martes, 6 de septiembre de 2011

EL MIR CUMPLE SUS CUARENTA AÑOS COMO NACIÓ: INDOCUMENTADO

Es cierto, el MIR no existe jurídicamente. En los avatares de estos últimos años le arrebataron la personería. Pero existe el Mirismo en todo el territorio nacional, mujeres y hombres de carne y hueso, llenos de vida, ilusiones y esperanzas. Si, esperanzas porque esperan!!! No es la primera vez que nos ocurre. Nos pasó lo mismo cuando nacimos. Siete años más largos que los de hoy ¡indocumentados! Y nos volvió a ocurrir tres años después: clandestinos, presos, exiliados, condenados a muerte, como toda nuestra dirección nacional asesinada en la calle Harrington.

Pero ahí estamos. Y permítanme señalar en este siete de septiembre, con la perspectiva que da el tiempo transcurrido, lo que el Mirismo hizo de trascendente para Bolivia, lo que le dio de bueno al país. Al menos enunciarlo en este día, pues el resto del año no faltan los recordatorios de los trapos sucios, que claro está, también los tuvimos.

La democracia y el gas representan la sedimentación más substanciosa. En efecto frente al modelo político boliviano del golpismo civil-militar republicano vigente desde 1825, salvo escasos intentos rápidamente frustrados, es la llamada "generación de la democracia" articulada por el MIR, la que a finales de los años `70 e inicios de los `80 plantea el tema de la democracia constitucional como fundamento irrenunciable del Proyecto Nacional Boliviano. Hasta entonces lo crucial se jugaba dependiendo del momento, en ser conservador o liberal, nacionalista o no, de izquierda o de derecha, independientemente de cómo se estructuraba el poder gubernamental.

Y el gas, porque por encima del residual que en pequeñas cantidades salía junto al petróleo y que enviábamos a la Argentina, es el año 90 que YPFB descubre a cinco kilómetros de profundidad y con 18 millones de dólares de inversión, la gigante estructura de Huamampampa bajo los campos de San Alberto, San Antonio, Itaú y ahora Margarita y Huacaya convirtiendo a Bolivia en una potencia gasífera en la región. En base a tal descubrimiento se firma el contrato madre de compra y venta de gas con Brasil en febrero del 93, cuyos beneficios hoy garantizan los recursos al gobierno central, las gobernaciones, municipios y universidades, así como los necesarios para cubrir los bonos Dignidad, Juancito Pinto y Juana Azurduy.
Igualmente trascendente, hoy más que nunca, es haber logrado el crecimiento positivo de la economía nacional después de 17 años de estancamiento y haber gobernado en paz. Con el menor número de conflictos, bloqueos, paros y huelgas, y haber dejado sentado que en democracia es posible gobernar sin muertos por conflictos sociales, económicos o políticos.

Y ante lo que viene, cómo se extraña la tranquilidad y la confianza de un sistema y poder electorales imparciales respetados por la ciudadanía como los surgidos en los acuerdos nacionales de enero del 91 y julio del 92, como parte de una política de entendimiento entre los bolivianos y fortalecimiento de las instituciones democráticas. Pero bueno, aquí lo dejamos porque esta no es más que una pequeña nota conmemorativa y de saludo al Mirismo en su día.

Y a propósito de cumpleaños les participo algo muy íntimo: hoy siete de septiembre cumple cinco años Nestorcito, el menor de mis hijos; Néstor como su tío inmolado en Teoponte. ¿Señal de los tiempos?, señal de vida.

Jaime Paz Zamora
El Picacho 7 de septiembre del 2011.