jueves, 4 de agosto de 2011

Elecciones nuliciales

Walter "Puka" Reyesvilla Méndez
aguadoble@yahoo.es

Tal y como las vengo calificando, las recientes medidas adoptadas por el aparato electoral del régimen no hacen sino confirmar que las "elecciones" de octubre estarán absolutamente cotelizadas ("cotelización" es el término que acuñé); esto es, una danza de números –"Marca el 67 para el Consejo de Administración", "Vota 116 para el Consejo de Vigilancia" reclamos que, para el caso, serán sustituidos por "Marca 23 para el Tribunal Supremo" o "Vota 73 para el Tribunal Constitucional" (consignas)- : una tómbola, una lotería entre ignotos aventureros. Las semejanzas no acaban ahí; así como en los comicios de la telefónica sus consejeros son aupados con el voto de menos del 20% de los socios de la cooperativa, los números que finalmente se conviertan en magistrados lo harán con porcentajes ínfimos de los votos válidos, que, a su vez, por las señales que se observan, mermarán ostensiblemente respecto de la tendencia histórica de nuestros procesos electorales, produciendo un quiebre en la misma. Tendremos un estamento judicial desletigimado de entrada, pero necesario para el proyecto totalitario del régimen.

El propio Dr. Morales lo ha hecho saber, a propósito de la polémica carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos. Ha manifestado el Jefe de Estado que la entregará "la otra gestión" y ¿cómo es que sabe que lo hará así? Pues bien, para afirmarlo tan suelto de cuerpo necesita al menos dos elementos: un aparato electoral obediente a sus designios, que ya lo tiene –y cada vez más parecido a la tristemente célebre "Banda de los cuatro"- y un Tribunal Constitucional controlado desde la Plaza Murillo, que le allane el camino hacia sucesivas reelecciones.

La gran novedad de la temporada se llama "voto nulo", opción democrática que no forma parte de la tradición electoral de los bolivianos y que, sin embargo, se empieza a mostrar como la respuesta más contundente en función de preservar los cada vez más reducidos resquicios de libertad y democracia que quedan. Yo ya tengo escogida la palabra que atravesará ese descomunal pliego numérico; no la voy a mencionar por respeto a los lectores. Bienvenidas, primeras elecciones nuliciales.