martes, 27 de septiembre de 2011

Malir Sal

Jorge Marquez Meruvia
jorgermarquez17@hotmail.com

Cuando comenzó el Proceso de Cambio en Bolivia, parece que lo hicieron con la siguiente premisa… "Bienvenidos al Gobierno de Evo Morales, donde nada puede malir sal". El creerse perfectos e infalibles fue lo primero que salió mal. Si hacemos un pequeño repaso veremos que posiblemente en los cálculos del gobierno sobre los conflictos se les olvido descontar el uno.

Podemos enumerar los conflictos del país: los sucesos de la Calancha, la masacre de Porvenir, el Gasolinazo, la escasez de azúcar, la persecución de opositores y ahora entra en la lista el TIPNIS. Al parecer al gobierno le falta ampliar sus medios por los cuales se informa, parece que solamente leen el periódico Cambio, ven en televisión el Canal 7 y escuchan Red Patria Nueva, tanto escuchar, ver y leer sobre lo buenos y capaces que son les hizo perder contacto con la realidad creando en ellos una gran ceguera ideológica; recordemos que Marx en el Tomo I de El Capital definía a la ideología como: "no saben lo que hacen, pero aún así lo hacen".

El gobierno aún le cuesta explicar porque se encapricharon en que parte del tramo de la carretera pase por el corazón del TIPNIS, probablemente era para que el país apareciera en el mapa y son cosas que ya existían como en North Haverbrook. Resulta que ahora el gobierno ya no tiene excusas, los culpables de siempre como el Imperialismo Norteamericano, USAID, la derecha, la media luna, los burgueses oligarcas y Gonzalo Sánchez de Lozada son simplemente cuentos mal contados.

El problema mayor del gobierno es su falta de ética, el no hacer lo que dice defender, el mentirnos a todos y creer que somos tontos. El Presidente en su mensaje demostró que no hay ningún cambio, ya que su gobierno sigue al pie de la letra las políticas de los neoliberales a los cuales "odia y repudia", resulta que los culpables sobre la carretera que pasan por el corazón del TIPNIS son: Hernán Siles Suazo, Jaime Paz Zamora y Carlos Mesa.

Señores del gobierno, si quieren seguir donde están sean sinceros, basta de mentiras. Si son tan valientes como dicen ser dejen esa cobardía de pasarse la pelotita buscando culpables entre ustedes y den a conocer a los responsables de la intervención a la marcha de los indígenas de tierras bajas.