jueves, 4 de agosto de 2011

A un año de los 19 días potosinos

Jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@hotmail.com

Potosí al momento vive una de sus crisis más grandes, si bien atraviesa por uno de los momentos más importantes en cuanto a la exportación de minerales: El INE da cuenta que en el primer cuatrimestre de la presente gestión la minería superó las ventas de gas llegando a 1.073 millones de dólares, cifra record si se la compara con similar periodo de años pasados, los mismos que vuelven en regalías bastante altas equiparándose al departamento de Tarija. Es duro ver que la ejecución presupuestaria departamental apenas alcance a no más del 7% en lo que va del primer cuatrimestre de un total de más de 1800 millones de Bolivianos que recibe este departamento…….. Donde está el problema a semejante aberración en el departamento con los menores índices de desarrollo humano?.

La gobernación potosina si bien cuenta con un Plan Departamental de Desarrollo y con una centena de funcionarios profesionales en distintas ramas, no puede encarar de manera pragmática acciones para revertir la situación de pobreza y retraso por la que atraviesa, se puede decir que esto se debe a que el Gobernador no tiene una autonomía de gestión plena, la misma que se encuentra influenciada totalmente por los llamados movimientos sociales y su injerencia política, se puede apreciar que dentro de la institución existe un coteo político de cargos que impiden al Gobernador armar un equipo de profesionales que encaren de manera técnica y planificada el uso de los recursos que dispone. He podido comprobar que la capacidad técnica de los profesionales y el acceso a herramientas técnicas es muy limitada, mas aún si la mayoría de los cargos de dirección son llevados por personas que han sido puestos por encargo de estos llamados movimientos sociales, sumándose a ello que dichos funcionarios no tienen el compromiso pues no son potosinos de verdad y no conocen de los problemas y las potencialidades con las que cuenta el Departamento, y al no tener el conocimiento suficiente no pueden encarar la problemática con planteamientos técnicos, pues el trabajo que realizan solo lo hacen por el cumplimiento político impuesto por quienes avalan su contratación.

La ejecución de obras y acciones se las realiza bajo solicitud y a exigencia de los movimientos sociales y no bajo la ejecución del Plan de Desarrollo y la visión de contribuir al cumplimiento de los objetivos del milenio, más aun si se toma en cuenta que la poca ejecución va acompañada por retrasos en las pequeñas obras, malos contratos y lo que es peor malos proyectos.

El Comité Cívico si bien ha enfrentado una lucha de reivindicación hace un año con 19 días de lucha y exigencia al cumplimiento de un pliego petitorio, tampoco aporta a mejorar la situación, ya que los planteamientos realizados muchos carecen de un sustento técnico claro, como ser el de la planta de Karachipampa, y la problemática del cerro.

Por otro lado, el Gobierno Municipal de la ciudad capital al ser adversario político del Gobierno Departamental tampoco es una entidad que aporte al desarrollo, pues el mismo no cuenta con una visión clara para transformar a esta en un verdadero patrimonio cultural y posesionarla dentro del circuito turístico de las ciudades que ostentan este título y aprovechar de tal situación para generar empleo y mejorar la calidad de vida a sus habitantes, los cuales llegan en gran cantidad en una inmigración interna desplazándose desde las áreas rurales a esta ciudad atraídos por la situación de bonanza de la minería, quienes traen consigo necesidades de educación salud y acceso a servicios. Ante esta problemática no existe políticas claras del Gobierno Municipal y mucho menos de la Gobernación ya que antes de afrontar el problema, se prioriza la lucha política que se expresa al interior del Consejo Municipal donde lo que se hacer es pugnar por tomar el Gobierno Municipal antes de afrontar estos temas de vital necesidad.

Se puede ver una ciudad sucia, desordenada y sin servicios de calidad que atraigan a la permanencia de más días de los pocos turistas que se animan a llegar a esta ciudad, no existe promoción turística verdadera, el municipio no alienta la inversión privada en turismo y lo que es peor no tiene la visión necesaria para usar de la misma para el beneficio de los que viven en esta urbe, por el contrario la población vive atosigada en un casco urbano donde las movilidades de servicio público bloquean la belleza de sus calles coloniales, la basura se extiende cual alfombra, la ciudad no cuenta con servicios de higiene, y la población recién llegada convierte cualquier recoveco en urinarios públicos, haciendo que la gente ya confunda el amoniaco con el jazmín. No existen campañas de educación ambiental para la población en el afán de que la misma reconozca a su ciudad como un verdadero tesoro, y para el colmo las obras urbanas se extienden por años y son mal ejecutadas.

Los representantes ante el Poder Legislativo con salvadas excepciones, son entes sin vos ni propuesta, maniquís impuestos por el partido de turno para levantar manos, que más que aportar son entes que generan discordia y enemistad entre citadinos y población rural, antes de convertir las políticas departamentales de desarrollo en prioridades nacionales. Ni que decir de personajes potosinos que ocupan altos cargos dentro de la estructura de gobierno que en vez de aportar al desarrollo de la región su consigan está más en revivir caducas prácticas políticas de finales de los años 50.

En el momento en que la Gobernación, apoyada por el Comité Cívico, el Gobierno Municipal y sus representantes ante el Parlamento y Gobierno Nacional, se den cuenta que los recursos existen y que lo que hace falta es encarar el desarrollo despojándose de sus ambiciones políticas, reivindicaciones de revancha social, bajo una planificación seria y bien asesorada se podrá realmente revertir los indicadores de pobreza por los que se pasa.

Eliminar realmente la situación de pobreza, bajo la inversión en proyectos de magnitud, como: eldesarrollo integral de las cuencas, con proyectos de apoyo a la economía agraria (ejemplo: quinua, aba) mirar a la minera pero a nivel no solo de exportación de materia prima sino que alentar la transformación bajo normas ambientales claras; atracción a la inversión privada bajo políticas de seguridad jurídica; orientación a la inversión de los grandes capitales ahora existentes de mineros y cooperativistas en la diversificación de su economía; encarar proyectos integrales en salud, educación; resguardo de los recursos naturales como el agua que en gran cantidad y calidad tiene el departamento principalmente en el sudoeste, aprovechamiento de la gran riqueza turística departamental, transformar a la ciudad capital en una verdadera ciudad turística aprovechando el título de Patrimonio que apunto esta de perderse.

Como se puede ver, en anteriores años pensar en esto era utópico pues los recursos no existían, sin embargo ahora estos se los tiene, lo único que se quiere es voluntad para trabajar en la planificación, elaboración y gestión de planes de gran dimensión, sin que primen estas prácticas politiqueras que tanto daño le hacen a Potosí y al Estado todo.