miércoles, 14 de septiembre de 2011

Lo malo de la historia es que se repite

Tito Pedro Reynaga V.
wreynagavx@yahoo.es

En 1959 la producción estañífera de la gran minería nacionalizada había bajado a la mitad de lo que se producía antes de la nacionalización. Para los años 60 el gobierno revolucionario de Paz Estenssoro estaba pidiendo plata a los gringos (al BID y al gobierno alemán, dentro del Plan Triangular) para sacar del inminente desastre a la COMIBOL, sostén de la economía del estado boliviano. Hoy, 50 años después, resulta que tenemos a la nacionalizada Empresa Minera Huanuni amenazada de una situación similar:

"La Estatal empresa Minera Huanuni está en riesgo de operar a perdida económica por la caída del precio del estaño en el mercado internacional a consecuencia de la crisis financiera internacional"[1], manifestó el viceministro de Política Minera, Gerardo Coro.


La autoridad informó a Radio Fides que el costo actual de operación de la Empresa Minera Huanuni es de 10 dólares con 34 centavos por cada libra de fina de estaño, lo que está en el tope de la actual cotización que este lunes se fijó en 10 dólares con 49 centavos la libra fina.

Que su costo de producción por libra fina sea de 10,34 dólares es cuando menos impactante. Cuando hasta hace 3 años (2008), cuando el precio estaba en 9,34 Dólares, los mineros se llenaban de contento ante la perspectiva de hacer grandes ganancias. Y, cómo no, comparando con los precios del 2003, no más de 3 dólares. Precio, con el que trabajaron los cooperativistas mineros desde 1985, luego de la crisis del Consejo Internacional del Estaño (CIE), que ocasionó el cierre de las operaciones de la vieja COMIBOL.

Ahora tenemos, que la autoridad del Estado Plurinacional nos informa muy llanamente que la Empresa Minera Huanuni ha incrementado sus costos a un nivel cuando menos extraordinario: 10,34 Dólares por libra fina. Algo que sin duda merece una explicación. Si el precio de 9 dólares daba esperanza de grandes ganancias para el 2008, tenemos que entender que los costos habituales, normales, en esta industria están muy por debajo de los 9 Dólares. Entonces, ¿cómo es que la Empresa Minera Huanuni, bajo administración estatal, ha subido sus costos en más de 3 veces? ¿Qué hizo que los costos suban de esta manera, al punto de hacer insostenible la explotación del estaño, aún con un espectacular precio en más de 3 veces superior al del 2003? ¿Cuáles son los rubros que más pesan en esta inflación de costos? Son preguntas que requieren de respuesta. Aunque, ya antes de obtener respuesta alguna, salta a la vista la evidente ineficiencia administrativa, y en grado extremo.

Sabemos también que no habrán explicaciones, aún cuando sean parlamentarios quienes lo pidan oficialmente, sólo se tendrán evasivas, como ha sucedido ya con tantas Interpelaciones. No habrá, ni explicaciones ni responsables, ni aún cuando la dichosa y esperanzadora empresa estatal boliviana entre en crisis de sostenimiento y pase a ser un lastre más para la economía nacional. Tal como COMIBOL, ya antes de la crisis del CIE. Es más, antes que explicaciones, escucharemos cómo las autoridades de gobierno se llenan la boca culpando al imperio, a la crisis del capitalismo, a la oposición o a la prensa, de la desastrosa subida de los costos en la producción de estaño.

La historia se repite, e insiste. Pero nosotros no aprendemos. Como se puede entender del gran apoyo popular que tiene la política de nacionalizaciones o estatización de la economía. Definitivamente no aprendemos, aún cuando hemos tropezado ya reiteradamente en la misma piedra y nos hemos majado la jeta en el mismo sitio. Hacemos como que no sabemos que hoy no existe país alguno, en todo el mundo, que este logrando el desarrollo o saliendo de la pobreza, o lo haya logrado, por medio de la estatización de la economía. Como insecto intentando pasar raudo por un cristal, vamos dándonos de testarazos contra el vidrio una y otra vez. Como si no hubiéramos escuchado que a partir de 1917, con la URSS, una buena parte del viejo mundo intentó avanzar más allá del capitalismo, hacia nuevos niveles de realización humana, por medio de la conducción consciente y planificada de la actividad productiva, con la economía en manos del gobierno, para terminar luego de más de 70 años en el más absoluto fracaso. Con los ideales del humanismo marxista, no sólo incumplidos, sino brutalmente pisoteados por la práctica.

Pero, ahí estamos, detrás de los Castro, que saben ya que su modelo no sirve para nada, tras de Chávez que tiene a la economía venezolana rodando hacia el desastre, a sabiendas de que China prefirió darle la espalda a la economía estatizada, lo mismo que Vietnam, India y hasta Corea del Norte (víctima otra vez de una espantosa hambruna). Ahí estamos, esperando desmentir la experiencia de la humanidad y la del país, para construir, esta vez sí, una economía estatizada triunfante a titulo de socialismo comunitario y suma qamaña. ¡Qué nos pasa! ¿Estupidez, locura o mala fe?

¡Justicia para el profesor Juan Antonio Morales!
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[1] "Huanuni al borde de operar a pérdida por caída del precio del estaño", 12-09-11,