jueves, 11 de agosto de 2011

El cadáver de las urnas

Ronald Vallejos
ronald.vallejos@gmail.com

Que el voto nulo está sumando adeptos día a día es un hecho innegable, como también es cierto que lo está haciendo dentro de un marco de, cada vez más, marcada polarización. Lo de la justicia, es otra cosa, está en el fondo, donde no todos habrán de sumergirse el momento de tomar una decisión.

Y en ese escenario de polarización es evidente que existe una serie de intereses personales de ciertos grupos políticos. El hecho de que el MSM haya planteado un plebiscito implícito en las elecciones de octubre, no es una canallada y motivo de persecución, en todo caso se trata de llamar burro, al perro con cabeza de burro y cuerpo de burro.

Lo que sí es deplorable son los intereses que hay detrás de esto, ¿o es que los pasacalles, los volantes, los viajes y toda la campaña en rechazo a la elección es un hecho inspirado en el amor a la democracia y la justicia? Y no solamente lo digo por Juan y sus compinches, también por otros sectores, esos que son capaces de hacerse pachamamistas si el gobierno atenta contra el pachamamismo, que no ven la hora de hacerse protagonista a la hora de un tropezón definitivo de Evo Morales. Esto no excluye a que exista una serie de bolivianos que realmente no ven en las elecciones la posibilidad de encaminar la justicia del país.

Pero es por el tema de los intereses personales que el resultado de octubre provoca tantas ansias por los sectores polarizados actualmente, y según sea el resultado se disputarán el cadáver de las urnas a mordiscos para hacer suya la victoria, suya la iniciativa, suyo el origen. Con la misma polarización, se interpretará el resultado. Evo Morales será el rebelde y bárbaro indio invicto por la fuerza del pueblo o será el responsable de la peor desgracia que vive Bolivia en la historia. Donde no queda duda es que el otro "resultado" -así entre comillas- posicionará a una serie de ignotos magistrados que harán con la justicia lo mismo que se viene haciendo desde que existe Poder Judicial, claro, esta vez a título de sagrado, Usted sabe, por eso de que la voz del pueblo es la voz de Dios.