y supuestos "crímenes de guerra". Irónicamente Kurt Waldheim fue Secretario General de Naciones Unidas entre 1972 y 1981.

*****La Carta de Seguridad Europea se contiene como título del DOCUMENTO DE ESTAMBUL suscrito por los Estados parte en la Cumbre de Estambul de 1999.