martes, 13 de septiembre de 2011

el fracaso del gobierno en la erradicación de coca

Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es

Informe de la ONU constata el fracaso del gobierno en la erradicación de coca y lucha contra el narcotráfico.

En varias oportunidades el gobierno ha manifestado que – ahora - la erradicación de coca es "voluntaria y pacifica", como no lo fue en el pasado. El propio Ministro Llorenti ha señalado que se han erradicado 8.200 hectáreas de coca el 2010 y que, en lo va de la gestión, han superado las 7 mil hectáreas, teniendo planeado superara las 10 hectáreas hasta fin de año. Sin embargo, el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) revela que esos esfuerzos no han impedido el crecimiento de la producción de coca en el país.

En términos generales se habla del 0.3% de incremento, pasando de 30.900 a 31.000 hectáreas entre la gestión 2009 – 2010, que dan la impresión de que el incremento no fuera significativo. Sin embargo, cuando se hacen cuentas, se evidencia que el incremento supera las 9 mil hectáreas, si se toma en cuenta – los propios datos del gobierno – cuando sostiene que el 2010 erradicaron 8.200 has. de las 30.900 existentes y el informe de ONUDC para el 2010 sostiene que existen 31 mil has.

¿Cómo se explica que habiendo erradicado 8.200 has. de las 30.900 a fin de gestión se tenga una cantidad superior?

Se puede inferir que lo mismo está sucediendo en la presente gestión cuando el gobierno señala que ya hasta la fecha se han erradicado más de 7 mil has. y tiene previsto alcanzar las 10 mil has. a fin de año. Sólo una medición posterior podrá establecer este extremo, pero queda evidente es que mientras el gobierno "erradica pacíficamente" miles de hectáreas en algunas áreas, se incrementan nuevos cultivos en otras zonas.


En esas condiciones no deja de ser racional sospechar que lo que está sucediendo es que se erradican cultivos de coca en tierras cansadas, para ampliar cultivos en tierras fértiles.

El informe de la ONU dice también que hay 1.182 has. de coca en el Parque Isiboro Sécure 9.2% más que las 1.082 has. del 2009 y que esa cantidad representa en 12% de lo que hay en esa región. Por otra parte, el informe establece que el parque Carrasco existen 1.031 has. de coca, 5.9% más que las 974 has. del 2009 y marca por primera vez que hay cultivos de coca en la región cruceña de Yapacani.

El informe constata que el 22% de los cultivos del trópico están en parques, algo que nos ilustra la paulatina invasión de estas áreas protegidas por la actividad ilícita. Estos dato, de por si alarmantes, justifican la preocupación de los pueblos indígenas del TIPNIS, cuando se niegan a una mayor penetración de los colonos a sus territorios.

Los pueblos indígenas del TIPNIS que están movilizados en una marcha, reclamando su derecho constitucional a la consulta previo y rechazando la construcción de la carretera por su territorio, encuentran en esta información la justificación que fue tergiversada y minimizada por el gobierno, ya que los datos son por demás incontrastables y el riesgo de que la carretera que pretende atravesar el TIPNIS, se convierta el salvo conducto para una invasión descontrolada del parque Isiboro Sécure, queda evidenciada.

El informe también, señala datos comparativos de la región andina, Bolivia, Perú y Colombia, en la que en términos generales hubiera caído en un 6% el cultivo de coca, fundamentalmente por el decrecimiento del 15% en Colombia que se encuentra con 57.000 has. de coca y pese al incremento del Perú que ha incrementado en un 2%, con 61.200 has. para el 2010.

Si nos atenemos a la información de la ONU, queda demostrado que está en curso un proceso de expansión de los cultivos de coca hacia otras áreas aledañas a las del Chapare fundamentalmente, debido – como se puede inferir – al empobrecimiento de los suelos en los que se cultiva actualmente y en busca de suelos mar fértiles que les brinden rendimientos mayores.

Esa es la realidad que nos plantea el informe y ese es el riesgo de abrir el TIPNIS con una carretera que la atraviese por el medio. Por otra parte, no sólo es el TIPNIS que está en riesgo, sino otras áreas como el parque Carrasco y el Chore, reservas que paulatinamente son desforestadas e incorporadas a la actividad del cultivo de coca.

Si a lo señalado por el informe de la ONU, sumados el evidente incremento de la presencia del narcotráfico en nuestro país, como es indisimulable, queda claro que la política de erradicación de coca excedentaria del gobierno es un verdadero fracaso que antes que impedir que Bolivia se convierta en el paraíso del crimen organizado asociado a la droga, se está facilitando su traslado de otras regiones del continente.

El incremento de los cultivos de coca, la expansión de las áreas de producción a áreas protegidas, la evidente presencia de grupos criminales asociados a la droga, la penosa participación de autoridades y funcionarios públicos en el narcotráfico, el incremento de la inseguridad ciudadana y el control de bastos sectores de la economía informal por la droga, son claras señales de que lo que hace el gobierno es esta materia, es insuficiente y peligrosamente condescendiente con un peligro que puede acabar apoderándose de nuestro país.